domingo, 8 de junio de 2014

CONSEJOS VENDO...


Hace ya tiempo que ocurre, pero ha sido especialmente tras las recientes elecciones al Parlamento Europeo cuando muchos ciudadanos se están dirigiendo a UPyD a darnos consejos para mejorar nuestros resultados. Las expectativas que UPyD despierta en el desierto de honradez en el que se ha convertido la política española hacen inevitable este bienintencionado acercamiento.

Algunos consejos se centran en aspectos menores, en detalles tácticos que siempre son bienvenidos, otros en cambio colisionan de bruces con lo que este partido es, y a ellos me voy a referir:

Sois un partido elitista, debéis adaptar vuestro mensaje a todos los votantes y niveles culturales.

Seguro que algo podemos hacer para mejorar nuestra forma de llegar, pero no se nos debe escapar una cosa: UPyD apela al voto ilustrado, y el voto ilustrado no significa el voto de los intelectuales, de los universitarios, significa el voto pensado, informado, elegido. Nuestros mensajes no son populistas ni simples. Es mucho más fácil posicionarse en contra del fracking, de Garoña o de las prospecciones en Canarias, en "defensa del medio ambiente", que explicar y razonar que estas tecnologías pueden desarrollarse en condiciones de seguridad si éstas se imponen, si se cumplen todos los requisitos legales establecidos a nivel nacional y europeo y se aplican las mejores técnicas disponibles. Desde luego es mucho más fácil que explicar que la dependencia energética de este país es un lastre para su desarrollo económico, que los procedimientos de evaluación ambiental han de aplicarse caso a caso y deben tomarse las decisiones que en cada caso corresponda en base al conocimiento. Sólo es un ejemplo, valen otros muchos. En todos los casos nos enfrentaremos a la misma realidad: UPyD no es un partido electoralista. Esto es así porque el objetivo no es ganar elecciones, ganar elecciones es el medio para cumplir nuestros objetivos políticos. Ese pequeño detalle nos impide decir lo que la gente quiere escuchar. Hacemos política no demoscopia. Por lo tanto tendremos los votos que podamos llegar a tener, explicando nuestro discurso, simplificándolo en lo posible cuando sea necesario, pero sin caer en el populismo y la demagogia que tan bien se le da a otros. UPyD esta condenado a hacer tanta pedagogía como política o incluso más. No hay otra, en esta sociedad del fracaso escolar, de la telebasura, y del analfabetismo democrático no hay otro camino.

No participáis en las tertulias televisivas de máxima audiencia.

Participamos en aquellos espacios a donde nos invitan, que desgraciadamente son pocos, y podemos expresarnos. Es evidente que al stablishment económico y político de este país le resulta mucho más útil financiar la campaña y promover movimientos populistas que puedan erosionar a las dos fuerzas de izquierdas principales, PSOE e IU, aunque el monstruo pueda llegar a crecer más de lo que creyeron y se les escape, que a un partido reformista, radical, pero profundamente institucional, de orden, que realmente compromete los resortes del poder secuestrado por el bipartidismo y sus socios de la elite económica. Dicho lo anterior, es cierto que en ciertos formatos televisivos, donde no existe moderación, donde el que más grita y el más maleducado más habla, donde sólo se pueden soltar consignas, mensajes cortos y simples, demagogos y populistas, es imposible articular un discurso razonado. No se puede jugar al rugby si lo tuyo es el baloncesto. No hay nada que hacer en ese campo. En el ejemplo anterior, el de la energía, mientras se intentara empezar a articular el razonamiento, el populista nos habría llamado tres veces terroristas ambientales y habría tocado el sentimiento del espectador haciendo referencia a las idílicas playas, las tortugas o los pescadores artesanales. Es batalla perdida. 



Deberíais reconsiderar vuestra posición frente a Ciudadanos.

Este es el más absurdo de los consejos. Ciudadanos es el trampantojo de UPyD, algo que por fuera, en una vistazo superficial puede parecer similar, pero que es radicalmente distinto. Un partido no sólo es lo que dice, es sobre todo lo que hace. Las cosas que hace UPyD dan lugar a que un organismo internacional nos otorgue un sobresaliente en transparencia (suponemos que un 9 porque les dio apuro darnos el 10, todavía nos preguntamos donde perdimos el punto),  mientras que esos que defienden lo "mismo" obtuvieron un 3. Un partido es lo que hace y lo que no hace. UPyD no es una barra libre en la que tras la firma de un papelito se integren partidos locales de dudoso origen, en gran parte contaminados por la corrupción. En UPyD tras la acción hay programa y tras el programa una profunda base intelectual y argumental, razones, no eslóganes copiados y discursos bien presentados sostenidos sobre la nada, asidos por los finos hilos del marketing y la promoción de la prensa concertada. UPyD es lo que es, y su mejor programa son sus estatutos, su democracia interna y su autoexigencia. Que nadie dude que si hubiera un partido que defendiera los principios que defiende UPyD y sus actos se compadecieran con sus palabras, no tendríamos reticencias en unir fuerzas, pero eso a día de hoy no existe. Los ciudadanos que quieren hacer lo que quiere hacer UPyD suelen hacer algo tan revolucionario como rellenar una ficha de afiliación y unirse al equipo. No hay más. Y desde luego ese cálculo simplista de la suma de votos es una falacia. Nada garantiza en política que 3 votos a A más 2 votos a B sean 5 votos a A+B. De hecho pueden ser 6 ó 3, pero incluso en el caso se que fueran 6, esos votos no sirven si para conseguirlos hemos tenido que prostituirnos, convertirnos en algo distinto a lo que dijimos querer ser cuando nacimos y a los que somos, traicionarnos a nosotros y a nuestros votantes. Los que nos votan lo hacen porque nos conocen y no quieren que cambiemos, travestirnos es una forma de confundirlos y perder su confianza. Los ciudadanos no merecen más traidores.


No deberíais atacar a Podemos, si lo hacéis insultáis a los miles de ciudadanos de buena fe, indignados y hartos, que les han votado.

Es cierto, no debemos atacar a Podemos, no son más que otros adversarios políticos legítimos con quien debemos competir de forma sana. No es nuestra intención atacarlos, de hecho debemos ayudarles a que todos los leninistas, bolivarianos, independentistas, todos aquellos que entiendan que el uso de la violencia es una opción legítima y no debe ser patrimonio del Estado, sepan que ahí tienen su partido. Lo que si debemos hacer es desenmascararlos, porque ya que ellos ejercen una de las peores formas de corrupción que existen, la mentira y la manipulación, es deseable que los demócratas hagamos todo lo posible porque todos los que lo han votado sepan lo que han votado. A Podemos no hay que combatirlo, sólo hay que dejarlos hablar y actuar, para que todos conozcan al lobo que hay debajo de esa piel de cordero. Como ejemplos, en los siguientes vídeos se muestran sólo algunos de sus métodos y objetivos, a difundirlos, ahí tienen propaganda gratis -lamento que este blog sea mucho menos seguido que la Sexta-.
https://www.youtube.com/watch?v=cZi48UTD8Lk
https://www.youtube.com/watch?v=z5M4BSC4SmY; 
https://www.youtube.com/watch?v=j8nODoOs1A4
https://www.youtube.com/watch?v=OQ7nSDWJ5s0,




Tenéis que cambiar de portavoz, de imagen, buscad a alguien más joven que represente mejor  la renovación de la política.

Estaríamos locos si prescindiéramos del mayor activo de UPyD, la líder política más valorada de España, la que tantos militantes del PSOE como del PP quisieran tener. El planteamiento es patético, es el planteamiento de los que consideran más importante el continente que el contenido, el marketing que el producto, la forma que el fondo. Es la aportación de la frivolidad, de la tele basura, de los vendedores de espuma, de los que no tienen ni ponen ni alma, ni pasión, ni principios en lo que hacen. El marketing político lo dejamos a otros que de eso saben muchísimo, los mismos que decidieron poner a Elena Valenciano de cabeza de cartel sin considerar lo que hay o deja de haber dentro de esa cabeza y aconsejarle que hablara de machismo y aborto. Que Rosa no deja indiferente a nadie, que tiene admiradores y detractores, por supuesto, le suele ocurrir a todos los que pasan por la vida con valentía, sin complejos, con honrada ambición, con las ideas claras y la seguridad en sí mismos que da tener la conciencia tranquila y el convencimiento de hacer lo correcto. Los mediocres no los soportan porque ven en ellos reflejado lo que admiran y jamás serán. La coherencia de Rosa en el conjunto de su trayectoria vital descoloca a la parva de aplaudidores de los envoltorios de vacío que son esas organizaciones políticas que han dejado de ser instrumentos al servicio de la ciudadanía. Y por supuesto más entre los socialistas, entre los que ese escozor continúa y algunos siguen llevando muy mal la digestión. Las sectas nunca perdonan a sus "traidores". Que si es un partido personalista, dicen las mismas cadenas que habiendo prometido cubrir una rueda de prensa de Rosa, cuando se enteran que la ofrece Carlos Martinez Gorriarán, no se presentan... Que nadie se preocupe, en UPyD hay decenas de personas que podrán sustituir a Rosa cuando llegue el momento, personas que política e intelectualmente dan siete vueltas a lideresas recién salidas del invernadero del capullo, que ahora se presentan como única esperanza de un partido histórico en pleno hundimiento.
 



Tenéis que crecer más, expandiros en pueblos pequeños, en la España rural, UPyD debe presentarse en todas partes.

Pues va a ser que no. UPyD es un proyecto nacional que ha nacido para lograr una serie de objetivos que tienen que ver con la regeneración democrática de nuestro  país y reformas importantes de la arquitectura territorial y del propio Estado. Claro que el ámbito local es importante, y estamos y estaremos en todos aquellos lugares donde podamos hacerlo con garantías de que nuestros hombres y mujeres van a defender el proyecto común con solvencia. Para estar por estar ya están otros. Cada día rechazamos afiliaciones masivas, promesas de concejalías y alcaldías, de desterrados o pretránsfugas de sus partidos, de aspirantes a caciques locales que ven en UPyD una franquicia amable, una marca interesante que puede ayudarles a encontrar asiento en el pleno municipal. Si se tratara de crecer a cualquier precio ya lo habríamos hecho, conocemos todas las formas existentes para ganar elecciones locales en pueblos, pero hacerlo sería traicionarnos y lo que es peor, traicionar a los que depositan su confianza en nosotros. Ni el clientelismo, ni las promesas materiales, ni la devolución de favores, ni los bocadillos, ni las partidas de mus, ni el tráfico de peonadas, van a ser nunca nuestros argumentos ni métodos. Tardaremos en estar en todos los ayuntamientos, posiblemente nunca a lleguemos a estar en todos (entre otras cosas porque nos hemos propuesto reducirlos a más de la mitad). Tardaremos el tiempo necesario hasta que encontremos en cada uno de ellos personas honradas, que compartan el objetivo esencial, decididas a llevar nuestro mensaje y compromiso desde el convencimiento propio, no impostado ni importado. Aún así, acabaremos teniendo nuestros corruptos, será inevitable, pero que nadie dude que actuamos preventivamente y seremos radicales y expeditivos llegado el momento. 



Tenéis que estar más presentes en las movilizaciones civiles, en la calle.

UPyD nació de un movimiento social. Nadie nos va a dar lecciones en materia de activismo ciudadano. "De la Calle al Parlamento" se titula el libro de Carlos Martínez Gorriarán en el que se describen esos años, ese tránsito, y desde entonces UPyD no ha abandonado la calle. No hay un fin de semana en el que no haya una mesa informativa de UPyD en algún rincón de alguna ciudad o pueblo de España, no hay campaña en la que nuestros candidatos no celebren actos en la calle, dándole el micrófono a los ciudadanos, escuchándolos y respondiéndoles. Pero UPyD es un partido institucional, ha nacido para gobernar España y ayudar a construir Europa, y su sentido institucional obliga a separar claramente ambos ámbitos. UPyD no va a utilizar nunca la agitación social como un arma de presión política para conseguir mediante esa vía lo que no consigamos defender en los Parlamentos. A UPyD no nos verá nadie introduciendo comisarios políticos en las asociaciones vecinales, estudiantiles o profesionales, participando en el juego del reparto clientelar, igual que no forma parte de las centenares de plataformas antiesto o contraaquello que se crean cada día en toda España. Cuando coincidamos con sus fines lo diremos públicamente, pero nadie nos encontrará politizando el activismo ciudadano, injiriendo, interfiriendo y manipulando los movimientos sociales. Nuestros afiliados a título personal son libres para estar en manifestaciones y donde consideren, pero UPyD sólo ha estado y estará en celebraciones y actos muy concretos que tengan que ver con la defensa de los derechos humanos (día del orgullo gay, movilizaciones de víctimas del terrorismo...). y nunca en cabeza. El protagonismo de estos actos los tienen los convocantes, UPyD sabe estar en su sitio.



 
Dicho lo anterior, aceptamos todos los consejos. Este es un partido abierto a la ciudadanía. Cada día nos llegan mensajes privados en Tuiter o Facebook, correos electrónicos y llamadas de ciudadanos, asociaciones, empresas..., de la sociedad civil en su conjunto, en los que nos trasladan sus preocupaciones, sus problemas, sus ideas, y todas ellas las analizamos, ninguna cae en saco roto, nos dan información y nos nutren, aunque no todas las hagamos propias. Una ciudadana anónima, Elena Alfaro, en su lucha por el préstamo gratuito de libros de texto encontró en UPyD un instrumento; es sólo un ejemplo, pero que ilustra perfectamente lo que debe ser un partido para los ciudadanos, única y exclusivamente un instrumento.

miércoles, 21 de mayo de 2014

AMBICIÓN DE EUROPA



Muchos ciudadanos se preguntan estos días qué ganamos formando parte de Europa. Habrá quien quiera ver en la pertenencia a Europa sólo un interés económico, un mercado común, unos fondos de cohesión, un caladero en el que echar las redes para pescar financiación con la que volver a España para dar “formación” a parados inventados, construir aeropuertos sin aviones o túneles del AVE para cultivar champiñones…

Es muy triste que el discurso del partido del gobierno sea ese, el de ofrecer un candidato adiestrado en la lucha por los recursos, con experiencia en las negociaciones, en ese tira y afloja en el que se ha convertido la política europea. Es lamentable que el objetivo sea mandar a los más capaces para “sacar” lo máximo a Europa, siguiendo el ejemplo que durante décadas nos han dado nuestros nacionalistas internos cuando iban de excursión a Madrid a ver que con qué botín volvían mientras apuntaban con el trabuco del apoyo parlamentario (eso antes de la llegada del Mesías).
Esta pobreza de miras, esta indigencia moral, esta falta de ambición, choca de bruces con lo que realmente es Europa: un oasis de civilización en el mundo, la garantía de protección de los Derechos Humanos y la cuna del Estado del Bienestar.
Un europeo sabe que una multa no se renegocia con el policía que se la pone, que el estado no le detendrá, encarcelará, juzgará y asesinará a sangre fría por grave que sea el delito que haya cometido, que ningún niño europeo está en un taller fabricando alpargatas en vez de en la escuela, que nadie será ahorcado o acosado por su condición sexual, que ninguna mujer será lapidada por adulterio… Todas estas enfermedades que tenemos asumido que nosotros no padecemos, cosas que nos parecen tan obvias, no están garantizadas fuera de nuestras fronteras.
A Europa no sólo le debemos carreteras y ferrocarriles, eso casi que es lo de menos, le debemos el poder pedir una hoja de reclamaciones en un establecimiento, poder conocer los ingredientes de un producto que compramos, que una nueva carretera no se pueda hacer sin evaluación ambiental, que existan políticas para proteger la biodiversidad, que existan garantías en las transacciones comerciales…
Pero esta Europa sólo es el germen de lo que ha de llegar a ser. Nos encontramos en un fin de ciclo, la estructura que nos ha traído hasta aquí está agotada, no da más de sí, y tenemos la obligación de emprender decididamente la andadura de la siguiente fase. Aunque la Constitución Europea fuera abortada por los egoísmos nacionales y sustituida por el parche del Tratado de Lisboa, hemos de ser conscientes de que no queda otra solución que seguir caminando por la senda de la integración, y a ser posible a mayor velocidad.
La unión política a través de la Constitución de una Europa Federal, sobre la base de países que no han de perder su identidad, pero en la que los ciudadanos sean los protagonistas, reemplazando a los lobbies, las multinacionales y sus opacos gobiernos nacionales en el timón de la Unión, no es una opción, es la única alternativa. Hay cosas que no se pueden quedar a medias y Europa es una de ellas. El coste de la No Europa es tan alto que no podemos llegar ni a imaginarlo, y es que no sólo se puede medir en millones de euros, también, si echamos un vistazo al siglo XX, en millones de vidas. Ampliar el ámbito político que garantice nuestros derechos fundamentales será la única forma de defenderlos en las próximas décadas ante otros modelos de crecimiento, comportamiento y valores de los que tenemos que huir y a los que, por el contrario, tenemos que dar ejemplo retomando un liderazgo mundial, basado en el humanismo, que nunca debimos haber perdido.
Esta unión política, fiscal, económica, social, jurídica y cultural, se debe construir sobre el pragmatismo de la razón y la ilustración. Este empeño no necesita de identidades nacionales ni símbolos de ningún tipo para labrarse. Los sentimientos identitarios no son malos, pero tampoco necesarios. En cualquier caso, también tenemos los europeos esos símbolos, esa cultura y esa historia común para que, quién lo necesite, las pueda llevar al plano emocional.
Identificarnos con Europa es fácil, sólo hace falta pasear por las salas del Louvre, por los pasillos de los museos vaticanos o por la National Gallery de Londres para saber que formamos parte de algo. Tomarnos una cerveza en una terraza de Amsterdam o un cannoli en una pastelería de Nápoles, andar entre las estanterías de un Ikea de Goteborg o un Carrefour de Murcia, esquiar en los Alpes o hacer surf en Tarifa, apasionarnos en una final de baloncesto entre el Panathinaikos y el Barcelona… Hay muchas formas de palpar, sentir y reconocer Europa.



Habrá quien quiera ver en Stonehenge o el Panteón un santuario druida o un monumento romano, aunque son vestigios de nuestros orígenes, los de todos; habrá quien quiera seguir viendo en la Trafalgar Square de Londres un símbolo de una batalla entre el Imperio Británico y el Español, pero si lo miramos bien no es más que el símbolo de un episodio de la historia común, la de todos; habrá quien quiera ver en la plaza de la Concordia de París el símbolo del nacimiento de la república francesa, pero realmente es el símbolo de la conquista de los derechos ciudadanos y el alumbramiento del estado moderno, el de todos; habrá quien quiera ver en el memorial de Berlín al holocausto un símbolo de una atrocidad histórica que protagonizó Alemania, pero realmente es una señal de alarma y recuerdo permanente de que la barbarie está al acecho, y no hace tanto tiempo fabricó monstruos a partir de europeos civilizados.




El camino que tenemos por delante todos los europeos es apasionante, nuestros jóvenes erasmus, nuestros investigadores, nuestras empresas, nuestros clubs de fútbol, incluso nuestros burócratas, son sólo una avanzadilla. Y en este camino, como en todos los que la humanidad ha emprendido, hay entusiastas que van en cabeza como los que hemos confluido en UPyD obsesionados con el poder de la ciudadanía y con hacer posible lo necesario, caminantes oportunistas obsesionados con sistemas económicos fracasados que aprovechan cualquier crisis para retomar su viejo mantra liberticida culpando a Europa de lo que no tiene la culpa, y caminantes que arrastran los pies, mientras se miran el bolsillo y guardan sus sobres, obsesionados con mantener sus organizaciones, y sus decenas de miles de estómagos que alimentar, sin preocuparles el futuro de las próximas generaciones. Y por cierto, también hay cuatro eremitas, detrás del Mesías, que han decidido tomar el camino en la dirección contraria, la de la desintegración y la desunión, que conduce a la cueva del aislamiento, donde les han contado que la tribu podrá proteger sus señas de identidad.

sábado, 22 de marzo de 2014

LAS COMPARACIONES SON ODIOSAS

Propongo un ejercicio.
A continuación se relacionan los perfiles profesionales de los 10 primeros miembros de la lista a las europeas de dos partidos españoles. Se trata de ELEGIR lo que nos parezca mejor a priori, sin más datos, ordenando los 20 de mejor a peor.
Luego animo a comprobar si los 10 primeros están repartidos por igual entre el partido A y el B o no es así.
No es el único criterio para votar a uno u otro, pero es un criterio.
Las comparaciones siempre son odiosas, ¿verdad?
 
PARTIDO A
68 años. Catedrático de Derecho Administrativo. Miembro de la Comisión de Expertos que diseñó el modelo autonómico español. Secretario General Técnico del Ministerio para las Administraciones Públicas (1982-1987). Autor de numerosas publicaciones como jurista y ensayista. Sin militancia política hasta 2009 cuando es elegido diputado en el Parlamento Europeo. Elegido en primarias cabeza de lista para las elecciones europeas 2014.

PARTIDO B
53 años. Se incorporó con 17 años a su partido. Ha cursado las licenciaturas de Derecho y de Ciencias Políticas, aunque no llegó a finalizar ninguna de las dos. Desde 1999 hasta 2007 eurodiputada. Desde 2009 hasta la actualidad diputada nacional. Elegida por designación.
 
PARTIDO A
49 años. Licenciada en Filología hispánica y Filología vasca. Empleada pública. Diputada del Parlamento Vasco (1993-1998) y concejal en Urnieta (1999-2007). Cofundadora de la iniciativa ciudadana “Basta ya” en 1998 (premio Sajárov a los DDHH del Parlamento Europeo en 2000). Presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo entre 2005 y 2012.

PARTIDO B
65 años. Ingeniero Técnico Industrial y Licenciado en Derecho. Actividad sindical desde 1977 y política desde 1979 hasta la actualidad, como concejal, parlamentario vasco, diputado y eurodiputado. También ha sido ministro.
 
PARTIDO A
59 años. Abogado-economista por la Universidad de Deusto. Trabajó en el sector de seguros. Ha sido concejal en el Ayuntamiento de Bilbao (1983-1987) y Parlamentario Vasco desde 1990 hasta 2007. Articulista y escritor de novela y ensayo.

PARTIDO B
40 años. Licenciada en Medicina, Máster en Derecho Sanitario, en Trasplante de Órganos y Tejidos y Diplomada en Alta Dirección de Instituciones Sociales. Cardióloga en ejercicio hasta su elección como diputada al Congreso en las elecciones de 2008. Alcaldesa de Albaida del Aljarafe desde las elecciones de 2003.
 
PARTIDO A
48 años. Licenciada en Psicología Industrial por la Universidad Complutense, con MBA y posgrados en Dirección de Marketing, RRHH y Entidades sin Ánimo de Lucro, ha desarrollado su carrera profesional en el ámbito del marketing y la comunicación a lo largo de más de veinte años como directiva en grandes multinacionales. Es también novelista y docente. Sin actividad política remunerada previa.

PARTIDO B
52 años. Licenciado en Derecho y en Ciencias Políticas y Sociología. Máster en Derecho y Diplomacia y Doctor en Derecho (universidades internacionales). Profesor titular de Derecho Constitucional y Catedrático de Derecho Constitucional en dos universidades españolas. Autor de una docena de libros. Desde 1990 con actividad política. En 1990 asesor ministerial, en 1993 jefe de gabinete ministerial, desde 2000 diputado. Desde 2004 a 2007 ministro de Justicia. Desde 2009 eurodiputado.
 
PARTIDO A
64 años. Licenciado en Literatura y Ciencias Físicas. Másters en IESE y CECO (Economía). Publica regularmente en prensa. Ha desarrollado su carrera básicamente en Direcciones de RR.HH y de relaciones internacionales e institucionales en empresas e instituciones públicas. Miembro del Comité Económico y Social Europeo de 1986 a 1991 y desde 2003 hasta el momento presente.

PARTIDO B
39 años. Diplomada en Trabajo Social (1995). Concejala del Ayuntamiento de Laguna de Duero (1995-2000). Diputada Provincial por Valladolid. Diputada nacional (2000-2004). Diputada al Parlamento Europeo (desde 2004).
 
PARTIDO A
59 años. Licenciada en antropología. Máster en Gestión Pública. Trabajó en RRHH en empresa privada. Actualmente, escritora y articulista en diversas publicaciones. Sin actividad política remunerada previa.

PARTIDO B
28 años. Licenciado en Derecho (2007) y Máster en Liderazgo para la gestión política y social. Profesor Asistente de Instituciones del Derecho Comunitario. En política activa desde 2009. Concejal de Distrito y Portavoz en el Distrito de Les Corts, Barcelona.
 
PARTIDO A
39 años. Licenciado y Doctor en Química. Postdoctorado en la Universidad de Oxford. Profesor titular de química orgánica en la Universidad de Oviedo donde dirige el grupo de investigación de Síntesis Orgánica, autor de unas 80 publicaciones científicas en revistas internacionales. Sin actividad política remunerada previa.

PARTIDO B
38 años. Licenciada en Económicas. Administradora financiera y responsable de compras en la empresa privada. En política activa desde 1999. Concejal de Presupuestos, Economía y Hacienda en el Ayuntamiento de Bilbao (2004-2009). Diputada al parlamento Europeo (desde 2009).
 
PARTIDO A
43 años. Licenciado en Derecho. Máster en Unión Europea y actual doctorando en Unión Europea (UNED). Abrió y dirigió durante año y medio su propia academia de idiomas. Ha traducido numerosas obras de teatro para la productora Trasgo S.L. Sin actividad política remunerada previa.

PARTIDO B
65 años. Doctor en Ciencias Políticas, estudios de postgrado en el Massachussets Institute of Technology (M.I.T.) en 1974 y 1975. También estudios de postgrado sobre gestión universitaria y cultural en la Strathclyde University de Escocia (1980). Es Profesor Titular del Departamento de Ciencia Política y de la Administración. En 1973 ingresó por oposición en el Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. Desde 1981 ha ocupado distintos altos cargos ministeriales. Desde 2009 eurodiputado.
 
 
PARTIDO A
38 años. Licenciada en Derecho. Abogada en ejercicio, se especializó en derecho del seguro en Madrid, donde trabajaba como letrada externa de aseguradoras, hasta que fundó su propio despacho en Málaga, especializado en responsabilidad civil y seguros. Simultáneamente, y desde hace más de trece años, lleva la asesoría jurídica de AMDEM (Asociación Mostoleña de Esclerosis Múltiple). Sin actividad política remunerada previa.

PARTIDO B
56 años. Licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales. Máster en Teoría Económica, Universidad de Minnesota. Funcionaria de la Generalidad Valenciana, donde fue jefa del Área de Programación Económica e Inversiones Públicas de la Consellería de Economía y Hacienda y directora general de Régimen Económico de la Consellería de Cultura, Educación y Ciencia. Funcionaria del Ministerio de Economía y Hacienda de España, como jefa del Área Regional de Coordinación de Procesos Catastrales de la Gerencia Regional del Catastro de Valencia. Autora de numerosos artículos y directora de diversas publicaciones económicas de la Generalidad. Diputada nacional desde 2008.
 
PARTIDO A
Licenciado en Derecho. Funcionario por oposición en el Cuerpo de Inspectores de Finanzas del Estado desde el que participó en las negociaciones de adhesión de España a las Comunidades Europeas. Durante un periodo de 8 años de excedencia colaboró con la firma PriceWaterhouse como Director de su Departamento Fiscal. Ha sido consejero Financiero de la Delegación Permanente de España en la OCDE en París y Presidente del Tribunal Económico-Administrativo Regional de Madrid. Sin actividad política remunerada previa.

PARTIDO B
52 años. Estudios superiores de Derecho, aunque no acabó la carrera. Actividad política desde 1978. En 1989 fue elegido senador, repitiendo escaño en las siguientes elecciones. En las elecciones generales de 1996  consigue el puesto de diputado. De 2009 a 2011 ministro.
 
 
 
 

sábado, 1 de marzo de 2014

HIMNO DE ANDALUCÍA COMENTADO


La bandera blanca y verde

La primera referencia escrita de la bandera de Andalucía, con una estructura similar, es la del reinado de Al Mutasim de la taifa de Almería del año 1051, por lo que es la bandera más antigua de Europa, y probablemente del mundo, que sigue en uso.

El Estatuto de Autonomía de Andalucía la define “... es la tradicional formada por tres franjas horizontales —verde, blanca y verde— de igual anchura, tal como fue aprobada en la Asamblea de Ronda de 1918”.

Tanto la bandera como el himno y el escudo fueron adoptados por la Junta Liberalista de Andalucía en la Asamblea de Ronda de 1918, donde se proclamó que en adelante la bandera de Andalucía consistiría en tres franjas horizontales del mismo ancho, verde, blanca y verde. Blas Infante fue el responsable directo de la creación de la bandera, cuyo diseño justificó por el verde, el color de los Omeya, y el blanco, propio del Imperio Almohade, periodos que desde su óptica fueron dos de las épocas de mayor esplendor de un poder político en el territorio de la actual Andalucía. Según esta idea, la tonalidad de verde elegida fue denominada "verde omeya"; dicha denominación fue reconocida oficialmente mediante el Decreto 212/1983.
 
 

Afortunadamente de ese esplendor Omeya y Almohade sólo nos queda una bonita bandera, un patrimonio cultural y monumental excepcional, y poco más, pese al batallón  de aliados de civilizaciones, laicoselectivos, relativistas amnésicos, revisionistas buenistas y pánfilos con mala conciencia generacional que cada año la montan con la celebración toma de Granada y otras idioteces similares. Afortunadamente hoy Andalucía es laica, las mujeres pueden conducir, tienen libertad para taparse el pelo o no hacerlo y cuando tienen 12 años nadie las vende casándolas con un cincuentón con dinero.

vuelve, tras siglos de guerra,

Efectivamente han sido siglos de guerra, desde las púnicas del siglo III a.c. a la Civil del siglo XX, Andalucía no se ha librado de ninguna. Tartessos, fenicios, griegos, cartagineses, romanos, vándalos, visigodos, almorávides, almohades, castellanos, reyes cristianos de distinto pelaje, franceses, ingleses, dictadores gallegos nacionalcatólicos …, todos  han derramado sangre en esta tierra, y algo hemos aprendido.

a decir paz y esperanza,

Paz parece que sí ha dicho, y lo ha dicho alto y fuerte, y también parece que se la ha entendido, que ha calado. Llevamos ya 37 años de democracia y 32 de autonomía, que han conseguido canalizar las injusticias sociales y las iras que generan de forma ordenada, contenida, garantizado la paz.

Lo de la esperanza es harina de otro costal. La Andalucía de 2014 pierde convergencia con la Unión Europea. Su producto interior bruto per rápita se sitúa en el 73%  de la media  la UE. Desde 2007 la pérdida ha sido de 8 puntos, y todavía hay quien se alegrará de que esta situación haga posible que Andalucía reciba 1.500 millones de euros adicionales por haber vuelto al selecto club del “objetivo uno”.

Esperanza es un concepto que difícilmente pueden entender los 1.440.000 andaluces en paro (el 36% de la población activa), y mucho menos aún los 632.000 jóvenes (el 45,6%), a quienes su tierra sólo les está dando la oportunidad de marcharse a buscar un futuro lejos, en un cómodo vuelo y no saltando vallas con cuchillas, lo que tal y como está la cosa quizá no sea poco.

bajo el sol de nuestra tierra.

Exactamente más de 2.800 horas de sol, horas que nos sirven para tener instalada una potencia de energía solar fotovoltaica de 838 MW frente a los 35.600 de Alemania, con casi la mitad de horas de sol y siendo apenas cuatro veces y media más extensa. Es cierto que en Alemania el sector esta hipersubvencionado, casi tanto como aquí subvencionamos a empresas públicas innecesarias, ayuntamientos minúsculos e inviables, diputaciones decimonónicas o cursos de formación de degustadores de marisco en el Caribe. ¿cuánto podríamos hacer con el dinero que malgastamos?

Afortunadamente no todas esas horas de sol las despifarramos. Buena parte de ellas las invertimos en producir hortalizas con las que suministramos los mercados de media Europa o el aceite de oliva que compran los italianos a granel a bajo precio y revenden en botellitas de cristal en medio mundo y otra parte se las llevan puestas en la piel los millones de turistas que nos visitan cada año.

¡Andaluces, levantaos!

Pues sí, no estaría de más. Levantémonos. Si puede ser para algo más que ir al fútbol, a los toros, al Rocío, a la feria, para entrenar como costalero o ensayar coplas de carnaval. Y por cierto, todo eso no dejemos de hacerlo, todo eso que nos singulariza, nos nutre y permite mantener un acervo milenario, pues todo ello es posible y compatible con otras causas. Pero levantémonos también para emprender, para crear, para inventar, para investigar, para rellenar libros de quejas y reclamaciones, para manifestarnos, para exigir nuestros derechos; levantémonos para votar, para participar como ciudadanos políticos, para formar parte activa de la ciudadanía, ahora para firmar la ILP para la reforma de la ley electoral que permitiría regenerar la democracia.



¡Pedid tierra y libertad!

Bueno, mejor no pedidla. Tampoco ocupadla como dice ese señor con barbas y pañuelo palestino. La tierra en la Europa civilizada, en el mundo que funciona, ese que tiene un 6% de paro, se compra. Para eso están los notarios y estaban los bancos. Ahora es cierto que los bancos no ayudan demasiado, están preocupados guardando el dinero que les hemos prestado o regalado, pero eso no es óbice. Olvidémonos de mendigar.

Y la libertad tampoco hay que pedirla, hay que defenderla. Es lo más preciado que tenemos, pero la tenemos por el hecho de ser ciudadanos españoles y europeos, algo que nos ha venido dado, pero que otros antes que nosotros ganaron con su trabajo, su sangre o su vida. Por eso hay que defenderla, porque tuvo un precio, y porque aunque es inherente a la ciudadanía que nos garantiza los derechos hay quien cuestiona esa ciudadanía y quien la menosprecia. Defenderla siempre, pedirla nunca ¿A quién? La libertad está en las papeletas que metemos en sobres periódicamente, usémosla racionalmente, pues es la mejor forma de protegerla.

¡Sea por Andalucía libre,

España y la Humanidad!

¡Sea! Pero este brindis no es gratis. Habrá que levantarse, habrá que hacer crecer la autoestima y a la vez rebajar el tono de las alharacas y golpes de pecho, cuyo volumen guarda una proporcionalidad directa al complejo secular. Con la libertad nacemos, pero la independencia personal hay que construirla desde el trabajo y el conocimiento. Esa es la única independencia que los andaluces necesitamos defender, el único derecho a decidir que estamos obligados a ejercer.

No podemos concebir nuestra libertad personal, sin la libertad de todos, de los españoles, los europeos y la humanidad. La soberanía nacional sólo encuentra sostén sobre los hombros de ciudadanos soberanos y libres. Los borregos, esos que balan, o  piden, nunca han construido países, no los necesitan, porque ninguna libertad tienen que defender, un simple rebaño donde verse rodeado de iguales que balan de la misma forma, les basta.

Los andaluces queremos

volver a ser lo que fuimos

hombres de luz, que a los hombres,

alma de hombres les dimos.

Pues no sé si lo fuimos, ni si pudimos serlo, como tampoco sé si queremos, aunque sí que podemos ser esos hombres de luz. Andalucía tiene la desgracia de menospreciar la luz de sus hombres, esos que acaban teniendo que desarrollar fuera su talento, no sólo los jóvenes que ahora marchan con su título debajo del brazo, sino a los que ahora y siempre han tenido que encontrar amparo a su genialidad emprendedora, científica, técnica o artística, lejos aquí, en lares donde el terreno estuviera abonado o al menos no hubiera segadores de ingenio, esos empleados de la Agencia Pública Andaluza de Aniquilación de la Iniciativa. Andalucía es demasiadas veces esa casa familiar que se le queda chica a los grandes porque se dedican a empequeñecerla los mediocres.

Por otra parte Andalucía tiene la virtud de los pueblos mil veces invadidos y jamás conquistados, esos que siempre acaban conquistando a sus invasores. Sean marroquíes en el Ejido, ingleses en Torremolinos, o rumanos en la Sierra de Segura, Andalucía nunca hurta el alma a los hombres, sólo los convence, susurrándoles al oído, para que la dejen aquí.

domingo, 9 de febrero de 2014

COMPLICARSE LA VIDA

Villanueva del Trabuco es un pueblo de la comarca nororiental malagueña. Sus apenas algo más de 5.000 habitantes se dedican fundamentalmente a la agricultura, principal actividad económica de la comarca. La localidad desde las primeras elecciones democráticas en 1979 ha sido gobernada por el PSOE, con la única excepción de un año, entre 1995 y 1996, en que la alcaldía estuvo en manos de IU hasta que una moción de censura se la arrebató. Desde entonces, durante los últimos 22 años, sólo ha conocido un alcalde, Antonio Vegas Morales, puesto a dedo por el anterior antes de acabar en la cárcel.
José Antonio Ordoñez Pérez nació en Barcelona aunque vive en Villanueva del Trabuco desde hace más de 30 años. No había tenido inquietud política hasta 2.007, cuando a raíz de la decisión del alcalde de construir un tanatorio en terrenos que estaban destinados a parque infantil, determinado junto a otros vecinos a no quedarse cruzado de brazos e ilusionado por los nuevos aires que la iniciativa de Manuel Pimentel, Foro Andaluz Ciudadanos por Andalucía, pareció despertar en la Andalucía de aquel entonces, decidió presentarse y participar en la vida política de su pueblo.
No era su intención tomar un papel político protagonista, de hecho inicialmente pensaba ocupar el número 6 de la lista de 13, lo cual, atendiendo a las razonables posibilidades de un nuevo partido en un feudo socialista, le daba escasa probabilidad de ganar una concejalía. No obstante alguien consiguió que las 5 personas que iban delante suya fueran abandonando por amenazas sobres sus negocios o casas, algo que él no hizo, quizá amparado por la seguridad que le otorgaba el trabajo de su mujer, maestra en el colegio de Villanueva, y acabó siendo concejal, el único concejal  de su formación.
Al poco tiempo de ocupar su lugar en la corporación empezaron los insultos y amenazas para que dejara su acta. El episodio mas grave que sufrió en aquella legislatura fue un día que lo llamaron al salón de plenos,  lo encerraron, lo insultaron, lo amenazaron y lo agredieron (todo ello quedó probado en una sentencia de 6 de agosto de 2009). El cacique local y sus secuaces estaban muy molestos porque José Antonio había pedido a la Consejería de Educación y Ciencia las actas de inspección de la guardería infantil que estaba en pésimas condiciones de salubridad y mantenimiento, y porque se atrevió a denunciar que de sus cuentas se perdían del orden de 10.000 € cada mes que no supieron explicarle a qué conceptos se destinaban. A raíz de aquella denuncia la guardería se arregló.
Las iras del equipo del cacique se volvieron a incendiar cuando José Antonio fue a la Diputación provincial a pedir explicaciones de la forma en que se gastaba en su pueblo el dinero destinado a actividades deportivas. Esta gestión también permitió que se habilitara una partida para mejorar y ampliar las instalaciones deportivas del pueblo.
Tras el nacimiento de UPyD a finales de 2007 empezó a colaborar con los pioneros de la formación magenta en la provincia de Málaga, hasta que en 2009 se afilió. Por primera vez en su vida decidió militar en un partido, pues Foro Andaluz no llegó a cuajar y quedó en una iniciativa fallida.
En la actual legislatura UPyD consiguió 2 concejales en Villanueva del Trabuco, él propio José Antonio Ordóñez y María Trinidad Ortigosa. El PSOE obtuvo 7 concejales y por tanto la mayoría necesaria para seguir mandando.
Los problemas empezaron en el momento en el que presentó una moción solicitando una auditoria municipal, moción aprobada por los todos los concejales excepto los del PSOE, que tras más de tres décadas de poder, tienen muchas razones para impedirla, tantas razones como pavor a la transparencia.
Desde ese momento empezó una persecución personal tanto en los plenos como en la calle, que continua hasta el día de hoy. La obsesión del alcalde con el concejal de UPyD es digna de libros de psiquiatría. En cada pleno dedica horas a vilipendiarlo, tanto a él como a la propia Rosa Diez. Nunca le deja argumentar sus preguntas cuando está en uso de uso de su palabra y lo ha expulsado en tantas ocasiones que ha logrado a tener el triste record de ser el concejal de toda la historia de Villanueva del Trabuco que más veces ha sido expulsado del pleno. Es lo que tiene ir a los plenos a intentar solucionar los problemas de su pueblo y no callar y tragar como hace el resto de la oposición, lo que sin duda es mucho más cómodo y, en Villanueva, más seguro.
Hace dos años José Antonio presentó en el ayuntamiento la documentación para hacer una academia. Se la negaron y declararon su casa fuera de ordenación, una casa que construyó cuando no era concejal con todos los parabienes municipales y registrales. Se declaró fuera de ordenación justo tras convertirse en concejal díscolo y por supuesto hubo de desistir de la idea.
El pasado mes de mayo, cuando estaba celebrando en el local una fiesta privada los sobrinos del alcalde lo denunciaron argumentando que no tenía licencia de apertura. Acto seguido el alcalde llamó a la policía local para que fueran a cerrar el local, ordenes que no cumplieron los agentes al constatar que lo que se estaba haciendo era legal y no encontrar razones para hacerlo. Dos meses después un funcionario íntimo amigo del alcalde y del que cobra dos sueldos, uno como electricista municipal y otro como conductor de una ambulancia con la que el pueblo no cuenta, lo amenazó de muerte en la calle con un enorme cúter.
También el año pasado intentaron denunciar a su mujer, maestra en el colegio de Villanueva  del Trabuco, por discriminar a un niño, algo que no consiguieron porque el director, secretario y la jefa de estudios hablaron con el inspector y le contaron cuál era el origen esta denuncia. Sí, pueden imaginarlo…
La situación de José Antonio es sólo un ejemplo de lo que significa complicarse la vida en esta España de 2014, ni por asomo comparable a la forma en que durante décadas se la complicaron, la pusieron en peligro o la perdieron en el País Vasco los que defendían la libertad y la democracia. Pero es complicarse la vida intentar hacer un roto en la tupida red de clientelismo tejida por el socialismo andaluz durante tantos años. Es complicarse la vida intentar despertar a los Azarías en las narices de los Don Pedros y los señoritos Ivan. Es complicarse la vida sentir en cada esquina el vacío y la incomprensión de quienes no se la quieren complicar. Es complicarse la vida buscar la justicia y decir la verdad, sin tener en cuenta los amigos o enemigos que ello acarrea.
José Antonio no es importante, como tampoco es importante UPyD. Sí es importante que sigan existiendo ciudadanos que no se conforman con ver las injusticias y criticarlas desde la barra del bar o el sofá de casa, ciudadanos que asumen un compromiso, que utilizan un instrumento de los muchos que un estado de derecho nos ofrece y pasan a la acción. José Antonio decidió formar parte del instrumento UPyD exclusivamente para ello, decidió complicarse la vida y en ello sigue… Evidentemente no sigue en política por los 37 € que le pagan los trabuqueños cada dos meses por asistir a los plenos, lo hace por algo que en muchas ocasiones dice Rosa Diez y que a él se le ha clavado en el alma y repite cuando se le pregunta por ello “Es necesario luchar por la libertad y la democracia, y prefiero hacerlo yo a que lo tengan que hacer mis hijos”.

sábado, 28 de diciembre de 2013

ALGO SÓLIDO

El sábado 17 de enero de 1977 Manuel Vergara Jiménez tenía veintiún años, cinco días después, el día 23, hubiera cumplido los veintidós. Era natural de El Viso del Alcor (Sevilla). Había ingresado en la Guardia Civil dos años antes, en febrero de 1974. Llevaba nueve meses destinado en el cuartel de Villafranca de Ordicia. Eran las cuatro menos cuarto de la tarde cuando Manuel viajaba en un Land Rover que formaba parte de una patrulla compuesta por un cabo y varios números de la Guardia Civil. Durante el rutinario recorrido de vigilancia, observaron una ikurriña sujeta con un mástil, situada en una loma sobre un túnel entre Villafranca de Ordicia y Beasaín. Manuel recorrió los sesenta metros que separaban la carretera del punto donde estaba situada la bandera para retirarla. En aquellos momentos esta bandera estaba prohibida, y el joven se dispuso a hacer lo único que sabe y siempre ha sabido hacer la Guardia Civil, cumplir y hacer cumplir la ley. Junto a la misma encontró una bomba simulada que fue retirada por el guardia civil tras comprobar que era falsa. A continuación tiró del mástil de la bandera sin percatarse de que había una carga explosiva enterrada en el suelo y conectada a la ikurriña. La onda expansiva de la explosión lanzó su cuerpo a casi veinte metros de distancia provocando su muerte en el acto. Apenas tres meses antes tres guardias civiles, Esteban Maldonado Llorente, Jesús Pascual Martín Lozano y Juan Moreno Chamorro, habían perdido la vida en el santuario de Aránzazu por un procedimiento similar. Tres meses después, el 11 de abril otro agente, Miguel Gordo García, moría al retirar una ikurriña trampa unida a un cable de alta tensión en Barakaldo. Un mes después, el 3 de mayo, Antonio de Frutos Sualdea, moría en el embalse de Urtatxa por la detonación de un artefacto explosivo junto a otra ikurriña trampa.
 
                                          

El 19 de enero de 1977, sólo un año y dos días después de la muerte de Manuel Vergara, la ikurriña fue legalizada en todo el territorio vasco.

Hace unos días, un amigo me contaba lo que un superior directo de Manuel Vergara le había confesado en una ocasión hace años: “Cuando un año después se legalizó la bandera, la muerte de Manuel nos dolió lo mismo o más. Tanto como su muerte, nos dolió su inutilidad. En todos nosotros quedó un sentimiento de traición, de desamparo. La muerte de Manuel y otros compañeros había sido en vano, absurda. Los políticos habían decidido que algo por lo que había que correr el riesgo de morir, y por lo que compañeros habían dado la vida, dejaba de serlo”.

Han pasado 35 años de aquello. Afortunadamente hoy nadie cuestiona la legalidad y la legitimidad de la ikurriña como símbolo oficial de la Comunidad Autónoma Vasca, como nadie cuestiona el derecho de un demócrata a defender desde las instituciones una idea no delictiva, la de autodeterminación de un territorio o la que sea.

Ahora vivimos una situación similar aunque mucho más grave. Los amigos de los asesinos se sientan en las instituciones y los asesinos salen de la cárcel en tropel. Los unos por decisión política vestida de legitimidad judicial, los otros por sentencia judicial sin respuesta política. En cualquier caso las víctimas se sienten igual de traicionadas y desamparadas. Cada día están volviendo a pasar por aquel fatídico momento que cada una de ellas tiene marcado a fuego, están volviendo a matar a sus seres queridos y no logran dejar de preguntarse ¿Para qué murieron? ¿Tuvo algún sentido?

Ninguna muerte tiene sentido. Sólo el sacrificio voluntario para salvar otras vidas puede tenerlo. Desde luego la barbarie y la sinrazón que han arrebatado la vida durante varias décadas a casi un millar de seres humanos en un estado democrático y de derecho, donde todas las ideas se podían defender con la palabra, en un trozo de lo que creíamos la Europa civilizada, tiene menos sentido aún, ningún sentido.

Siempre es necesario que existan pilares, principios inamovibles, algo sólido, impermutable, algo a lo que poder aferrarse cuando se pierde una vida violentamente, para entenderlo, para digerirlo, para aceptarlo. Las personas necesitamos saber que existen razones por la que merece la pena luchar, mantenernos firmes y llegado el caso correr el riesgo del sacrificio. Esas razones puede que no sean las banderas, ni las patrias sentimentales de cada uno, ni los territorios, ni el texto de esta Constitución…, pero sí lo es la democracia, el conjunto de normas que nos permiten convivir y ofrecer un futuro a nuestros hijos, sí lo es la defensa de los derechos humanos y la justicia.

En España parece que ya no queda nada sólido, nada estable, ninguna referencia, ningún principio..., por tanto nada que merezca sacrificio alguno.

Cuando en las instituciones se sientan individuos que no condenan la violencia, sino que la justifican, cuando los representantes de los ciudadanos organizan la celebración del retorno a sus pueblos de asesinos múltiples, cuando se igualan víctimas y verdugos, cuando se pretende reescribir la historia, cuando se habla de conflicto, de paz, de guerra, de enfrentamiento entre partes, en vez de de delincuentes, víctimas, estado de derecho y falta de libertad, cuando todo eso ocurre y ocurre a la vez, orquestado por los amigos de los asesinos y los asesinos, con la complicidad de los de las nueces y la pasividad de las instituciones que deberían evitarlo, cuando el relato de lo ocurrido lo escriben los criminales, se pisotean los derechos humanos y se torpedea la línea de flotación de la dignidad y la justicia. Por eso lo que está pasando ahora no es comparable a la legalización de la ikurriña. Lo que está pasando ahora no es la recuperación de un símbolo, ni la legitimación de una opción política más, es el refrendo de que esas muertes tuvieron sentido, pero no para las víctimas, sino para los criminales.

                                         

Cada vez hay más españoles de bien que nos acusan de no querer pasar página, que quieren olvidar y nos arrojan a la cara de los que no lo hacemos términos como revanchistas o populistas. Nos acusan de que el interés partidista y los votos es lo único que nos mantiene en esta posición. Si se tratara de votos e interés partidista lo lógico sería sumarse a la ola de amnesia políticamente correcta en la que está subida una mayoría de la población española, no se sostiene. Si se tratara de revanchismo o venganza no defenderíamos la ley como lo hacemos, ni pediríamos algo tan simple como que se sigan investigando los más de 300 crímenes sin aclarar, la disolución completa y sin concesiones de ningún tipo de la banda criminal y el cumplimiento estricto de la ley de partidos -ley que dice que es ilegal que un partido político español justifique la violencia, y lo dice sin matices, ninguna violencia, ni futura, ni presente, ni pasada-. Claro que no estamos dispuestos a mirar para otro lado, a olvidar lo que no es historia sino presente. No tenemos nada que perdonar ni dejar de perdonar, el perdón es algo personal e intransferible, cada cual sabe lo que tiene que perdonar, cómo y cuándo. De lo que hablamos es de justicia.

Algo grave le pasa a un país cuando cada vez nos cuesta más mantener la posición de firmeza a los que defendemos algo tan obvio como la ley, la justicia, la libertad, los derechos humanos y la dignidad. Algo, y muy grave, ocurre cuando somos los demócratas los que tenemos que dar explicaciones.

lunes, 11 de noviembre de 2013

CLIENTELISMO


No pretende este modesto artículo ser un tratado sobre clientelismo político, aunque sí provocar la reflexión sobre sus causas y lo profundamente arraigado que está en la cultura española.

Los casos concretos suelen ser los que mejor ilustran los conceptos. Todos conocemos decenas de situaciones de clientelismo. Yo os voy a describir uno real aunque me voy a guardar los detalles y datos concretos porque son innecesarios para lo que se pretende mostrar.

Imaginemos un pueblo rural del norte de Andalucía, un pueblo pequeño, trabajador, y relativamente rico, en el que la propiedad está relativamente bien distribuida. Rara es la familia que no tiene su buen puñado de olivos, lo que a una gran mayoría les permite una vida razonable, holgada, ligada a la agricultura, la producción de aceite de oliva y a los servicios que este motor económico induce, hasta el punto que no necesitan del turismo. Por este pueblo la guerra pasó como por tantos otros, dejando su cruda herencia de muerte, delaciones, agravios, odios, rencores y prejuicios que heredaron los hijos de los padres y que cuarenta años de dictadura sólo pudieron a duras penas contener. Llegada la democracia el pueblo se dividió casi diametralmente, no en PP y PSOE, allí siguen aún hoy siendo la derecha y los rojos o los fachas y los socialistas, según con quien te encuentres.

En este pueblo con aproximadamente 1.500 votantes censados desde las primeras elecciones democráticas se han dado los siguientes resultados en las elecciones locales (año 1979, UCD 62%, PSOE 34,5% y PCE 4%;  año 1983, AP-PDP-UL 56%, PSOE 44%; año 1987, AP 53%, PSOE 47%; año 1991 PP 53%, PSOE 48%; año 1995, PP 57%, PSOE 43%; año 1999, PP 50%, PSOE 33%, Independientes 18%; año 2003, PP 51%, PSOE 48%; año 2007, PSOE 52%, PP 48% y año 2011 PSOE 71%, PP 28%).

Es decir, hubo desde el año 1979 hasta el 2007 un dominio continuo de la “derecha”, que con mayor o menor holgura tuvo la mayoría necesaria para gobernar decantando la balanza hacia su lado. Soportó bien los años de la hegemonía de Felipe González e incluso en el peor año, 2003, preludio de la hecatombe nacional del PP, pudo conseguir un concejal más que el PSOE y mantener el control del ayuntamiento. ¿Qué pasó en 2007? ¿Qué los “socialistas” hicieron una muy buena campaña? ¿Qué el infausto recuerdo de 2004 seguía haciendo mella? ¿Qué el áurea buenista de Zapatero inundó sus hogares? Nada de eso ocurrió. Sólo pasó, créanme, que el alcalde popular de la legislatura 1999-2003, no cumplió su palabra y no contrató como auxiliar administrativo en el ayuntamiento a una joven miembro de una familia del pueblo que aportaba no menos de 50-60 votos. Una familia histórica de la derecha, de los que habían ganado la guerra, que en bloque y por pura venganza se pasaron al otro bando. El primer alcalde socialista de la historia del pueblo no desaprovechó la oportunidad, sus correligionarios en la diputación provincial y la Junta de Andalucía no lo dejaron tirado e inundó el pueblo de subvenciones, reformas de casas, cursos de formación para mujeres desempleadas, actividades socioculturales, etc., incluso ZP echó una mano con su Plan E. Toda la maquinaria clientelar socialista se puso en marcha con el objetivo de asentarse en esa plaza conquistada y bien que lo hizo, en 2011 arrasó con un 75% de los votos.

Lo que ha ocurrido en este pueblo, el clientelismo defraudado, el clientelismo reactivado, el clientelismo bien o mal gestionado, es la historia viva de Andalucía y toda España.

Y en este mar pretende UPyD pescar votos, y lo que es más difícil, lo pretende hacer combatiendo el clientelismo, apelando a la conciencia crítica, al libre albedrío, al voto reflexivo, al despertar de la conciencia ciudadana…. Nos queda hacer mucha más pedagogía que política, pedagogía democrática elemental, la que nadie ha hecho durante estas casi cuatro décadas. Es duro, muy complicado pero necesario. No merece la pena ni tan siquiera tener la tentación de poner en práctica eso que demostradamente funciona para conseguir votos, serían votos con valor numérico pero sin valor real para cambiar todo lo que hay que cambiar, no serían el aval de ninguna transformación.

Durante la campaña de las elecciones al Parlamento Andaluz en marzo de 2012, fueron decenas de correos los de empleados de las empresas públicas andaluzas que se dirigieron a nosotros como votantes en las generales y que no entendían que planteáramos la reducción de todo el entramado de la administración paralela, proponiendo cerrar todas las empresas públicas que no fueran necesarias y cuya actividad estuviera ya cubierta por el sector privado. Se trataba de andaluces de buena fe que no comprendían que el partido al que habían votado en las generales les propusiera en lo personal una perspectiva tan gris. Nos escribían en la confianza de que les engañáramos y les dijéramos lo que querían oír, lo que oyen del PSOE e IU: que ningún puesto de trabajo se iba a tocar. Querían seguir siendo nuestros clientes, pero no hemos nacido para decir lo que es agradable oír, sino para hacer lo que hay que hacer.

En estos días, a raíz de la recogida de firmas para la ILP de Reforma Electoral de Andalucía, que nos está llevando a todos los miembros de UPyD a la calle, a forzar a hablar con amigos, compañeros de trabajo, vecinos y conocidos de política, y en mi caso, tras mi reciente entrada en el Consejo de Dirección del partido, personalmente he vuelto a constatar la terrible realidad ante la que se enfrenta nuestra democracia, los frágiles pilares que la sustentan. Muchos conocidos, medio en broma, medio en serio me preguntan: “¿Paco, y tú que sacas con todo esto?”. Esta pregunta se repite una y otra vez, unos se atreven a formularla, otros no, pero en sus cabezas ronda, me lo dicen sus ojos. Y cuando uno explica los principios y las razones que nos ha llevado a tantos a complicarnos la vida, a dedicar nuestro tiempo libre y empeñar algo más que tiempo en defender y hacer lo que pensamos que hay que hacer como ciudadanos comprometidos, uno tiene la certeza de que la mitad cree que les miento cuando lo explico y la otra mitad cree que me miento cuando lo hago,  que una rubia mala me ha obnubilado y que algún día despertaré y tomaré conciencia de lo que ellos ya saben, que ninguna otra política es posible, que los quijotes, los que buscamos Itaca cada día, nos acabaremos dando de bruces con la realidad, esa realidad de los corderos.

Que esperen sentados. Cuanto más profundizo, más claro tengo que no sólo es necesario, que no sólo es posible, sino que vamos a conseguir más pronto que tarde cambiar los mecanismos  mentales de esta sociedad inocentemente pervertida por tantos años de clientelismo.

 

De niño no me gustaban

los libros ni las sotanas

ni salir en procesión,

era tan desobediente

como el viento de poniente,

revoltoso y juguetón.

 

En vez de mirar pal cielo

me puse a medir el suelo

que me tocaba de andar,

y nunca seguí el rebaño,

porque ni el pastor ni el amo

eran gente de fiar.

 

Como aquel que calla, otorga,

y aunque la ignorancia es sorda,

pude levantar la voz,

más fuerte que los ladríos

de los perros consentíos

y que la voz del pastor.

 

Empecé haciendo carrera

por atajos y veredas

muy estrechas para mí,

y decían mis vecinos

que llevaba mal camino

apartado del redil.

 

Siempre fui esa oveja negra

que supo esquivar las piedras

que le tiraban a dar,

y entre más pasan los años,

más me aparto del rebaño

porque no sé a dónde va.

 

(José Domínguez Muñoz “El Cabrero”)

 

 

 

lunes, 4 de noviembre de 2013

CUCHARA Y NI UN PASO ATRÁS


Susana Díaz dijo el pasado sábado a raíz del anuncio de Unión Progreso y Democracia de que el gobierno socialista de Asturias se quedaba en minoría por romper el pacto de legislatura suscrito, lo siguiente:

"Las reglas de juego en este país se tienen que decidir siempre entre todos y una mayoría no reforzada no puede imponer esas reglas de juego al conjunto de los demócratas".

El pacto firmado entre la Federación Socialista Asturiana y UPyD comprometía la reforma electoral si había una mayoría reforzada, y en este caso con 3 de los 5 partidos con representación en la cámara asturiana, esta mayoría hubiera estado garantizada, de no existir un pacto mucho más sólido que el firmado por los socialistas asturianos con UPyD, el pacto tácito que PP y PSOE tienen suscrito desde los albores de nuestra democracia, que viene a decir: "hagamos como que disentimos, debatamos en ciertos terrenos y con ciertos márgenes, pero respetemos una serie de líneas rojas: no toquemos una ley electoral que blinda el bipartidismo, no toquemos un sistema judicial politizado e intervenido, con las cuotas que en cada momento podamos negociar en base a la fuerza electoral circunstancial de cada uno, no toquemos una administración autonómica, provincial y local que nos permita alimentar nuestras respectivas redes clientelares internas y externas…", entre otros.
Pero lo que la presidenta andaluza ha querido decir de facto es que el  Acuerdo por Andalucía que firmaron PSOE Andalucía e IULV-CA en abril de 2012 es papel mojado y no piensa cumplirlo.
Ese pacto, de gobierno, no de apoyo para de legislatura como el asturiano, dice en su página 26:
Abordaremos la reforma de la Ley Electoral al objeto de mejorar la proporcionalidad en la representación parlamentaria, a cuyo fin constituiremos un Grupo de Trabajo que determine las posibilidades y límites de dicha reforma en el segundo periodo de sesiones.
Es decir, Susana Díaz, que considera que “una mayoría no reforzada no puede imponer las reglas de juego al conjunto de los demócratas", y considerando que IU con 12 diputados, sumados a los 47 del PSOE-A sólo suman 59, frente a los 50 del PP, entenderá que tampoco tienen esa “mayoría reforzada”. Por lo tanto, no cabe sino interpretar que para Susana Díaz esa página 26 del pacto con IU es prescindible, y no tiene ninguna voluntad de cumplir el compromiso adquirido.
La pregunta inmediata que surge es: ¿Tiene IU la voluntad de exigirlo?
Evidentemente no lo parece. Los sillones deben ser cómodos, las empresas públicas que controla, aunque pocas y sin muchos recursos en estos tiempos de vacas flacas, suficientes para alimentar al que tanta hambre ha pasado durante décadas, a esos parias de la tierra. Los asesores, los puestos de libre designación y las posibilidades de marketing (véase Ley de Función Social de la Vivienda, Banco Público de Tierras, Instituto Público de Crédito, y todos los Observatorios que sean necesarios, junto a otras medidas de propaganda de la economía planificada postsoviética), que las tres consejerías ofrecen a los “compañeros de barricada”, bien valen guardar los principios en el cajón durante un tiempo, si es que alguna vez estuvieron fuera de él.
Por eso, porque no podemos tener ninguna esperanza en que IU vaya a exigir nada al PSOE, es por lo que UPyD ha decidido pedir a al menos 40.000 andaluces (aunque seguro que serán muchos más), su ayuda para obligar a los grupos políticos con representación en el Parlamento andaluz a retratarse.
La Iniciativa Legislativa Popular para la Reforma de la Ley Electoral, que ha presentado UPyD y para la que está recogiendo desde el 9 de octubre firmas en toda Andalucía, no ha requerido un costoso “Grupo de Trabajo”, ni “comisiones de expertos con dietas y ayudas para el desplazamiento”. Sólo ha requerido voluntad política, un grupo de ciudadanos voluntarios y libres empeñados en mejorar la calidad democrática de Andalucía y cero euros. Es sólo un ejemplo de eficacia, de lo que se puede hacer cuando se dispone de convicción y ambición de país, de respeto a la ciudadanía, de ilusión de un futuro mejor para todos: no hay mayor incentivo.
No nos cabe ninguna duda de que ni IU ni PSOE piensan llegar a las elecciones de la mano, unidos por este matrimonio de conveniencia; no nos cabe ninguna duda de que han de escenificar una ruptura con cierto tiempo, si es posible con muebles por la ventana y algún plato roto, con mucho ruido; y no nos cabe ninguna duda de que el “desencuentro” acerca la reforma electoral andaluza es una excusa perfecta para ello.
Si IU quisiera regenerar la democracia andaluza no dudaría en hacer ya, sin demorar un sólo día, lo que ha hecho UPyD en Asturias, pero no lo va a hacer, porque no es esa su voluntad ni su objetivo. No han llegado al gobierno para cambiar la forma de hacer política, para levantar alfombras y abrir las ventanas sino para participar en la orgía de gasto público, para meter su cuchara, aunque corta y pequeña, pero cuchara al fin y al cabo, en esa olla común del ajo campero de viña. Cuchara y paso atrás, dice la atávica norma no escrita del campo andaluz, pero por ahora, cuchara y aguante, el paso atrás ni por asomo, que ha sido mucha el hambre pasada.
 
 

jueves, 10 de octubre de 2013

SUSANA DÍAZ Y LA CORRUPCIÓN

Susana Díaz ha decidido tomar la iniciativa mediática contra la corrupción. Fue el eje de su discurso de investidura y no pierde oportunidad de manifestarse contra ella, ante Rubalcaba o ante Rajoy, llegando incluso a tender la mano al PP proponiendo un pacto para no hacer política contra la corrupción del contrario, sino atajarla en todos los casos.

Es iniciativa mediática, bonitas palabras, propias de la factoría de marketing y escaparatismo del socialismo andaluz en el que se ha criado. Y lo es porque estas palabras no se acompañan con hechos, con medidas contundentes y definitivas, con actuaciones concretas para acabar de raíz con la impunidad actual que hace que tanto el corrupto aislado como la corrupción sistémica, campen a sus anchas.

Las palabras de investidura de la flamante presidenta de Andalucía fueron recibidas a las 24 horas por el incendio en el ayuntamiento de Los Palacios, en el que ardieron sus archivos, y con él las pruebas que podrían inculpar a su exalcalde, Antonio Maestre, número tres de la ejecutiva provincial socialista y hombre de confianza de la presidenta, en las irregularidades que involucran al ayuntamiento de Los Palacios en la trama de subvenciones irregulares ligadas al fondo de reptiles http://www.elconfidencial.com/espana/andalucia/2013-09-06/a-diaz-le-estalla-el-fuego-de-los-palacios-al-empezar-su-lucha-contra-la-corrupcion_25709/

Tanto PSOE como PP han tenido la oportunidad de apoyar la propuesta de UPyD de acabar con los aforamientos, y la han rechazado, o de apoyar hace un par de semanas la Proposición de Ley de UPyD que, entre otras medidas, quería impedir que el cargo de alcalde o concejal fuera compatible con un escaño en el Congreso o cualquier otra Cámara parlamentaria y que planteaba dejar fuera de las instituciones a los imputados en procesos de corrupción y medidas para mejorar la transparencia, controlar la contratación pública o profundizar en la independencia del Tribunal de Cuentas. Tampoco la apoyaron acusándola de “tacticista”.

No hay ningún hecho que permita pensar que la voluntad de Susana Diaz es firme. La cacareada Ley de Transparencia de Andalucía es otro buen ejemplo de ello. Aunque los principios sobre los que se asienta el proyecto legislativo presentado por el gobierno andaluz son intachables, el texto presenta carencias notorias, la más importante la de no incluir ningún tipo de medida expresa ni referencias a un régimen de infracciones y sanciones. La ausencia de este tipo de medidas puede garantizar la impunidad ante la no observancia de los preceptos de la norma y con ella la seguridad de que no se producirá una implantación real de la misma. Es imprescindible la existencia de consecuencias directas y personales sobre los responsables de cumplir y de hacer cumplir esta Ley, algo que el gobierno andaluz, para el que su finalidad es más estética que real, ha obviado. Otros defectos de la norma son la no inclusión expresa de información sobre los nombramientos de asesores, personal de confianza, personal eventual y  puestos de libre designación, la no inclusión de los contratos menores en el régimen general de transparencia previsto para el conjunto de contratos (no hay ninguna razón, más bien todo lo contrario, para hacer más laxo el procedimiento en aquellos tipos de contratos en los que resulta más necesaria la transparencia), la no inclusión específica de información sobre las sedes, inmuebles y propiedades adscritas a la Administración y sus entes vinculados, tanto en régimen de alquiler como de propiedad o la imprecisión del concepto en la información sobre las retribuciones recibidas por cargos públicos, al no explicitar que en ella deben incluirse todo tipo de percepciones dinerarias o no.
 
 
 

Esta turbia ley de Transparencia no es el único elemento que nos permite pensar que  no hay más que impostura en las palabras de Susana Díaz. En la recién publicada Ley 4/2013, de 1 de octubre, de medidas para asegurar el cumplimiento de la función social de la vivienda. (Núm. 198 página 32 Boletín Oficial de la Junta de Andalucía 8 de octubre 2013) (http://juntadeandalucia.es/eboja/2013/198/index.html), que ha dado “legitimidad” al Decreto Ley suspendido por el Constitucional, de todo lo cuestionable, lo más grave es lo referente a las nuevas competencias que otorga a la EPSA (Empresa Pública del Suelo de Andalucía): administrativas, sancionadoras, de gestión y control de las fianzas de los arrendamientos. Las fianzas de los alquileres que los andaluces antes ponían en manos de Hacienda, ahora estarán a disposición de una empresa pública con un control administrativo muy deficiente (http://www.abcdesevilla.es/andalucia/20130420/sevi-decreto-vivienda-fondo-reptiles-201304201448.html). 

Si dentro de unos años hay dinero extraviado en manos de  algún "Guerrero" y su chófer, y si hay la suerte de que llamen a declarar a Susana Díaz, esperemos que no se le ocurra decir que no sabía nada, que ella estaba ocupada en una gira mediática declarando que la corrupción le avergüenza e intentando llegar a un acuerdo de no agresión con Mariano Rajoy.

Porque no es otra cosa lo que pretende con este gesto de hoy, que el bipartidismo tome la iniciativa de la comunicación, haga como que hace, salga con una imagen renovada, y se recupere el pacto oculto de la transición, ese que dice “no me agites tus Bárcenas que yo no te agitaré tus EREs, y si se nos va de las manos, intentemos que el control de la justicia nos permita minimizar daños”.