lunes, 30 de marzo de 2015

VISTALEGRE CUATRO AÑOS DESPUÉS

El próximo viernes se cumplen 4 años del acto organizado por UPyD en Vistalegre con motivo de la presentación de los candidatos que concurrieron en las elecciones locales y autonómicas de mayo de 2011.

Aquel fue un acto muy importante para UPyD, no por el número de personas que reunió, sino por lo que tuvo de ceremonia de autoafirmación y reivindicación de un proyecto nacional, que en su mayoría de edad mostraba su capacidad para concurrir a las elecciones en numerosos municipios, todas las capitales de provincia y comunidades autónomas, presentando un total 322 candidaturas y 7.171 candidatos en toda España.

En aquel acto hubo intervenciones memorables, como la de Álvaro Pombo, la de José Luis Alonso de Santos, la de Toni Cantó, la de Luis de Velasco, la de la propia Rosa Diez…, pero quiero hacer mención especial a la de Fernando Iwasaki, que a  mi modo de ver situó a los candidatos y a todos nosotros frente al espejo del partido que hicimos nacer en 2007. (https://www.youtube.com/watch?v=TIUOEXvYHD8). Iwasaki soltó algunas perlas que hoy convendría recordar: “UPyD nació con vocación pedagógica y no con vocación de bisagra”. Esto de la vocación pedagógica debería ser refrescado a los que tienen tanta prisa. Deberíamos tener claro que sin pedagogía previa no obtendremos logros políticos. Nuestro producto, nuestro discurso, nuestro objetivo no es cómodo, no es fácil de digerir sin una necesaria labor pedagógica previa. Ya sabemos que hemos hecho mucha pedagogía, pero evidentemente no ha sido suficiente. Mucha más es la que nos queda por hacer.

Pero de todo lo que dijo Fernando Iwasaki, quizá lo más importante fue la identificación explícita de nuestros valores, algo que muchos suponíamos que todos teníamos asumidos, y que a la larga se ha mostrado que no era del todo así. Fernando dijo: “UPyD nació para defender principios y no para pastelear con ellos”. Esto como proclama discursiva queda muy bien, y uno piensa que es sencillo de entender y de llevar a la práctica, pero la tozuda realidad nos ha enseñado que no lo es tanto.

Cometimos un error de simplificación imperdonable el día que señalamos como objetivo político romper el bipartidismo. Algunos se quedaron en esa superficie, y no entendieron que no se trataba de eso, o al menos no sólo se trataba de eso. Si se tratara de eso, desde luego lo mejor que podemos hacer hoy sería pactar con Ciudadanos o con Podemos. De lo que se trataba es de regenerar la democracia, de cambiar los vicios, las formas y los modos de la política española, de defender la libertad y la igualdad desde la honradez y de desterrar la corrupción moral, esa que no persiguen los jueces porque no es delito, esa que sólo podemos perseguir los ciudadanos con nuestro comportamiento diario. Y en este empeño los planteamientos ideológicos pasan a un segundo lugar. Tenemos mucho más que ver con quienes tienen claro el valor de la democracia, de la ley, de la palabra dada, de la rendición de cuentas, de la transparencia, de la lucha pasiva y activa contra la corrupción aunque podamos diferir en propuestas programáticas que con quienes esto no lo tienen claro, aunque podamos coincidir en más puntos.

El problema es que la afirmación “venimos a defender principios no a pastelear con ellos”, es tan simple que no se puede aprender. Podemos aprender y aprender a explicar qué significa eso de la transversalidad, de que no somos ni de izquierdas ni de derechas, de hecho nuestros cargos públicos, portavoces y candidatos, llevan 7 años sometidos a un férreo entrenamiento en la materia y ya tienen adquiridas como resortes todas las posibles respuestas. Podemos aprender qué significa nuestro modelo de estado federal cooperativo. A algunos les ha costado más que a otros entenderlo y explicarlo, pero en términos generales lo hemos conseguido, al menos creo que nosotros lo tenemos claro, aunque muchos ciudadanos sigan sin verlo (más pedagogía hace falta). Podemos explicar nuestra propuesta de reforma de la administración, de fusión de municipios, de supresión de las diputaciones. Escribimos un libro sobre el coste del estado autonómico, hicimos propuestas concretas de fusión municipal, y fuimos capaces de explicar a los ciudadanos que no van a perder su pueblo, que se trata sólo de reorganizar la Administración. Los nuestros supieron entenderlo, y si alguno sigue albergando dudas, ahí tienen a Ramón Marcos para aclarárselas. Supimos aprender y por tanto explicar cuál es nuestra propuesta de contrato único indefinido o la de la ley de segunda oportunidad para los hipotecados. Nuestro diputado Álvaro Anchuelo las desarrolló, documentó y justificó perfectamente y ahí están, a disposición de los ciudadanos y de nuestros portavoces y representantes para entenderlas y explicarlas. Supimos explicar en qué consistía la falacia del derecho a decidir. En una intervención memorable de nuestra portavoz Rosa Díez en el Congreso, fuimos capaces de que la entendieran todos los demócratas y que incluso la votaran aunque fuera a regañadientes la inmensa mayoría de los representantes de los españoles. Pudimos entender, porque Toni Cantó lo entendió y nos lo supo explicar, que los animales no tienen derechos, que somos las personas las que tenemos los derechos y por tanto la obligación de no maltratarlos. Por aprender, incluso se puede aprender cómo funciona el mercado eléctrico en este país, cómo se confecciona el precio de la electricidad y como sigue siendo necesario auditar la forma en que se establece la estructura de costes. A Carlos Martínez Gorriarán, profesor de filosofía, no ingeniero industrial ni economista, le ha llevado un buen tiempo entenderlo y explicarlo, pero hoy posiblemente es una de las voces más autorizadas en la materia.

Se pueden aprender y entender muchas cosas, claro que se puede. Pero eso de que con los principios no se pastelea no se aprende en ninguna parte. Eso debemos tenerlo incorporado de fábrica, eso es algo que o lo traemos interiorizado desde niños, o ningún aprendizaje, ningún ensayo teatral, ninguna regla nemotécnica, ningún recitado como si de un loro se tratara lo puede lograr.

UPyD no es un conjunto de puristas jacobinos como algunos nos retratan. No somos ninguna élite moral, simplemente somos como hemos decidido ser, como nos hemos obligado a ser. Tenemos una enorme capacidad de llegar a pactos, de hacer cesiones para alcanzar acuerdos en todas aquellas materias en que sea posible hacerlo. Hemos pactado iniciativas parlamentarias con el PP, con el PSOE con Izquierda Plural, con ERC, con CiU, con el PNV… Somos gente de orden, de sentido común, con los pies en el suelo y pragmáticos en la medida de lo posible y necesario. Pero hacer pactos electorales previos con quienes no compartes principios morales y democráticos básicos, esos que no se dicen, que no se pueden impostar, que no se pueden explicar, esos que sólo se muestran con el comportamiento, eso no es posible. Y esto es algo que se entiende o no se entiende. Son de esas cosas que si para entenderlas hace falta más de una palabra, no merece la pena explicarlo.

Sobra decir que afrontamos estas próximas elecciones con una crisis interna de dimensiones considerables, pero no me engaño si digo que a este partido le queda mucha guerra por dar. Quienes auguran nuestra desaparición son ajenos al carácter indestructible de la moral de los que sabemos que hacemos lo correcto. El mortero que aglutina las piezas de UPyD no es el interés económico, ni el afán de protagonismo, ni la necesidad de alimentar miradas de correligionarios, ni el estar por estar, nuestro mortero es el más potente de todos, la convicción de saber que somos necesarios, que este país no puede permitirse prescindir del único partido insobornable, que pone en riesgo su propia existencia por defender lo que nadie defiende.

Acabo como empecé, recordando a Fernando Iwasaki en Vistalegre hace un año. Él no hizo una arenga política al uso, habló de valores, proclamó los de UPyD y reivindicó la rectitud, la decencia y la honestidad como esas señas de identidad que nunca debemos perder. Culminó su intervención diciendo que los adversarios nos pueden indignar, pero no nos pueden avergonzar, porque no son de los nuestros, que sólo los nuestros pueden hacerlo, que sólo uno de los nuestros puede arrasarnos de vergüenza a todos.

Él se dirigía a nuestros candidatos de entonces, miles de hombres y mujeres, anónimos para la mayoría, y para los que cabía la posibilidad cierta de la duda. Pasado cuatro años, puedo decir que ninguno de nuestros 152 concejales y 17 diputados en el País Vasco, Asturias, Madrid, Congreso y Parlamento Europeo me ha avergonzado. No me avergonzó nuestra concejala en Cartaya ni nuestros concejales en Armilla, que fueron expedientados por mantener pactos postelectorales encubiertos con la fuerza más votada de su municipio, en ambos casos el Partido Popular, desoyendo las directrices de la Dirección y defraudando la palabra dada a los ciudadanos (en el caso de Cartaya el detonante fue su voto favorable a la privatización de la gestión del agua). Ni siquiera ellos me avergonzaron; me defraudaron, me decepcionaron, pero no me avergonzaron. Ese triste honor de avergonzarme lo están consiguiendo otros mucho más significados en estos últimos meses y días, negando la transparencia, mintiendo y practicando la vieja política que vinimos a cambiar.
 
 

martes, 24 de marzo de 2015

UPyD TRAS LAS ELECCIONES ANDALUZAS: HECHOS, CONJETURAS, RESPONSABILIDADES Y CONSECUENCIAS


Los resultados electorales para UPyD en las pasadas elecciones andaluzas han sido nefastos. Obtener apenas algo más de la mitad de los votos que en 2012 y llegar a un 1,9% no puede calificarse de otra forma.
Hay muchas formas de analizar y explicar estos resultados. Yo les propongo una de ellas.
Empecemos por los hechos:
Es un hecho que UPyD ha enfatizado en su campaña su lucha contra la corrupción, y es un hecho que el PSOE ha revalidado sus resultados pese a ser padre y madre de la desoladora corrupción andaluza, por lo que cabría deducir que la corrupción no es un problema que preocupe mucho a los andaluces, o al menos no lo suficiente.
Es un hecho que aunque las posiciones políticas y el comportamiento como partidos de UPyD y Ciudadanos son muy diferentes, a la vista y entender de mucha gente, de muchos líderes de opinión mediática y una parte nada desdeñable de afiliados y simpatizantes de una y otra formación sí tienen mucho en común, y en cualquier caso ocupan un mismo espacio político, por lo que compiten por el mismo perfil de votante: ciudadanos políticamente centrados, que buscan estabilidad, que temen aventuras neocomunistas, pero han decidido no perdonar la corrupción bipartidista, al menos esta vez.
Es  un hecho que Albert Rivera es un líder carismático, joven, bien parecido, con buen verbo y que cae bien a la mayoría (el yerno perfecto).
Es un hecho que Rosa Díez es una política veterana, que militó en el PSOE y con 30 años a sus espaldas.
Es un hecho que Ciudadanos no ha planteado en el Parlamento catalán medidas concretas y radicales contra la corrupción ni denunciado en los tribunales los numerosos casos de corrupción que salpican a los Pujol, CiU y otros.
Es un hecho que UPyD no hace otra cosa y se ha gastado ya más de 250.000 en querellas.
Es un hecho que Martín de la Herrán es un joven abogado muy preparado, que ha denunciado implacablemente la corrupción y ha estado haciendo propuestas políticas durante tres años, que sigue viviendo de su actividad profesional y forma parte del proyecto político UPyD como voluntario.
Es un hecho que Juan Marín es relojero, líder de la asociación de comerciantes de Sanlúcar, que ha pasado por el PP, PA y lleva 8 años como teniente de alcalde en Sanlúcar con su partido local CIS sosteniendo al PSOE en la alcaldía y formando parte del gobierno municipal.
Es un hecho que en el único debate televisado en que participaron ambos a juicio de la prensa fue Martín de la Herrán el que lo protagonizó y ganó con rotundidad.
Es un hecho que UPyD se ha gastado 125.000 € en la campaña y Cs 200.000 oficialmente.
Es un hecho que la campaña de UPyD ha sido felicitada por numerosos periodistas especializados de distintos medios como innovadora, original y muy atractiva.
Es un hecho que desde hace más dos meses Albert Rivera (Ciudadanos no es otra cosa), ha ocupado decenas de portadas y cabeceras en medios impresos y digitales nacionales, varios publirreportajes y muchas entrevistas en prime time en todas las cadenas generalistas de televisión y radio nacionales.
Es un hecho que UPyD en 7,5 años ha gozado de tres portadas, a raíz de sus dos congresos y de la salida de Sosa Wagner.
Es un hecho que la cobertura mediática dada a la campaña de Ciudadanos ha sido mucho más intensa y sistemática que la dada a UPyD para quienes algunos medios ni existía.
 
Hay muchos más hechos, podríamos seguir, pero mejor lo dejamos aquí. Ahora vamos al terreno de las posibilidades, de las conjeturas, de las suposiciones, porque de alguna forma hay que llamar a esas cosas que se saben pero no se pueden demostrar, por lo que es juicioso escribirlas con cautela.
Quizá, sólo quizá, la oligarquía económica catalana y española está muy preocupada con la deriva secesionista catalana.
Quizá, sólo quizá, la oligarquía económica española está muy asustada con que el experimento de Arriola y el Grupo Planeta para desgastar al PSOE se les haya ido de las manos, y haya crecido tanto que pone en verdadero riesgo la estabilidad del país.
Quizá, sólo quizá, los propietarios de los hilos que mueven las marionetas de los medios se han dado cuenta que el PP y PSC no tienen ninguna posibilidad de crecer y ser verdaderamente decisivos en Cataluña.
Quizá, sólo quizá, Isidro Fainé (Caixabank y Repsol), prohombre del IBEX 35 y otros hayan pergeñado una solución posibilista a ambas preocupaciones.
Quizá, sólo quizá, ya exista en la mesa un pacto PP-PSOE-CiU-Ciudadanos sobre la base de dotar a Cataluña de un régimen fiscal privilegiado, una especie de derecho foral catalán del siglo XXI y otros gestos más simbólicos como llevar el Senado a Barcelona.
Quizá, sólo quizá, para que ese pacto sea posible Ciudadanos debe crecer y tener un importante peso en el parlamento catalán y español.
Quizá, sólo quizá, este pacto no se puede hacer público hasta que pasen las catalanas y las generales.
Quizá sólo quizá, el episodio del Pub Kitty sólo es un prólogo berlanguiano de esta historia.
Quizá, sólo quizá, a UPyD también le plantearon inicialmente esa salida posibilista a la crisis catalana, y quizá UPyD dijera que no, porque es un hecho que entre los principios de UPyD está considerar que todos los ciudadanos españoles deben tener los mismos derechos y obligaciones fiscales, que deben atender a sus condiciones económicas personales y no al territorio en el que vivan.
Quizá, sólo quizá, esos hombres de negocios metidos a estadistas de balances de resultados y reparto de dividendos, entendieron que UPyD sería una molesta incomodidad para llevar a cabo su plan, y una UPyD fuerte con 30 ó 40 diputados nacionales y presencia en todas las CCAA, algo más que una molesta incomodidad, posiblemente un serio obstáculo.
Quizá, sólo quizá, sólo hace falta un chasquido de dedos de quienes tienen el poder económico para conseguir decenas de portadas, entrevistas en prime time y publirreportajes en todos los medios y a todas horas.
Quizá, sólo quizá, sólo hacen falta esas portadas, entrevistas en prime time y publirreportajes, para obtener 9 diputados, igual que sólo hace falta una tupida red clientelar y gritar como una frutera de barriada “yo zoy Andalucía” para conseguir 47.
Quizá, sólo quizá, sólo hace falta repetir el mantra: “Albert Rivera es joven y tienen grandes ideas regeneradoras y Rosa Diez es una vieja ególatra anclada a su poltrona que no deja paso a las nuevas generaciones” para que lo acabe comprando una buen parte de la sociedad y afiliados del propio partido.
Quizá, sólo quizá, a falta de ERE,s, Gúrteles, Bárcenas, financiación por países extranjeros, a falta de al menos un solo caso de corrupción o algún lío de faldas, señalar como punto flaco de UPyD la veteranía y la experiencia de su líder no sea demasiado difícil repitiendo incansablemente y convenciendo a la sociedad de que ese es el verdadero problema.
Quizá, sólo quizá, el interés de un pacto UPyD y Ciudadanos no sea inocente, aunque sí puede haber sido asumido por mucha bienintencionada gente que crea que la suma de 1 litro de vino y 1 litro de agua producen 2 litros de vino, y no dos litros de vino aguado.
 
Saquen sus conclusiones, y permítanme que volvamos a los hechos.

Existe una enorme presión, continua y sostenida en el tiempo desde hace mucho tiempo, para conseguir que UPyD se disuelva en Ciudadanos, o para que lleguen a un pacto preelectoral, o para que concurran juntos buscando lo que “les une”. La pregunta que debemos hacernos es si es posible mantener los principios, la determinación de luchar sin cálculos contra la corrupción, por la reforma sensata del Estado, por la igualdad de los ciudadanos con independencia de la parte de España en la que vivan, y por los derechos sociales, si es posible mantener la autonomía y la independencia de UPyD, tras ese posible pacto.
No seré yo quien diga que muchos de los afiliados y cargos públicos de UPyD que han hecho un trabajo impresionante durante años por el partido si lo creen. Y no seré yo quien diga que han renunciado a sus principios por el hecho de que vean bien esta posibilidad. Ni lo digo ni lo creo.
Sí creo que algunos creen que las ideas se defienden mejor estando que no estando, aunque para estar haya que renunciar a parte de esos principios. Muchos se han apuntado también a la teoría del mal llamado mal menor, del pragmatismo posibilista. Muchos creen que esta guerra está perdida y han decidido tirar la toalla. Muchos con toda su buena voluntad creen que UPyD está muerto si no claudica. Pero nadie puede salir de una alcantarilla sin mancharse, incluso haciéndolo ya no merecería la pena, porque no es posible defender lo que hay que defender, mantener sostenidamente la batalla que hace siete años y medio decidimos emprender dejando el alma por el camino. El fin nunca justifica los medios, en este caso menos que nunca. Si el objetivo de UPyD hubiera sido puramente electoral, ganar elecciones, habríamos construido un partido muy distinto a éste, habríamos hecho cosas diferentes a las que hemos hecho, habríamos tejido también nuestra red clientelar, habríamos entrado en los juegos del poder, nos habríamos cuidado de no pisar ciertos callos, no habríamos intentado meter a Rato en la cárcel...
Sí creo que hay quien cree que es posible ese pacto sin renunciar a los valores y principios de UPyD, algún osado incluso cree que podríamos influir en ellos y corregirlos, hacerles compartir nuestros valores, reeducarlos. Eso es para nota, y hacer gala de una ingenuidad infantil. Nadie puede competir con un trilero jugando al trile y pensar que va a ganar. En ese terreno son maestros los que llevan décadas jugando a la política local, a la rancia política ibérica del cacique, apaños y tejemanejes en los reservados del mejor restaurante del pueblo.
UPyD está genéticamente diseñado para filtrar la corrupción, para evitar caer en malas manos. Eso nos ha hecho crecer lento o no crecer, maltratar, a veces injustamente, a muchos afiliados que querían representar nuestras siglas en sus pueblos y tenían prisa por hacerlo, eso nos ha hecho decir que NO a afiliaciones masivas, a listas completas de cabreados con sus anteriores partidos, a tránsfugas… Eso nos llevó a hacer justo lo contrario que ha hecho Ciudadanos. Quizá nuestra política preventiva ha sido uno de nuestros  errores, es posible, pero si hoy podemos decir 7 años 0 corruptos ha sido gracias a ello, y no tenemos la culpa que para el electorado andaluz y seguro que el español, eso no sea un plus electoral.
Este domingo estuve como apoderado en El Puerto de Santa María visitando en ruta 5 colegios electorales. En cada uno de ellos había 2 o 3 apoderados de Cs, miembros de la base social de Independientes Portuenses, partido que durante 11 años estuvo saqueando el ayuntamiento y acabó con un alcalde entre rejas y varios concejales condenados. ¿Alguien en su sano juicio puede pensar que los afiliados de UPyD tendrían la posibilidad de ganar algún proceso de primarias ante tamaña red clientelar interna? Hasta los propios afiliados de Cs que han llegado individualmente han catado ya como se gesta la democracia interna cuando tienes 150 militantes que a la voz de ya votan al jefe; y lo que les queda por catar, ahora que los jefes van a tener presupuesto.
No soy conspiranoico, todo lo contrario, pero tampoco creo en las casualidades. Claro que no creo que toda la prensa y periodistas de relumbrón que abogan por el pacto Cs-UPyD estén en el enjuague de Planeta, Prisa, Vocento y sus propietarios, los dueños del dinero. Algunos como Pedro J. están porque no soportan la idea de no influir, de no tener parte del timón de la política española como desde hace décadas ha tenido, y quieren influir en esa tercera vía que desean, que todos deseamos, aunque sea una nueva vía circular que lleva al mismo punto del que partimos con distintos protagonistas y los mismos lamentables métodos y formas. Otros como Arcadi Espada o Santiago González están donde están por antiguas filias y fobias personales, miserias y grandezas del ser humano.

Vamos a hablar de asumir responsabilidades, pues así es como se le llama en el diccionario de lo políticamente correcto del mundo occidental a dimitir cuando se pierden elecciones, y más cuando se pierden de una forma tan estrepitosa. Pero en este caso, con este panorama, ¿cuál sería la verdadera forma de asumir responsabilidades? ¿Huyendo? ¿Dejando el partido en manos de los posibilistas pragmáticos?  ¿Eso sería asumir responsabilidades?
La responsabilidad es hacer lo necesario por mantener el rumbo y el barco a flote. Personalmente me encantaría que hubiera una persona joven y capaz que pudiera hacerlo mejor que Rosa Díez. Alguien con la determinación de dar la batalla que hay que dar con el nivel de exigencia que hay que darla. Estoy seguro que más pronto que tarde esa persona surgirá, pero a día de hoy no la conozco. Rosa sí lo puede hacer, ha dado ejemplo muchas veces y lo seguirá dando.
Asumir responsabilidades era decir NO al chantaje del terror, y defender la libertad y la democracia donde había que hacerlo y cuando había que hacerlo, sabiendo que ponía en riesgo su vida. Asumir responsabilidades era decir NO a un apacible retiro dorado y muy bien pagado en el parlamento europeo en la acogedora casa socialista y salir al frío exterior a jugársela para seguir defendiendo sus principios: la igualdad de todos los ciudadanos y la democracia. Asumir responsabilidades ahora es decir NO a quienes la aconsejan echarse a un lado o le piden que entregue las llaves al telegénico Albert, quedándose como venerable madre política a cama y sueldo de la nueva España diseñada por los señores del IBEX, y en vez de eso gestionar la enésima crisis de un partido pequeño, que quizá se convierta en más pequeño, en el que posiblemente se producirá una sangría de militantes desencantados, que quizá durante un tiempo llegue a ese estado de irrelevancia mediática pronosticado por el gran estadista Enrique Calvet. Digo irrelevancia mediática porque irrelevancia política desde luego no es un término adecuado para quien ha marcado la agenda política española, sabiendo anticiparse a los acontecimientos. Y por cierto, irrelevancia mediática ya la hemos sufrido aun habiendo sido la cuarta fuerza política en las anteriores elecciones. ¿Y si resulta que los cupones de la rifa de la relevancia o irrelevancia mediática se reparten en la Torre Agbar, en Torre Picasso o en el paseo de Pereda de Santander?
Asumir responsabilidades también es mantener vivo el proyecto político que justificó el nacimiento de UPyD y no prostituirlo, mantenerlo vivo y preparado para estar ahí cuando el pueblo español sufra su próxima decepción (es lo que tiene votar por aproximación). La madera de la que están hechas las balsas de Podemos y Ciudadanos no es buena para la travesía que se proponen, harán agua, y euros, más pronto que tarde y ahí estaremos para seguir insistiendo a la ciudadanía que las soluciones de UPyD son las soluciones adecuadas. Si en 2007 fuimos capaces de nacer y en 2008 de abrir una pequeña grieta en el muro bipartidista, la situación hoy, pese a las deserciones, pese a la sangría de desencantados, afiliados y diputados con prisas, o eurodiputados felones es infinitamente mejor. Quisiéramos que fuera mejor aún, pero es la que es y a ella tenemos que adaptarnos los que queramos seguir defendiendo aquello que nos trajo aquí.
Lo que no es asumir responsabilidades es atender al sólido argumento político: “Albert es joven y a la gente le gusta, Rosa es vieja y a la gente no le gusta”. Ante tamaño ejercicio intelectual, por cierto, que es ese mismo ejercicio que produce Susanas, Bonillas, Garzones, o Pdr Snchzs, poco podemos hacer salvo recordar que se trata de gestionar un país, no de ganar Gran Hermano.
Pensándolo bien Rosa no tiene motivos para quejarse, a fin de cuentas solo es víctima de una campaña que la ha vendido como vieja, ególatra y autoritaria, campaña que les está funcionando aunque no tenga nada que ver con la realidad. Los que se empeñan en difíciles objetivos como ella, en Rusia acaban enfermos por masticar polonio, en Venezuela en la cárcel acusados de golpistas y en argentina suicidados en sus habitaciones. Definitivamente, no debe quejarse…

Permítanme que para acabar les haga una confesión: Esto de la política es muy cansado.
Nos llevamos sinsabores como el de este pasado domingo, tenemos que soportar la incomprensión de propios y extraños, las permanentes presiones, los dimes y diretes, los ataques gratuitos, la despiadada exigencia de resultados que se escapan a lo que está en nuestras manos…
Si alguien piensa que es que no tenemos mejor cosa que hacer está muy equivocado. Lo que tenemos es un sentido de la responsabilidad social que nos obliga a estar aquí. Y créanme, ojalá no fuera necesario. Ojalá pudiéramos disolver UPyD mañana mismo.
En la partida de nacimiento de UPyD, su manifiesto fundacional, ya incluimos su acta de defunción, sin poner la fecha, porque ni la sabíamos ni la sabemos, pero la incluíamos ¿cómo?. Pues incluyendo un compromiso que no verán escrito a ningún otro partido. Exactamente dice: “UPyD sólo aspira a existir mientras sea necesario para resolver los problemas que nos preocupan”. Así es, y eso es así porque somos un partido instrumental, nacido para mejorar la vida de las personas, para regenerar la política y lograr unos objetivos políticos, no para perpetuarse, no para ser un fin en sí mismo, no para convertirse en una agencia de colocación, no para ganar elecciones como sea.
¿Le podemos poner fecha a nuestra acta de defunción? ¿Ustedes creen? Les juro que personalmente estaría encantado.
Me encantaría que PP o PSOE, que tienen fuerza, enorme estructura, decenas de miles de afiliados, decidieran hacer por nosotros lo que hay que hacer. Me encantaría que nos hicieran innecesarios, que decidieran dignificar la política, revisar la arquitectura territorial, el marco competencial para hacer de España un país viable y de Andalucía una región de éxito, me encantaría que despolitizaran la justicia, que fueran transparentes, que tomaran las medidas legislativas para erradicar de una vez por todas la corrupción en vez de ampararla. ¡Claro que me encantaría que nos hicieran innecesarios! Así nos liquidarían mañana mismo.
Me encantaría que Podemos planteara soluciones sensatas, desde el conocimiento y el rigor, y no desde el populismo y las ideologías trasnochadas, que solo han traído miseria y dolor a la Humanidad donde quiera que se han probado. Me gustaría que Ciudadanos tuviera principios, que no ampararan la corrupción moral, o el transfuguismo, que no pensaran que los inmigrantes sin papeles no tienen derecho a la sanidad, o que los habitantes de ciertos territorios deben tener una fiscalidad distinta al resto, me gustaría que creyeran que la educación o la sanidad deben ser recuperadas por el Estado como políticas básicas que han de garantizarse por aquel que proclama el derecho y debe velar por él en toda España. Me gustaría que supieran, como nosotros sabemos, que el fin nunca justifica los medios… ¡Claro que me gustaría que no hiciéramos falta, que pudiéramos retirarnos y dejar a otros hacer todo eso que hay que hacer!
¿Pero se acostarían ustedes tranquilos sabiendo que han dejado el grifo abierto o el fuego de la cocina encendido? ¿Se acostarían ustedes tranquilos dejando a sus hijos con un chimpancé borracho y una pistola? ¿A que no?
Pues eso nos pasa a algunos, y nos debería pasar a todas las mujeres y hombres de UPyD, que no nos podemos acostar tranquilos viendo a España hecha unos zorros y sin nadie dispuesto a tomar las medidas que hay que tomar. La conciencia es una pesada carga que algunos no tienen que llevar, pueden andar por la vida libre de ese lastre, pero otros si la tenemos, y los que la tenemos, cuando nos levantamos por la mañana y nos miramos al espejo necesitamos saber que estamos haciendo lo correcto. No nos podemos perdonar la desidia, el pasar, el “ya se arreglara”, el “qué más da”.
Y es que no sé si han reparado, pero miren ustedes ahí fuera, echen un vistazo, España está llena de niños. Sí de niños que merecen un futuro, que merecen un futuro en un país normal. En un país en el que el paro esté en el 5%, igual que el fracaso escolar, igual que el crecimiento, igual que la inversión en I+D, en el 5%. Un país en el que los inmorales no nos gobiernen, en el que los delincuentes acaben en la cárcel y los mentirosos ni sean presidentes del gobierno ni de una comunidad de vecinos, un país que proteja a las personas de bien y no a los corruptos, un país que ofrezca oportunidades de una vida normal a la gente normal.
¡Pues claro que no podemos dejar de existir, ni podemos disolvernos en otra cosa y renunciar a lo que hemos venido a hacer! ¡Pues claro que vamos a seguir dando guerra, toda la guerra del mundo hasta conseguir estos objetivos!
Está por ver si seremos los 10.000 de ahora, 5.000 o 2.000, pero los que seamos debemos tener clara la guerra en la que estamos, las dificultades del empeño y tener una resistencia al desaliento que más quisieran los del Betis o el Atlético de Madrid. ¿Nos vamos a echar a llorar? En este pequeño partido hay miles de hombres y mujeres que no saben echarse a llorar, que han decido pasar a la acción, cambiar la barra del bar, el sofá de casa, la barbacoa del domingo por trabajo en positivo, por el debate sano, por la reflexión política, por las propuestas en los parlamentos que contribuyan a mejorar la vida de las personas, o al menos a retratar en su ignominia a quienes no hacen otra cosa que pensar en sí mismos o sus partidos, en sus chiringuitos y pequeñeces.

Una última confesión; los políticos que usan su poder político para hacer negocios me repugnan, pero los hombres de negocio que usan su poder económico para hacer política me aterran.

miércoles, 21 de enero de 2015

ES POSIBLE

Es posible....

Un país normal es posible.

Un país en el que las cifras de desempleo estén en el entorno a la media europea y no en más del doble es posible.

Un país cuyo presidente no mienta y su gobierno no nos avergüence es posible.

Un país en el que la justicia sea independiente de los partidos políticos en el poder es posible.

Un país en el que para sus representantes políticos el interés general esté por encima de los intereses partidistas y personales es posible.

Un país en el que las instituciones sean las justas y necesarias, y estén a servicio de los ciudadanos y no para perpetuarse y servir como agencia de colocación de parasitos vividores es posible.

Un país en el que los que lo intentan destruir sobre falacias y deslealtades no encuentren ni la financiación ni el apoyo del propio Estado al que desprecian es posible.

Un país en el que unos y otros dejen de esgrimir algo que pasó hace 79 años para utilizarlo en cualquier refriega política es posible.

Un país que no se avergüence de su bandera y símbolos nacionales es posible.

Un país en el que los políticos merezcan el respeto de sus conciudadanos, ejerzan con honor y dignidad su responsabilidad y sean un modelo de conducta y referente moral para la sociedad es posible.

Un país en el que estafar, prevaricar, falsificar, sobornar, robar, traficar con influencias,  suponga un riesgo que haga que no salga a cuenta es posible.

Un país en el que el que la haga la pague es posible.

Un país con una democracia transparente, limpia, sana, que no sea sólo un sistema formal y aparente de gobierno, sino que impregne todas y cada una de las instituciones y decisiones públicas, es posible.

Un país en el que el voto de un ciudadano valga lo mismo que el de otro con independencia del lugar desde el que vote y al partido al que lo haga es posible.

Un país en el que el Estado proteja a los más desfavorecidos con el mismo ímpetu que persiga y castigue a los delincuentes, defraudadores pequeños y grandes, es posible.

Un país en el que ser emprendedor, autónomo o pequeño empresario no sea una heroicidad es posible.

Un país cuyos ciudadanos crean y confíen en sus políticos es posible.

Un país que sea implacable contra los asesinos, en el que se investiguen todos los crímenes hasta las últimas consecuencias, sin concesiones de ningún tipo, es posible.

Un país que acompañe, arrope y respalde incondicionalmente a las víctimas del terrorismo es posible.

Un país en el que las educacion esté orientada a formar a ciudadanos libres, reflexivos, racionales, preparados para salir airosos en un mundo globalizado, y no los adoctrine en odios atávicos e intereses espurios es posible.

Un país en el que un policía o guardia civil gane más que el asesor segundo adjunto al vicepresidente tercero de una diputación provincial es posible.

Un país en el que no existan asesores segundos adjuntos a vicepresidentes terceros es posible.

Un país en el que no existan diputaciones provinciales porque los municipios tengan un tamaño y recursos suficientes para no necesitarlas es posible.

Un país en el que los profesores tengan el respeto de alumnos, padres y toda la comunidad educativa, y vayan cada día a trabajar con alegría y la satisfacción de saber que son los protagonistas de llevar a cabo la política más importante del Estado es posible.

Un país cuyas universidades compitan por la excelencia internacional y no sean fábricas de mediocridad es posible.

Un país en el que el agua no sea un negocio para nadie es posible.

Un país en el que los agentes medioambientales sean agentes de la autoridad y no tengan que andar mendigandola ni estén sujetos al mangoneo, traiciones y enjuagues de los políticos es posible.

Un país en el que nadie padezca dolor ni muera por enfermedades que tienen cura es posible.

Un país que funcione, un país normal, es posible.

Y todo eso que es posible, será real si los españoles damos la espalda al inmovilismo corrupto del bipartidismo, sin caer en el precipicio que nos ofrecen charlatanes populistas revolucionarios antisistema u oportunistas de ninguna mala palabra y ninguna buena acción.

Todo eso es posible si confiamos en un partido extraordinario, de gente extraordinaria, que sabe y quiere tomar las decisiones que conviertan a España en un país normal para la gente normal. Ese partido es UPyD.

jueves, 8 de enero de 2015

NO HAN SIDO SOLO VIDAS HUMANAS

En un día tan triste como el de hoy no faltan quienes acusan de hipócritas a los que nos movilizamos por el salvaje atentado perpetrado por el terrorismo islámico que ha acabado con la vida de 12 personas en París y no lo hacemos ante los continuos atentados que se producen en los propios países musulmanes como Nigeria, Siria, Irak, Pakistán o Afganistán, provocando muchas más muertes.

Si de lo que se trata es de valorar los hechos en términos de vidas humanas, sin duda claro que es lo mismo. Lo mismo vale la vida de un periodista parisino que la de un mercader de Damasco o Mosul, eso no está en discusión. Ocurre que el atentado de hoy no lo ha sido contra 12 seres humanos, o al menos no ha sido solo eso, tampoco ha sido un ataque a Francia, ni al periodismo, ha sido un ataque a la libertad, a la democracia, ha sido un ataque a los valores de la civilización, a la ilustración, al humanismo. Pese a que relativistas y "buenistas" hablen de civilizaciones en plural, no hay más que una Civilización, la que torpemente hemos logrado hacerse reconocer en torno a la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Claro que este ataque nos debe movilizar como es lógico que no lo hagan otros porque nos han atacado a NOSOTROS y en nuestra casa, en el corazón de la libertad. Han ido a por nosotros, los demócratas, nosotros los ciudadanos del mundo libre, nosotros los que repudiamos los totalitarismos, nosotros los que respetamos la libertad cultural, religiosa o sexual, la libertad de pensamiento... Del Nosotros al que me refiero no se entra a formar parte sintiéndose miembro de una identidad nacional, política, religiosa, cultural, o histórica.... A este Nosotros pertenece la Civilización y no pertenecen sus patologías.



¿Que hablo desde una superioridad moral occidental y judeocristiana? Pues si, y a mucha honra. Superioridad moral real, objetiva, no relativa, superioridad moral sin cargos de conciencia, superioridad moral natural, no impostada, sin complejos, la que tenemos los que no relativizamos con los principios, los que sabemos, no creemos, estar en lo correcto. Los que duden sobre aspectos morales tan elementales que se marchen a meditar al desierto, las montañas o el bar de la esquina, pero que dejen de jodernos a los que lo tenemos claro; por favor, que desistan de ser el caballo de Troya de la barbarie y el subdesarrollo, que dejen de "cabalgar sobre incoherencias", para hacer política o para convivir con ellos mismos y sus traumas.

¿Acaso no los reconocen? Los que consideran que los dibujantes provocaron a sus verdugos con sus "caricaturas ofensivas" son los mismos que justifican al maltratador, "porque algo habría hecho ella", los mismos que entienden al violador, porque "algo estaría buscando con esa ropa tan ajustada y la provocativa altura de la falda", los mismos que entienden que se cierren medios de comunicación o se encarcelen a los opositores, por su "manifiesta traición a la patria o la revolución", los mismos que justificaban el tiro en la nuca a un Guardia Civil "por ser un enemigo de Euskalerría en el contexto de un conflicto armado"..., son los mismos: los enemigos de la libertad, los enemigos del ser humano, porque la libertad es la naturaleza del ser humano.

Ya sabemos que estos asesinos no representan al Islam, como los etarras no representan a los vascos. Pero es que no deberían de preocuparnos los miles de asesinos fanáticos islamistas, sino los millones de musulmanes que los disculpan o callan, y mucho más nos deberían de preocupar los millones de no musulmanes, religiosos, agnósticos o ateos, que en el mundo occidental consideran y entienden como identidad cultural, como civilización con la que tejer alianzas, a la que respetar, con la que convivir sin intentar cambiar, con la que hacer negocios o "realpolitik", a quienes azotan a los que beben alcohol, consideran a la mujer un ser inferior que no debe conducir, ni reír en público, ni mostrar su pelo, a quienes ablacionan el clítoris a las niñas y las casan con sexagenarios, a quienes ahorcan a los homosexuales o lapidan a las adulteras, a quienes violan y repudian a las violadas, a quienes consideran que un dibujo, un libro, una película o una canción merecen ser censuradas, a quienes no respetan la libertad ni los Derechos Humanos. Esos, no todos, pero si una gran parte, encuentran cobijo bajo la fe del Islam. Aunque el Islam tenga otras muchas caras, algunas ejemplares como el respeto a los ancianos o la hospitalidad, es el Islam el que tiene que diagnosticarse, depurarse, el que tiene que librarse de los que lo anclan a la Edad Media.

Y el resto no podemos quedarnos de brazos cruzados. Estamos en guerra, siempre lo hemos estado. La guerra del mundo libre contra los totalitarismos, sean del tipo que sean, es vieja. Esta guerra nunca cesa, se libra en las escuelas, en las calles, en los programas de televisión, en los parlamentos, en las urnas. No debemos olvidarlo, nos va todo en ello.

martes, 16 de diciembre de 2014

CONSEJOS PARA ATACAR A UPyD. PRIMERA ENTREGA

Al objeto de facilitar las cosas a los enemigos de UPyD en sus ataques e insidias nace esta serie de consejos de los que hoy ofrezco la primera entrega.

El asunto con el que arrancamos la serie tiene que ver con la declaración pública que han hecho Maite Pagaza y Beatriz Becerra, las dos diputadas de UPyD en el Parlamento Europeo, en relación con la mejora de la transparencia y fiscalización económica de las aportaciones que la Eurocamara hace a sus diputados. Para los despistados resumo: cada eurodiputado, además de su generoso sueldo de 6.260 € netos, y su asignación de 21.379 €/mes para la contratación de hasta cuatro asistentes técnicos personales, y 304 € de dietas por cada día que asisten a actividades parlamentarias reciben todos los meses 4.299 € para gastos relativos a su actividad política en su país de origen, sobre los que no tienen que rendir cuenta alguna, no requiriendo justificar ante nadie los conceptos a los que se dedica ese dinero, y no teniendo obligación alguna de devolver lo no gastado.

Lo que han hecho las eurodiputadas de UPyD es exigir a la Cámara que se modifique el reglamento y regimen de control al objeto de que los eurodiputados tengan que rendir cuentas acerca de en qué actividades y conceptos se han gastado ese dinero, así como la obligación de liquidar periódicamente y devolver lo no gastado. Y lo que ha hecho UPyD ante la negativa de un Europarlamento controlado por los populares con el apoyo de los socialistas, que tienen muchas bocas que alimentar y favores que pagar, es autoexigirselo, es decir, exigir a sus diputados que realicen esta declaración mensual, la justifiquen y devuelvan el dinero no gastado. También amenazan con publicar en su web todos los detalles cada mes para que sean de conocimiento público. Estos son los hechos. 




Las instrucciones o consejos para los enemigos de UPyD es no perder la oportunidad de trolear a sus miembros en redes sociales e instarles a lo siguiente:

"¿Por qué UPyD hace esto ahora y no en la legislatura anterior en la que ya tenía un eurodiputado?" Si a esta pregunta los magentas responden "es que no lo sabíamos", la replica ha de ser inmediata: "¿es que no fiscalizaba el partido a su eurodiputado?". Si responden que no tenían la información porque era algo que solo sabía él y no conocían con detalle el sistema de control y menos aún que no había ningún sistema de control, y que solo ha sido ahora, cuando tienen dos eurodiputadas que si saben lo que significa UPyD y su lucha por la transparencia y la regeneración, cuando lo han conocido, la pregunta final debe ser "¿y como es que Rosa Díez que si fue eurodiputada antes de la fundación de UPyD no sabía que esto funcionaba así?

Estas han de ser las preguntas y esos son los aspectos importantes sobre los que poner la lupa. Sobre todo hay que tener muy presente no preguntarse otras cosas insignificantes como qué ha pasado durante todos estos años que ningún partido español, ni PP, ni PSOE, ni IU, ni nacionalistas han denunciado esta práctica y se han limitado a cobrar y callar. Tampoco hay que preguntarse por qué ninguno de los nuevos "regeneradores" recién llegados a la eurocámara para luchar contra la corrupción, la casta y contra la propia idea de Europa desde el populismo, como Podemos, tampoco han abierto la boca al respecto.

Sobra decir que lo que hay que creer es que UPyD no tiene ningún deseo de fortalecer las instituciones europeas haciéndolas más austeras, limpias y transparentes, que su único interés es desprestigiar a su Parlamento y a sus señorías, incluidos sus eurodiputados díscolos y a los de Cs (esos que si no fuera porque no se parecen en nada a UPyD serían como UPyD).

En definitiva, que hay que ir a lo importante, a atacar a estos repelentes magentas obcecados en dar lecciones de transparencia, y que como ese repelente niño Vicente, ese empollón insoportable, van presumiendo de su sobresaliente en transparencia internacional dejando mal al resto.

Y poco más por hoy, solo una ultima cosa, cruzad los dedos, no vaya a ser que tengan respuesta también para esas preguntas y acusaciones y os la tengáis que envainar. En tal caso, no cejad, y estad atentos para la próxima. Ya os iré dando consejos por aquí...

miércoles, 3 de diciembre de 2014

¿QUÉ OCURRE EN UPyD?


¿Qué ocurre en UPyD para que tan a menudo ande saliendo gente critica con el partido, estemos permanentemente en refriegas internas y parezca que vivimos en una permanente crisis?

Pues básicamente nada. Que estamos vivos, que hemos decidido romper moldes y ser distintos porque hacemos las cosas de forma distinta. A mi juicio hay tres razones principales que intentaré explicar:

La primera de ellas es el mecanismo de elección de los órganos internos y los candidatos: primarias abiertas en las que cualquier afiliado al corriente de sus cuotas puede presentarse y votar, sin avales de ningún tipo. Esta norma general solo tiene como excepción la designación de candidatos en municipios donde tenemos menos de 15 afiliados. En estos casos en vez de la elección mediante primarias se decide por el Consejo de Dirección tras oír a los afiliados de la localidad en asamblea.

A nadie escapa que los continuos procesos electorales (y ya van mas de 600), generan roces, competencia interna y abren continuas heridas que no siempre cicatrizan bien. Y esto ocurre con independencia de la calidad humana de los aspirantes, sus defensores y detractores.

La libertad es la segunda de la razones. La libertad, porque los afiliados de UPyD son peligrosamente libres. UPyD carece del cemento que liga a otras formaciones políticas: el interés económico, la necesidad vital de ingresar una nómina todos los meses. La proporción de afiliados de UPyD dependientes directa o indirectamente del partido es ínfima, insignificante si lo comparamos con la del resto de partidos tradicionales. La inmensa mayoría somos profesionales con la vida resuelta que nos hemos acercado a la política entendiéndola como un sacerdocio laico, temporal y voluntario, que entendemos que hay que hacer. Sentimos como necesario dedicar a lo publico, a lo común, una parte de nuestro tiempo, pero no nos va la vida en ello. Si a esto le unimos el hecho de que la crítica, el disentir, no tiene consecuencias directas porque no ha de necesariamente reflejarse en unas menores opciones en los procesos electorales internos se puede entender el hecho. En UPyD no se da eso de que quien se mueve no sale en la foto, porque no hay foto en la que salir. La foto que pudiera querer o no querer un determinado órgano de dirección nacional, territorial o local, puede no ser la foto que hagan los afiliados frente a las urnas. Hablan de candidatos oficialistas o críticos, y es una forma de etiquetar como otra cualquiera, sobre la base del mayor apoyo explícito o implícito que los distintos candidatos pueden suscitar individualmente en cada una de las personas que conforman los órganos, pero en absoluto los órganos pueden interferir, por lo que ello no garantiza nada. Los candidatos oficiales son los que deciden los afiliados, porque en UPyD los afiliados, todos los afiliados, son el "aparato". ¿En un PP o PSOE cómo van a ser los críticos capaces de expresar su crítica libremente si se están jugando las lentejas, ir en la lista en posición de salida, ser el candidato, el cargo en el consejo asesor de limpiadores de telarañas de la mancomunidad o el contrato de la sobrina en el ayuntamiento de Villacenutrios (gracias, Migué, pedazo de alcalde, te la debo, siempre fiel, aquí me tienes...)? Los afiliados de UPyD tienen poco que perder, más bien nada que perder, y se permiten gritar cuando se enfadan, insultar a compañeros en las RRSS, y eso pese al reconocido, mundialmente famoso e implacable "autoritarismo" del partido que expulsa inmediatamente al primero que incumple los estatutos haciendo daño a la imagen del partido (Si, es sarcasmo, expulsamos demasiado poco para las barbaridades que uno lee por ahí...). Los afiliados de UPyD se permiten disentir y ejercer su libertad bajo el amparo de sus estatutos. Esta misma libertad que algunos aprovechan para jugar con la democracia interna frívolamente y por supuesto para huir cuando pierden elecciones y probar otras aventuras. No tienen nada que perder.


La tercera razón es el pragmatismo y la desideologización. Fidalgo dijo hace años en un acto de UPyD al que lo invitamos que aquí no olía a establo. Pues no sé si se le entendió, pero fue muy clarito, efectivamente no huele, ni a establo, ni a confesionario, ni a incienso... En UPyD hay pocos fieles, poca rendición a símbolos, poca historia común. UPyD es lo mas alejado de las sectas en las que se han convertido algunos partidos con el paso del tiempo, en los que tras buenas dosis de mantras, ideas fuerza infinitamente repetidas por no tener fuerza en las ideas, territorios comunes, trincheras ideológicas y amor, mucho amor a los colores, bien aderezado con la salsa del unte a la que nos referíamos antes, los militantes militan militarmente, desfilan en las manis a la voz de uno y se reconocen como parte de algo trascendente. Es cierto que este tipo de mecanismos mentales no esta igualmente repartido, tiene su esplendor en los partidos nacionalistas, que aparcaron la razón al nacer y compraron todo el sentimiento, y en los de izquierda mas o menos radical, pero nadie está libre. Incluso yo me emociono a veces en los actos magentas, aunque luego respiro hondo y se me pasa.

En definitiva, si hacemos más primarias que folletos, si los órganos oficiales no deciden quienes son los candidatos, si no hay dependencia económica y sí hay pocas vísceras, pocas emociones y muchas razones en la defensa del instrumento, lo que sería anormal es la calma chicha, esa calma de los partidos muertos o cosidos por el miedo. No debemos olvidar que UPyD, aunque tengamos el modelo laboral austriaco, el territorial alemán y el social nórdico, está formado por españoles, esos seres que se alteran, que emprenden nobles batallas, que se equivocan en las guerras que eligen, que tienen prisas, que envidian, y que a veces tienen egos que no les caben dentro de sus serranos cuerpos. Es normal que esta adaptación a una democracia interna casi calvinista que nos hemos auto impuesto y que otros ni huelen, requiera un tiempo, un cambio cultural, y que por el camino algunos no digieran las derrotas y acaben en Cs, ese partido que si no fuera porque no se parece en nada, seria como nosotros, o en Podemos, esos que creen que el fin justifica los medios y no sé qué me da más miedo, si el fin o los medios.

viernes, 28 de noviembre de 2014

EL PUEBLO ENFERMO. Cuento para niños o españoles de cualquier edad.

Érase una vez un hermoso pueblo entre las montañas y el mar. Era un pueblo muy rico, la naturaleza había sido muy generosa, le había regalado un excelente clima, un suelo fértil y grandes recursos naturales. Solo tenía un problema, sus habitantes tenían muy mala salud. Siempre había sido así, hasta donde la memoria de los más viejos alcanzaba, esta situación se remontaba al inicio de los tiempos.



En el pueblo había varios doctores en medicina, pero eran dos, don Ernesto y don Honorato, los que contaban con la confianza de la mayoría de los pacientes. Ambos eran médicos veteranos, tenían sus consultas en la calle principal y no escatimaban en atractivos carteles y señuelos para que la gente entrara a la suya. Regalaban caramelos a los niños y hacían obsequios a sus padres, sabían agasajar a su enferma clientela. El hecho cierto de que no conseguieran dar con la cura a los males de sus vecinos no parecía hacer mella en la fe ciega que éstos tenían depositada en ellos.

Don Honorato solía recetar unas pastillas azules que el mismo fabricaba. Don Ernesto hacia lo propio, pero sus pastillas eran rojas. Resultaba curioso ver a los vecinos en la plaza discutiendo sobre cuál de las dos pastillas era mejor mientras tosían y se retorcían de dolor.

Don Honorato y don Ernesto mantenían a los ojos de sus vecinos una pésima relación. Contaban los mayores que venía de familia. Sus padres, cuando ellos eran niños, habían tenido una gran pelea en la que el de don Ernesto había salido muy mal parado. Aunque ellos no habían tenido nada que ver, muchos en el pueblo seguían recordándoles el episodio y no perdían ocasión para azuzarles. Verlos discutir se había convertido en una afición para mucha gente en el pueblo. El espectáculo de los dos médicos enzarzados en continuas disputas era un entretenimiento que de alguna forma les aliviaba y hacía olvidar sus males. A nadie escapaba que ambos tenían que luchar por su clientela, a fin de cuentas los dos se jugaban sus garbanzos. Habían gastado mucho en esas lustrosas placas doradas de las puertas, en espaciosos y luminosos locales en la mejor calle del pueblo, habían contratado a demasiadas y buenas enfermeras, y ambos habían tenido muchísimos hijos vagos y lerdos, por lo que no sólo tenían que luchar por su supervivencia sino por mantener a todos los que de ellos dependían.

La gente del pueblo tenía muy mala salud pero lo cierto es que a ellos poco les preocupaba. Mientras siguieran comprándoles sus pastillas rojas y azules les iba bien. Poco importaba que tosieran, sufrieran y los dolores no les dejaran vivir si siempre acababan entrando a por pastillas.

Algunas noches, cuando ambos cerraban sus negocios y se encontraban en la calle en la oscuridad, lejos de las miradas de los vecinos, solían hablar mientras caminaban hacia sus mansiones. En estos momentos no necesitan disimular. Había entre ellos cierta complicidad, incluso se tuteaban.

- ¿Qué tal, Honorato, como ha ido el día?
- No me puedo quejar, Ernesto, aunque veo que tú tampoco. Menuda cola has tenido toda la tarde en la puerta.
- Ja, ja, ja. Pues si, no ha sido mala la tarde. Por cierto, ¿entramos un momento en el bar de Blas a tomar un vino? Quiero comentarte una cosa.
- ¿En lo de Blas? ¿Quieres que nos vea todo el mundo? No pienso dejarme ver con un matasanos vendedor de pastillas rojas delante de todos. Uno tiene principios y una imagen que  conservar...
- Déjate de tonterías, Honorato, además, si eso es lo que te preocupas no temas, entraremos por la puerta de atrás. Blas tiene un pequeño reservado donde podemos estar solos. Ese viejo sabe ser discreto.
- Bien importante será lo que tienes que decirme. No me fío un pelo.

Golpearon la puerta de la cocina, y Blas, tras ojear la mirilla les abrió. Sin abrir la boca les hizo pasar a una pequeña sala.

- Ustedes dirán, doctores.
- Tráenos un vino y algo de picar, Blas, y cierra la puerta, por favor.

Cuando se hubo ido, Don Honorato, algo más tranquilo espetó a Don Ernesto:

- Me tienes intrigado, suelta.
- Honorato, se oyen rumores que me tienen muy preocupado. Sabes que el loco de Arturo, el eremita de la cueva del barrio alto, lleva años diciendo que la enfermedad que sufre la gente la provoca el agua del río. Hasta aquí nada nuevo, pero ahora dice que el pueblo esta maldito y parece que cada vez hay más gente que le hace oídos. Esta consiguiendo que un buen número de personas del barrio alto se reúnan a la puerta de la cueva todas las tardes. Les dice que la solución a sus males es no mezclarse con los que viven al otro lado del río, huir del pueblo e irse a buscar otro lugar donde vivir.
- ¿Pues sabes que te digo? Que me importa bien poco. De ese barrio hace mucho tiempo que apenas tengo pacientes. Si dependiera de las pastillas que les vendo ya habría tenido que cerrar. Allí siempre han sido muy suyos. Siempre han preferido los conjuros del viejo. ¡Qué les vayan dando! Claro, que entiendo que tú si estés preocupado... Varias calles de ese barrio siempre han ido a por tus inútiles pastillas rojas. ¿Eso era todo?
- Ya veo que no podré contar contigo.., pero no, no era todo. ¿Sabes que el hijo de la vieja bruja, la chamana, el que se perdió en el bosque ha aparecido?
- Si, algo he oído.
- Muchos pacientes me han dicho que se ha subido a una piedra, y se ha puesto a pregonar las bondades de las hierbas de su madre. Mucha gente se está viendo atraída por sus encantos, incluso algunos de los que estaban en mi consulta han decidido dejar de esperar y se han marchado a por las hierbas.

Don Honorato frunció el ceño, pero no pudo evitar dejar escapar una sonrisa. Él sabía que el hijo de Erminia, la bruja, no había estado perdido en el monte. Había pasado unos años en el pueblo vecino, en el que habían echado a los médicos y un único chamán llevaba cuarenta años recetando ungüentos hechos con yerbas, lodos y gusanos a todos sus habitantes. El pueblo se había visto diezmado. Muchos habían muerto. No creía que ese niñito hubiera aprendido nada bueno, nada que pudiera ni por asomo igualar a sus pastillas azules. Estaba tranquilo, sabia que los pacientes de don Ernesto eran más promiscuos y quizá tuvieran la tentación de probar, pero los suyos, no. Sus pacientes estaban encantados con sus modernas instalaciones, la simpatía de sus enfermeras y sus lustrosas y brillantes pastillas azules.

- Pues tienes un problema, Ernesto, resuélvelo tú. Esa vieja loca con olor a pis de gato nunca me ha quitado el sueño, y no lo va a hacer su hijo. Yo tengo todo bien atado. Cuida a tu clientela, y mejora el color de tus pastillas. Algunas destiñen y sabes que en este pueblo la gente quiere pastillas rojas o pastillas azules, pero no pastillas desteñidas.

Don Honorato tenía parte de razón. Los brebajes que preparaba la vieja bruja Erminia nunca fueron solución a los males del pueblo, eran los mismos brebajes que habían matado a la mitad del pueblo vecino y los que acabaron con la salud de toda la comarca hacia décadas. Lo que había empezado a vender el jovenzuelo no era más que lo mismo. No había ninguna posibilidad de que sirvieran para nada. Si la gente se iba en masa y hacia círculos en torno a la piedra donde pregonaba el nuevo charlatán, ya se cansarían, si compraban los tarros con las repugantes mezclas que preparaba, ya se darían cuenta, si sobrevivían, que no eran buen remedio.

A don Honorato quién realmente le preocupaba era Andrés.

Andrés era un joven doctor que había estudiado en las mejores universidades, había recorrido mundo y hacia unos años había vuelto a su pueblo a abrir una consulta. Lo que más le preocupaba de Andrés era su obstinación. Aunque había conseguido que el Alcalde no le diera los permisos para abrir en la calle mayor, Andres no tiró la toalla y logró reunir lo suficiente para alquilar una pequeña habitación en una de las peores calles del pueblo, donde recibía a todo el que se tomaba la molestia de llegar. Don Honorato se había encargado, tras acordarlo con don Ernesto, de sembrar entre los vecinos bulos y mentiras en torno al joven médico, ambos habían conseguido que el pregonero, tras hacerle un regalo que les costó un riñón, no hablara nunca  de él, lo ignorara, por lo que eran pocos en el pueblo los que sabían de su existencia. Además se daba otra circunstancia que favorecía a los dos viejos matasanos: Andrés no era un médico barato. Se había hecho traer del extranjero extraños y modernos instrumentos con los que estudiaba cada caso. Además él no vendía pastillas de un solo color, de hecho tenía muchas pastillas y de muchos colores, algunas, de color magenta, que elaboraba él, y otras que traía de otros pueblos siempre que hubieran sido probadas con éxito.

Lo que don Honorato y don Ernesto no sabían es que Andrés habia descubierto que las dos pastillas, las azules y las rojas, eran las mismas. Lo sospechó el día que vio a ambos viejos comprando pastillas blancas a un chino vendedor ambulante que las traía en su carreta cada primavera, pero no tuvo ninguna duda cuando mirando una madrugada por el ventanuco de la farmacia vio a ambos pintándolas a escondidas, cada uno de su color, mientras reían y disfrutaban de vino y las mejores viandas.

Solo era cuestión de tiempo que los vecinos acabaran encontrando el remedio a sus males y recuperarán la salud perdida. Andrés era paciente y obstinado, y sobre todo era un buen médico.





domingo, 23 de noviembre de 2014

UN AÑO EN EL CONSEJO DE DIRECCION DE UPyD

Justo en estos días se cumple un año de mi incorporación al Consejo de Dirección de UPyD, partido al que me afilié a los dos meses de su constitución en 2007, al que llevo dedicándole el escaso tiempo libre que mi trabajo y mi familia me dejan.

No sé si en estos días de tribulaciones, dimes y diretes, pretendidas crisis, mi relato puede interesar a alguien, pero yo siento la necesidad de hacerlo.

Era septiembre de 2013 cuando recibí la llamada de Rosa para pedirme ver en Madrid. Me encontraba disfrutando una semana de vacaciones en Navarra, pero no dudé en acceder a ella. Me escapé la mañana convenida, dejando a mis amigos y mi esposa con los que pasaba esos días en una casa rural de Íbero y la mantuvimos. Me ofreció formar parte de su candidatura al Consejo de Direccion que pensaba presentar en el II Congreso de UPyD que se celebraría en noviembre. Sin ninguna duda le agradecí su confianza y acepté el ofrecimiento.

Tras la proclamación del nuevo Consejo de Direccion, el sábado 2 de noviembre de 2013, por la tarde, mantuvimos la primera reunión. No me la esperaba. Menos aún me esperaba que el objeto de la misma fuera preparar el acto del día siguiente, y que Rosa nos pidiera opinión a todos sobre qué cosas creíamos que debería incluir en su discurso de clausura. Le dimos algunas ideas que apuntó con atención. Me sorprendió que Rosa, a la que creía autosuficiente en materia de discursos, tuviera ese gesto de humildad y mucho más la forma en que recogió los comentarios, con tanto interés y cuidado.

Un par de semanas después se produjo la primera convocatoria a una reunión del CD. En este punto debo reconocer que me encontraba muy preocupado. No preocupado por el papel que yo pudiera representar en él, no preocupado por decepcionar a Rosa, no preocupado por decepcionar a mis compañeros de Andalucía, no preocupado por no estar a la altura del órgano... Solo me preocupaba la posibilidad de descubrir algo que me decepcionara.

Acudí a la primera reunión del CD como habría entrado en la cocina del restaurante chino al que llevo yendo toda la vida. Con un miedo atroz a descubrir manos sucias tocando la comida, poca higiene y mala calidad en los productos, con pavor a reconocer haber vivido engañado durante siete años. Me aterrorizaba la idea de descubrir malas artes, impostura... Imaginarme que la sala de máquinas, las alcantarillas de mi partido, me pudieran cambiar para siempre mi visión sobre él me quitaba el sueño.

¿Ahora tendré que decidir si me trago mi idealismo? ¿Tendré que empezar a autoconvencerme de que el fin a veces justifica los medios? ¿Que el partido y su interés es prioritario al interés general? ¿Y si todo aquello que decimos de puertas para afuera es solo de puertas para afuera? ¿Me convencerán de que puede ser aceptable mirar para otro lado en determinadas circunstancias? ¿Me autoconvenceré de que para seguir ahí, en el puente de mando, no es un sacrificio tan grande taparme los ojos o la nariz alguna vez? ¿Cuánto duraré si digo lo que pienso?

Todas estas preguntas me atormentaban en esas primeras semanas....

Ha pasado ya un año y muchas reuniones, hemos decidido abrir expedientes disciplinarios, aprobar listas electorales, convocar procesos electorales internos, cambiar portavoces que se negaban a ser nuestra voz, hemos analizado resultados electorales, fijado posiciones políticas, marcado estrategias de comunicación, reaccionado ante traiciones inesperadas, discutido en torno a las crisis sobrevenidas..., y en todas esas reuniones jamás he tenido ningún problema moral, no he ocurrido nada de lo que temía. Al contrario, lo visto y conocido ha superado con creces mi nivel de exigencia ético. He aprendido que la democracia no es una forma más de tomar decisiones, es una forma de ser, algo esencial que o forma parte de los principios y las convicciones más profundas de las personas o no es. He aprendido que en democracia las formas, las reglas, no es que sean tan importantes como el fondo, es que son el fondo.

Siempre he salido de las reuniones con un pensamiento: "ojalá esta reunión la hubieran podido ver en directo, y sin que supiéramos que se retransmitía, todos los afiliados y todos los españoles".  Los primeros se sentirían muy orgullosos de que el barco de UPyD esté en estas manos y no otras, los segundos confiarían mucho más en un partido que no hace cuentas, ni pastelea, ni mercadea, ni compra o vende voluntades, que sólo tiene un propósito, regenerar la vida pública y ofrecer una oportunidad a España.. Ni se imaginarían la calidad de la madera con la que están hechas estas personas, empezando por Rosa.

En las reuniones del CD se debate, se oyen todas las posiciones, se disiente, y se argumenta, y entre los argumentos jamás, jamás, se ha esgrimido la primera persona del singular por parte de nadie, el interés personal nunca ha formado parte de ninguna decisión. Es cierto que algún ex miembro del CD no solía debatir, no solía disentir, ni abundar demasiado en explicaciones, parcas intervenciones siempre favorables y adelante. El hombre gris pensaba para mis adentros. Menuda sorpresa. ¡La de ira que tenía guardada...!

Particularmente Rosa jamás ha apelado a su autoridad moral para que la acompañáramos en alguna decisión, y por supuesto a ningún otro tipo de autoridad. Siempre ha tratado de convencernos con argumentos, los mismos que expondría en un acto público y de la misma forma, desde sus convicciones democráticas y morales. Sí,  Rosa Díez es lo que parece, dice en privado lo que dice en público, transmite creer en privado lo que transmite creer en público. Quien pretenda ver impostura o actuación se equivoca. Algún taco se le escapa de vez en cuando, es la única diferencia. Bendita diferencia, es humana.

No sé si a alguien le servirá esto. Pero yo tenia que decirlo. Algunos pensaran que miento o exagero, los que me conocéis sabéis que nunca miento. Aunque quisiera no me sale.



domingo, 16 de noviembre de 2014

PETROLEO, MEDIO AMBIENTE Y DEMAGOGIA

El delta del Níger es uno de los 10 ecosistemas litorales más importantes del mundo, y en él viven en torno a 31 millones de personas, la mayoría de las cuales dependen del entorno natural para ganarse la vida.

Allí también se encuentran enormes depósitos de petróleo, que el gobierno de Nigeria y empresas petroleras multinacionales llevan extrayendo desde hace decenas de años. El petróleo ha generado ingresos de aproximadamente 600.000 millones de dólares desde la década de 1960.

Pese a ello, muchas personas que viven en las zonas productoras de petróleo tienen que utilizar agua contaminada para beber, cocinar y lavarse y comen pescado contaminado con petróleo y otras toxinas. La contaminación causada por la industria petrolera está destruyendo los recursos vitales de los que dependen, pues mata los peces, sus larvas y fuentes de alimentación, perjudica su capacidad de reproducción y causa un daño inmediato y a largo plazo en los bancos de pesca. Se estima que hasta 2011 se habían vertido 13 millones de barriles de crudo (equivalentes a un vertido anual del petrolero Exxon Valdez durante los últimos 50 años).



La industria petrolera ha traído pobreza, conflictos, abusos contra los derechos humanos a la mayoría de las personas que viven en esta zona productora de petróleo.

En el Golfo de Guinea el negocio del petróleo también ha traído enormes riquezas a la región. En el caso de la dictadura ecuatoguineana desde que empezaron a explorarse los primeros pozos en la última década del siglo pasado, su PIB comenzó a crecer durante varios años sucesivos en torno al 33%, la Renta per Cápita pasó de 330 dólares por habitante en 1990, a 5.600 en el año 2.000. En 2010, habría alcanzado ya nada menos que 18.000 dólares. No obstante estos ingresos no han conllevado una sustancial mejora social, más bien lo contrario: según el Banco Africano de Desarrollo, un 70% de la población sigue viviendo bajo el umbral de la pobreza y la disparidad de ingresos entre ricos y pobres incluso ha aumentado. Entre otros impactos indirectos, los ripios o lodos de perforación de los pozos han tapizado los fondos marinos, otrora ricos en recursos pesqueros y marisqueros, reduciendo la biodiversidad y provocando un serio impacto en la pesca artesanal de la región.

Estos dos ejemplos son rotundos ¿Podemos por tanto decir que esto es lo que hace la industria petrolera en las zonas en las que se implanta? ¿Qué el petróleo es incompatible con la conservación del medio ambiente y los recursos naturales?

Antes de responder veamos otros ejemplos.

En Noruega la industria del petróleo comenzó el verano de 1969 cuando la compañía Phillips Petroleum Company Norway completó su última exploración en el campo de Ekofisk. La compañía estuvo a punto de abandonar el trabajo después de varios intentos vanos y se preparaba para empacar cuando hizo el descubrimiento masivo de petróleo. La producción se inició el 15 de junio de 1971 y el acontecimiento emprendió lo que hoy representa una de las más importantes industrias noruegas.

Hoy en día son 51 los campos activos petroleros y gasíferos en la plataforma continental de Noruega. En total, casi un 40 por ciento de los recursos petroleros descubiertos comercializables de la plataforma noruega todavía no han sido extraídos. Además, hay probablemente muchos campos sin descubrir. La Dirección General de Petróleo de Noruega estima que solo los recursos no descubiertos llegan a ser 7.300 millones de barriles. Aproximadamente unas 80.000 personas trabajan en el sector petrolero noruego en la actualidad, representando los hidrocarburos el 47 por ciento de las de exportaciones de Noruega. Noruega es el tercer exportador más grande del mundo, y la industria petrolera se encuentra en la vanguardia en cuanto a la tecnología y protección de medio ambiente. 




¿Y otros sectores económicos dependientes de una buena salud del ecosistema se han visto afectados por las perforaciones y explotación del petróleo? No lo parece. En 2013, Noruega, principal productor mundial de salmón, exportó 5.082 millones de €. Además de la acuicultura, la actividad pesquera en Noruega es muy importante, con cifras que rondan los 1.400 millones de € anuales. Otro sector muy sensible a la calidad medioambiental es el turismo, muy particularmente en Noruega en el que sus atractivos turísticos fundamentales están asociados al medio natural y el paisaje. El turismo a Noruega le aporta ingresos en el entorno de los 4.000 millones y el turismo ballenero 3 millones.


En Canadá el sector del petróleo representa aproximadamente el 8% del PIB, o lo que es lo mismo, unos 115.000 millones de €. En 2012, la industria de los hidrocarburos pagó la suma total de 14.000 millones de € en impuestos a los gobiernos federales, provinciales y locales y dedicó 48.000 millones de € a inversiones de capital para innovación y crecimiento. Esto ha permitido que Canadá sea un innovador a nivel mundial de nuevas tecnologías petroleras gracias a una pujante industria que exporta a todo el mundo nuevas tecnologías, nuevos productos y servicios. Hay 165 compañías de exploración y producción de hidrocarburos Canadienses presentes en 101 países en el mundo. En la actualidad el sector energético es el empleador privado más importante de Canadá. En conjunto el sector del gas y el petróleo emplea a más de 550.000 personas en todo el país, previéndose que para el 2035 haya generado 1.455.000 empleos.

Pero también el turismo es uno de los sectores más importantes de Canadá,  por encima de la agricultura, la pesca y la silvicultura juntos, con 12.200 millones de € de facturación anual solo por visitantes internacionales. El turismo y la explotación de hidrocarburos coexisten gracias a las normas medioambientales y operativas que regulan ambos sectores, permitiendo así la sostenibilidad. Sólo como botón de muestra decir que el turismo ballenero supone 150 millones de dólares anuales en Canadá.
  
La provincia canadiense de Alberta goza de una economía fuerte, basada en el petróleo y la minería, que supone el 36% del PIB, un PIB que alcanza los 125.000 millones de dólares canadienses, para que nos entendamos, 88.400 millones de euros (más del doble de Canarias). Alberta produce cerca del 70% del petroleo y del gas natural de Canadá. contando además del 97% de las reservas del país y el 75% de todo el crudo de Norteamérica. Esto es posible  básicamente gracias a las arenas de alquitrán o arenas de petróleo (Oil Sands). La mayor parte de arenas de alquitrán canadienses se sitúa en tres grandes yacimientos al norte de la provincia de Alberta que en conjunto ocupan 140.000 kilómetros cuadrados, lo que supone una amenaza medioambiental en una de las zonas con mayor riqueza natural de un país dominado por inabarcables extensiones bosques boreales (con un papel tan crucial en la regulación de la atmósfera terrestre como los bosques tropicales e innegable importancia para la biosfera).



La zona de yacimientos del noreste de Alberta, conocida como Athabasca, es explotada desde 1967, aunque ha conseguido un verdadero impulso en la última década, coincidiendo con el aumento sostenido del precio del barril de petróleo. Hasta el momento, la mayor parte del petróleo crudo sintético a partir de éstas arenas de bitumen es extraído sacrificando enormes extensiones de bosque boreal mediante las técnicas más agresivas de minería superficial que existen combinadas con técnicas que emplean vapor, agua a presión y disolventes para reducir la viscosidad del bitumen en el mismo lugar de la extracción.

El daño medioambiental es innegable. La cuestión es si es inaceptable, si es incompatible con la sostenibilidad medioambiental, o si puede llegar a serlo. La legislación en materia de protección y prevención medioambiental canadiense en relación con, por ejemplo, la europea, es muy laxa. El coste ambiental de la producción de hidrocarburos no está siendo debidamente repercutido a la industria, que no podría producir con los costes que lo hace de existir en Canadá una regulación tan sólo similar a la de responsabilidad medioambiental que la Directiva 2004/35/CE ha impuesto en Europa.

No cabe duda de que la gestión medioambiental de la industria petrolera de Alberta tiene un importante campo de mejora, y a ello deberán empeñarse en los próximos años y seguro que lo harán, como corresponde a una sociedad avanzada, pero pese a ello, considerando el conjunto de la gestión del territorio en esta provincia canadiense, no deberíamos hablar desde nuestra superioridad moral ambiental europea, porque quizá tendríamos que tragarnos más de un sapo.



En 2011 más de 35 millones de personas visitaron Alberta, donde se encuentran cinco de los quince sitios canadienses declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los Parques Nacionales de Waterton Lake, Banff, Jasper, Elk Island y el de Búfalo de los Bosques son refugios de fauna y flora de primer orden a nivel mundial. Auténticos santuarios de la naturaleza y la vida salvaje, donde bisontes, caribúes, alces, renos, osos grises y negros, lobos, zorros, linces, pumas…y numerosas aves residentes y migratorias encuentran un espacio virgen, y una legislación que los protege como se corresponde a un país desarrollado, un país del primer mundo. En la vieja Europa la biodiversidad no es ni por asomo la existente en esta provincia canadiense.



En Canadá también se ha desarrollado la industria petrolera offshore, básicamente en la provincia de Terranova y Labrador, cuyos principales campos petrolíferos están ubicados mar adentro, en la zona del Gran Banco.

El sector del petróleo en Terranova, con 83.585.235 barriles en 2013, lo que equivale a unos 6.500 millones de €, ha contribuido de manera importante a la economía provincial en las últimas décadas. Ha generado empleo, aumentado los ingresos, ayudado a frenar la emigración y estimulado el gasto de consumo. La industria del petróleo offshore de Terranova invirtió 1.880 millones de € en  2012 en exploración y producción, y destinó 1.565 millones de € más a pagar impuestos en el año fiscal 2012/13.

Paralelamente se ha producido un aumento constante del número de puestos de trabajo creados por este sector. En 2012 creó 17.300 puestos, entre directos y derivados. El sector, y las personas a las que da trabajo, exigen servicios constantes a diario, desde la alimentación y el alojamiento hasta las actividades recreativas y el transporte. Muchos sectores no relacionados con el petróleo y el gas están experimentando un importante crecimiento derivado.

A ello se suma el que muchas empresas hayan podido diversificar y exportar sus productos y servicios a nivel internacional gracias a la experiencia de trabajo adquirida. De la misma forma el del petróleo y el gas es un sector muy exigente que ha contribuido al desarrollo de una mano de obra altamente cualificada. Esto ha permitido que empresas y profesionales de Terranova estén en estos momentos en todo el mundo desarrollando proyectos y contribuyendo a la economía canadiense. También es inevitable que la actividad de los yacimientos de petróleo en alta mar haya conducido a un importante crecimiento en el sector de I+D de la provincia y ayudado a posicionar a Terranova y Labrador como centro de excelencia en áreas como la ingeniería oceanográfica y las ciencias marinas.

Pero Terranova también tiene poderosas razones para conservar la calidad ambiental de su mar. Cuenta con un efervescente sector pesquero, que exportó productos pesqueros en 2013 por valor de 660 millones de € más una pesca desembarcada de 462 millones de €. Tampoco Terranova puede poner en riesgo su sector turístico. En 2013, con 497.900 visitantes, la facturación turística fue de 365 millones de € (13,5 millones de € en turismo ballenero).



Llegado a este punto, quizá sea bueno contextualizar y comparar cifras. La siguiente tabla lo pretende:
  


Noruega
Canadá
Terranova
España
Canarias
PIB (millones de €)
399.112
1.472.315
22.439
1.049.181
40.343
PIB per cápita (€)
77.239
41.814
49.320
24.300
19.806
Paro (%)
3
6,5
11,9
24,4
33,4
Producción (millones €)






Hidrocarburos
87.840
115.000
6.500
682
0

Pesca
1.400
4.000
1.122
1.693
18,8

Acuicultura
5.082
464
92
359
28

Turismo
4.000
12.200
365
115.000
6.000

Turismo Ballenero
3
150
13,5
21
12



¿Con estos ejemplos podemos decir que la industria del petróleo es ambientalmente aceptable? Pues tampoco. Lo que podemos decir es que la industria del petróleo, como otras tantas actividades humanas, es tan mala para el medio ambiente como los gobiernos corruptos de sociedades atrasadas le permitan, o tan buena como los gobiernos democráticos de sociedades avanzadas le exijan.

Las empresas petroleras llevan demasiado tiempo aprovechándose de las deficiencias del sistema de regulación existente en países en vías de desarrollo. No toman suficientes medidas para prevenir los daños medioambientales y no abordan adecuadamente el impacto devastador que tienen sus malas prácticas. Pero es el sistema de regulación y la inacción de los gobiernos a la hora de exigir a las empresas que rindan cuentas la clave de todo el problema. Ni la técnica, ni el conocimiento, ni el capitalismo, ni el mercado, ni la mala suerte condicionan un escenario u otro, sólo son los gobiernos y las sociedades a las que representan los que establecen los marcos.

Afortunadamente Canarias forma parte de España y España de la Unión Europea, y precisamente por eso existe todo un cuerpo legal de protección ambiental que establece las garantías que si bien no eliminan el riesgo de potenciales accidentes, si lo reducen hasta umbrales insignificantes.

No albergo ninguna duda de que nuestros constructores de aeropuertos sin aviones, urbanizadores del litoral, recalificadores de paisajes, apellídense Soria o Rivero, si tuvieran las manos libres, serían capaces de vender nuestro medio ambiente al precio que lo vende Obiang, pero no las tienen. En la Europa de 2014 no se pueden cometer locuras ambientales, o al menos es muy difícil hacerlo. Cosa distinta es que pensemos que nuestros umbrales de exigencia y capacidad de control de las garantías establecidas en las declaraciones de impacto ambiental se acerquen más a los guineanos que a los noruegos, pero no es así. De un marco legal protector, una sociedad vigilante y empresas con conciencia de su responsabilidad social corporativa que se juegan mucho más que dinero, no puede resultar una actividad incompatible con la seguridad medioambiental, y la explotación y producción de petróleo en el mar de Canarias no lo es por muchas pancartas, montajes fotográficos, tuits, asaltos de Greenpeace y referéndums ilegales se convoquen.



Canadienses y noruegos no ponen inconscientemente en riesgo sus recursos ambientales, de los que dependen tanto o más que los canarios y el resto de los españoles. De hecho el nivel de seguridad exigible a las instalaciones de exploración y  producción offshore de hidrocarburos es el que la industria desarrollada en estos países ha mostrado técnicamente posible.

En España los Hidrocarburos representan el 64,2 % de la energía primaria consumida y a pesar de su importancia, sólo producimos un 0,2% de lo que consumimos, debiendo importar más del 99,8%. El déficit de la balanza comercial energética en España es de 45.000 millones de € anuales, lo que supone casi el 4% del PIB nacional. Algunos estudios muestran que los recursos potenciales de gas (convencional y no convencional) en España son de 2.500 BCM (lo equivalente a 70 años de consumo en España) y los recursos potenciales de petróleo son de 2.000 MMBO (lo equivalente al 20% del consumo total de petróleo en España durante 20 años). Esto implicaría un impacto máximo superior al 4% del PIB, 250.000 empleos y una contribución a la balanza comercial próxima a los 40.000 millones de €.

¿Podemos renunciar a este potencial por razones ecorreligiosas, obviando la técnica, la ciencia y la capacidad demostrada de hacer las cosas bien cuando se exige y se controla que se hagan bien?

¿Y qué significa hacerlo bien?

Hacerlo bien es identificar todos los potenciales impactos y adoptar las medidas preventivas y correctoras necesarias para evitarlos. Los impactos de la actividad de exploración y producción de petróleo en el mar más importantes son los siguientes:

     Derrame accidental de combustible.
La posibilidad de un derrame de combustible importante se restringe a la rotura de los depósitos de combustible de la plataforma, derivada de un accidente grave que afectase a su integridad (como podría ser la colisión de una embarcación contra la plataforma y/o un blow out). La probabilidad de ocurrencia de un accidente de estas características es muy baja. Para poder evaluar las consecuencias de un derrame accidental, se realizan dos tipos de modelizaciones: estocástica (probabilística) y determinística (condiciones aparentemente más desfavorables). En el caso del Proyecto de Canarias se han abordado estas modelizaciones, e identificado los impactos sobre la calidad del agua, la fauna marina, particularmente los cetáceos, tortugas y aves, así como sobre la pesca, la costa y sus usos y actividades económicas y sobre los espacios protegidos cercanos. Y se ha llegado a la conclusión de que son tan bajos que pueden ser asumidos.

     Generación de ripios y la utilización de lodos de perforación.
Los ripios y lodos de las fases de perforación pueden estar contaminados o no contaminados. El vertido al mar de los no contaminados incrementará la turbidez del agua, modificará el hábitat de las comunidades bentónicas presentes y podrá provocar su enterramiento aunque el efecto es temporal y reducido debido al volumen limitado y a que la descarga se realiza directamente en el fondo, por lo que la dispersión suele ser reducida. El impacto de la deposición de los ripios sobre la fauna bentónica y su grado de supervivencia depende de su capacidad de migrar verticalmente hacia la superficie y del grado de tolerancia a la modificación de la granulometría del sustrato. Las poblaciones bentónicas presentes en la zona, a centenares de metros de profundidad,  no se verán afectadas significativamente debido a su capacidad de recolonización y regeneración, a la reducida superficie de afección y a la ausencia de especies protegidas. Los ripios y lodos agotados de las fases contaminadas no se vierten al mar, se han de separar en la plataforma y transportar a tierra para que sean gestionados por gestores autorizados.



     Impactos sobre los cetáceos, tortugas marinas y aves.
Las principales afecciones sobre los cetáceos y tortugas marinas son los efectos causados por la contaminación acústica y el impacto de un potencial derrame de combustible en la situación de emergencia más desfavorable, ya comentado. Para la evaluación del impacto acústico de la perforación sobre la fauna marina (cetáceos, tortugas marinas, pinnípedos y peces) se debe haber abordado un estudio específico de modelización de la dispersión subacuática del ruido siguiendo las directrices de Documento Nacional de Referencia «Impactos y Mitigación de la Contaminación Acústica Marina» Las fuentes de ruido son la embarcación de apoyo, el helicóptero y las operaciones de perforación, y ninguna de ellas produce niveles que pudieran dar lugar impactos significativos.

     Impacto por blowout.
Un blowout petrolífero o reventón petrolífero, es petróleo crudo o gas que sale de un pozo a la superficie a gran presión porque no se compensó bien la presión en el orificio del pozo. La probabilidad de ocurrencia de un blowout es muy baja, siendo según Patin (1999) de 1 × 10-4 y según el tratamiento estadístico de los datos del Mineral Management Service de EEUU para el periodo 1960-2006, de 6,9 × 10-5. En todo caso se debe señalar que en caso de ocurrencia el gas (en su mayor parte compuesto por metano) ascendería en la columna de agua hasta la superficie donde se dispersaría en la atmósfera. Debido a la baja solubilidad del metano en agua salina, no es de esperar un impacto significativo sobre la composición química del agua ni sobre la fauna. La probabilidad de blow-out catastrófico (o no controlable), que es la que produciría contaminación del agua con metano, es bastante más pequeña (del orden de 10-4) que la del blow-out controlable (del orden de 5·10-3).

     Impacto por generación y vertido de aguas residuales.
La descarga al mar de aguas residuales tratadas desde la plataforma de perforación y las embarcaciones de apoyo podría alterar la calidad del agua marina, afectando indirectamente a las especies marinas. Los procesos que pueden dar lugar a aguas residuales son varios: sanitarias, de cubierta, de sentina, salmueras, de refrigeración, de pruebas de producción y mezclas de agua con lodos. En todo caso deben ser tratadas y gestionadas conforme a la normativa.

Es necesario erradicar la idea de que las situaciones accidentales son consustanciales a esta actividad ya que los accidentes son evitables mediante la adopción de las medidas adecuadas y la gravedad de las consecuencias de potenciales accidentes puede ser minimizada mediante la adopción de mecanismos de respuesta adecuados. De hecho la perforación en alta mar tiene un umbral de seguridad del 99,999 % según la EIA (United States Energy Information Administration), siendo mucho mayor la cantidad de hidrocarburos que llega al mar a partir de fuentes naturales y los residuos urbanos e industriales que la que lo hace por perforaciones offshore.

En definitiva, el riesgo cero no existe. No existe en ninguna actividad humana, pero si es posible hacer las cosas de tal manera que se reduzca a niveles aceptables. Aceptables para una población racional, que esté dispuesta a conocer, a enfrentarse al análisis desde el rigor, a asumir su responsabilidad como ciudadano consumidor, una sociedad que no se deje llevar por los miedos, las proclamas, los territorios comunes, por políticos populistas y sobre todo una sociedad que no caiga en la incoherencia de rechazar la explotación de un recurso propio en condiciones de seguridad mientras no hace nada por evitar consumir ese recurso comprado a terceros que lo producen en condiciones de inseguridad ambiental cuando no de auténtico impacto severo sobre los ecosistemas y las poblaciones en países donde la falta de democracia no permite proteger ni a unos ni a otras.