domingo, 16 de noviembre de 2014

PETROLEO, MEDIO AMBIENTE Y DEMAGOGIA

El delta del Níger es uno de los 10 ecosistemas litorales más importantes del mundo, y en él viven en torno a 31 millones de personas, la mayoría de las cuales dependen del entorno natural para ganarse la vida.

Allí también se encuentran enormes depósitos de petróleo, que el gobierno de Nigeria y empresas petroleras multinacionales llevan extrayendo desde hace decenas de años. El petróleo ha generado ingresos de aproximadamente 600.000 millones de dólares desde la década de 1960.

Pese a ello, muchas personas que viven en las zonas productoras de petróleo tienen que utilizar agua contaminada para beber, cocinar y lavarse y comen pescado contaminado con petróleo y otras toxinas. La contaminación causada por la industria petrolera está destruyendo los recursos vitales de los que dependen, pues mata los peces, sus larvas y fuentes de alimentación, perjudica su capacidad de reproducción y causa un daño inmediato y a largo plazo en los bancos de pesca. Se estima que hasta 2011 se habían vertido 13 millones de barriles de crudo (equivalentes a un vertido anual del petrolero Exxon Valdez durante los últimos 50 años).



La industria petrolera ha traído pobreza, conflictos, abusos contra los derechos humanos a la mayoría de las personas que viven en esta zona productora de petróleo.

En el Golfo de Guinea el negocio del petróleo también ha traído enormes riquezas a la región. En el caso de la dictadura ecuatoguineana desde que empezaron a explorarse los primeros pozos en la última década del siglo pasado, su PIB comenzó a crecer durante varios años sucesivos en torno al 33%, la Renta per Cápita pasó de 330 dólares por habitante en 1990, a 5.600 en el año 2.000. En 2010, habría alcanzado ya nada menos que 18.000 dólares. No obstante estos ingresos no han conllevado una sustancial mejora social, más bien lo contrario: según el Banco Africano de Desarrollo, un 70% de la población sigue viviendo bajo el umbral de la pobreza y la disparidad de ingresos entre ricos y pobres incluso ha aumentado. Entre otros impactos indirectos, los ripios o lodos de perforación de los pozos han tapizado los fondos marinos, otrora ricos en recursos pesqueros y marisqueros, reduciendo la biodiversidad y provocando un serio impacto en la pesca artesanal de la región.

Estos dos ejemplos son rotundos ¿Podemos por tanto decir que esto es lo que hace la industria petrolera en las zonas en las que se implanta? ¿Qué el petróleo es incompatible con la conservación del medio ambiente y los recursos naturales?

Antes de responder veamos otros ejemplos.

En Noruega la industria del petróleo comenzó el verano de 1969 cuando la compañía Phillips Petroleum Company Norway completó su última exploración en el campo de Ekofisk. La compañía estuvo a punto de abandonar el trabajo después de varios intentos vanos y se preparaba para empacar cuando hizo el descubrimiento masivo de petróleo. La producción se inició el 15 de junio de 1971 y el acontecimiento emprendió lo que hoy representa una de las más importantes industrias noruegas.

Hoy en día son 51 los campos activos petroleros y gasíferos en la plataforma continental de Noruega. En total, casi un 40 por ciento de los recursos petroleros descubiertos comercializables de la plataforma noruega todavía no han sido extraídos. Además, hay probablemente muchos campos sin descubrir. La Dirección General de Petróleo de Noruega estima que solo los recursos no descubiertos llegan a ser 7.300 millones de barriles. Aproximadamente unas 80.000 personas trabajan en el sector petrolero noruego en la actualidad, representando los hidrocarburos el 47 por ciento de las de exportaciones de Noruega. Noruega es el tercer exportador más grande del mundo, y la industria petrolera se encuentra en la vanguardia en cuanto a la tecnología y protección de medio ambiente. 




¿Y otros sectores económicos dependientes de una buena salud del ecosistema se han visto afectados por las perforaciones y explotación del petróleo? No lo parece. En 2013, Noruega, principal productor mundial de salmón, exportó 5.082 millones de €. Además de la acuicultura, la actividad pesquera en Noruega es muy importante, con cifras que rondan los 1.400 millones de € anuales. Otro sector muy sensible a la calidad medioambiental es el turismo, muy particularmente en Noruega en el que sus atractivos turísticos fundamentales están asociados al medio natural y el paisaje. El turismo a Noruega le aporta ingresos en el entorno de los 4.000 millones y el turismo ballenero 3 millones.


En Canadá el sector del petróleo representa aproximadamente el 8% del PIB, o lo que es lo mismo, unos 115.000 millones de €. En 2012, la industria de los hidrocarburos pagó la suma total de 14.000 millones de € en impuestos a los gobiernos federales, provinciales y locales y dedicó 48.000 millones de € a inversiones de capital para innovación y crecimiento. Esto ha permitido que Canadá sea un innovador a nivel mundial de nuevas tecnologías petroleras gracias a una pujante industria que exporta a todo el mundo nuevas tecnologías, nuevos productos y servicios. Hay 165 compañías de exploración y producción de hidrocarburos Canadienses presentes en 101 países en el mundo. En la actualidad el sector energético es el empleador privado más importante de Canadá. En conjunto el sector del gas y el petróleo emplea a más de 550.000 personas en todo el país, previéndose que para el 2035 haya generado 1.455.000 empleos.

Pero también el turismo es uno de los sectores más importantes de Canadá,  por encima de la agricultura, la pesca y la silvicultura juntos, con 12.200 millones de € de facturación anual solo por visitantes internacionales. El turismo y la explotación de hidrocarburos coexisten gracias a las normas medioambientales y operativas que regulan ambos sectores, permitiendo así la sostenibilidad. Sólo como botón de muestra decir que el turismo ballenero supone 150 millones de dólares anuales en Canadá.
  
La provincia canadiense de Alberta goza de una economía fuerte, basada en el petróleo y la minería, que supone el 36% del PIB, un PIB que alcanza los 125.000 millones de dólares canadienses, para que nos entendamos, 88.400 millones de euros (más del doble de Canarias). Alberta produce cerca del 70% del petroleo y del gas natural de Canadá. contando además del 97% de las reservas del país y el 75% de todo el crudo de Norteamérica. Esto es posible  básicamente gracias a las arenas de alquitrán o arenas de petróleo (Oil Sands). La mayor parte de arenas de alquitrán canadienses se sitúa en tres grandes yacimientos al norte de la provincia de Alberta que en conjunto ocupan 140.000 kilómetros cuadrados, lo que supone una amenaza medioambiental en una de las zonas con mayor riqueza natural de un país dominado por inabarcables extensiones bosques boreales (con un papel tan crucial en la regulación de la atmósfera terrestre como los bosques tropicales e innegable importancia para la biosfera).



La zona de yacimientos del noreste de Alberta, conocida como Athabasca, es explotada desde 1967, aunque ha conseguido un verdadero impulso en la última década, coincidiendo con el aumento sostenido del precio del barril de petróleo. Hasta el momento, la mayor parte del petróleo crudo sintético a partir de éstas arenas de bitumen es extraído sacrificando enormes extensiones de bosque boreal mediante las técnicas más agresivas de minería superficial que existen combinadas con técnicas que emplean vapor, agua a presión y disolventes para reducir la viscosidad del bitumen en el mismo lugar de la extracción.

El daño medioambiental es innegable. La cuestión es si es inaceptable, si es incompatible con la sostenibilidad medioambiental, o si puede llegar a serlo. La legislación en materia de protección y prevención medioambiental canadiense en relación con, por ejemplo, la europea, es muy laxa. El coste ambiental de la producción de hidrocarburos no está siendo debidamente repercutido a la industria, que no podría producir con los costes que lo hace de existir en Canadá una regulación tan sólo similar a la de responsabilidad medioambiental que la Directiva 2004/35/CE ha impuesto en Europa.

No cabe duda de que la gestión medioambiental de la industria petrolera de Alberta tiene un importante campo de mejora, y a ello deberán empeñarse en los próximos años y seguro que lo harán, como corresponde a una sociedad avanzada, pero pese a ello, considerando el conjunto de la gestión del territorio en esta provincia canadiense, no deberíamos hablar desde nuestra superioridad moral ambiental europea, porque quizá tendríamos que tragarnos más de un sapo.



En 2011 más de 35 millones de personas visitaron Alberta, donde se encuentran cinco de los quince sitios canadienses declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los Parques Nacionales de Waterton Lake, Banff, Jasper, Elk Island y el de Búfalo de los Bosques son refugios de fauna y flora de primer orden a nivel mundial. Auténticos santuarios de la naturaleza y la vida salvaje, donde bisontes, caribúes, alces, renos, osos grises y negros, lobos, zorros, linces, pumas…y numerosas aves residentes y migratorias encuentran un espacio virgen, y una legislación que los protege como se corresponde a un país desarrollado, un país del primer mundo. En la vieja Europa la biodiversidad no es ni por asomo la existente en esta provincia canadiense.



En Canadá también se ha desarrollado la industria petrolera offshore, básicamente en la provincia de Terranova y Labrador, cuyos principales campos petrolíferos están ubicados mar adentro, en la zona del Gran Banco.

El sector del petróleo en Terranova, con 83.585.235 barriles en 2013, lo que equivale a unos 6.500 millones de €, ha contribuido de manera importante a la economía provincial en las últimas décadas. Ha generado empleo, aumentado los ingresos, ayudado a frenar la emigración y estimulado el gasto de consumo. La industria del petróleo offshore de Terranova invirtió 1.880 millones de € en  2012 en exploración y producción, y destinó 1.565 millones de € más a pagar impuestos en el año fiscal 2012/13.

Paralelamente se ha producido un aumento constante del número de puestos de trabajo creados por este sector. En 2012 creó 17.300 puestos, entre directos y derivados. El sector, y las personas a las que da trabajo, exigen servicios constantes a diario, desde la alimentación y el alojamiento hasta las actividades recreativas y el transporte. Muchos sectores no relacionados con el petróleo y el gas están experimentando un importante crecimiento derivado.

A ello se suma el que muchas empresas hayan podido diversificar y exportar sus productos y servicios a nivel internacional gracias a la experiencia de trabajo adquirida. De la misma forma el del petróleo y el gas es un sector muy exigente que ha contribuido al desarrollo de una mano de obra altamente cualificada. Esto ha permitido que empresas y profesionales de Terranova estén en estos momentos en todo el mundo desarrollando proyectos y contribuyendo a la economía canadiense. También es inevitable que la actividad de los yacimientos de petróleo en alta mar haya conducido a un importante crecimiento en el sector de I+D de la provincia y ayudado a posicionar a Terranova y Labrador como centro de excelencia en áreas como la ingeniería oceanográfica y las ciencias marinas.

Pero Terranova también tiene poderosas razones para conservar la calidad ambiental de su mar. Cuenta con un efervescente sector pesquero, que exportó productos pesqueros en 2013 por valor de 660 millones de € más una pesca desembarcada de 462 millones de €. Tampoco Terranova puede poner en riesgo su sector turístico. En 2013, con 497.900 visitantes, la facturación turística fue de 365 millones de € (13,5 millones de € en turismo ballenero).



Llegado a este punto, quizá sea bueno contextualizar y comparar cifras. La siguiente tabla lo pretende:
  


Noruega
Canadá
Terranova
España
Canarias
PIB (millones de €)
399.112
1.472.315
22.439
1.049.181
40.343
PIB per cápita (€)
77.239
41.814
49.320
24.300
19.806
Paro (%)
3
6,5
11,9
24,4
33,4
Producción (millones €)






Hidrocarburos
87.840
115.000
6.500
682
0

Pesca
1.400
4.000
1.122
1.693
18,8

Acuicultura
5.082
464
92
359
28

Turismo
4.000
12.200
365
115.000
6.000

Turismo Ballenero
3
150
13,5
21
12



¿Con estos ejemplos podemos decir que la industria del petróleo es ambientalmente aceptable? Pues tampoco. Lo que podemos decir es que la industria del petróleo, como otras tantas actividades humanas, es tan mala para el medio ambiente como los gobiernos corruptos de sociedades atrasadas le permitan, o tan buena como los gobiernos democráticos de sociedades avanzadas le exijan.

Las empresas petroleras llevan demasiado tiempo aprovechándose de las deficiencias del sistema de regulación existente en países en vías de desarrollo. No toman suficientes medidas para prevenir los daños medioambientales y no abordan adecuadamente el impacto devastador que tienen sus malas prácticas. Pero es el sistema de regulación y la inacción de los gobiernos a la hora de exigir a las empresas que rindan cuentas la clave de todo el problema. Ni la técnica, ni el conocimiento, ni el capitalismo, ni el mercado, ni la mala suerte condicionan un escenario u otro, sólo son los gobiernos y las sociedades a las que representan los que establecen los marcos.

Afortunadamente Canarias forma parte de España y España de la Unión Europea, y precisamente por eso existe todo un cuerpo legal de protección ambiental que establece las garantías que si bien no eliminan el riesgo de potenciales accidentes, si lo reducen hasta umbrales insignificantes.

No albergo ninguna duda de que nuestros constructores de aeropuertos sin aviones, urbanizadores del litoral, recalificadores de paisajes, apellídense Soria o Rivero, si tuvieran las manos libres, serían capaces de vender nuestro medio ambiente al precio que lo vende Obiang, pero no las tienen. En la Europa de 2014 no se pueden cometer locuras ambientales, o al menos es muy difícil hacerlo. Cosa distinta es que pensemos que nuestros umbrales de exigencia y capacidad de control de las garantías establecidas en las declaraciones de impacto ambiental se acerquen más a los guineanos que a los noruegos, pero no es así. De un marco legal protector, una sociedad vigilante y empresas con conciencia de su responsabilidad social corporativa que se juegan mucho más que dinero, no puede resultar una actividad incompatible con la seguridad medioambiental, y la explotación y producción de petróleo en el mar de Canarias no lo es por muchas pancartas, montajes fotográficos, tuits, asaltos de Greenpeace y referéndums ilegales se convoquen.



Canadienses y noruegos no ponen inconscientemente en riesgo sus recursos ambientales, de los que dependen tanto o más que los canarios y el resto de los españoles. De hecho el nivel de seguridad exigible a las instalaciones de exploración y  producción offshore de hidrocarburos es el que la industria desarrollada en estos países ha mostrado técnicamente posible.

En España los Hidrocarburos representan el 64,2 % de la energía primaria consumida y a pesar de su importancia, sólo producimos un 0,2% de lo que consumimos, debiendo importar más del 99,8%. El déficit de la balanza comercial energética en España es de 45.000 millones de € anuales, lo que supone casi el 4% del PIB nacional. Algunos estudios muestran que los recursos potenciales de gas (convencional y no convencional) en España son de 2.500 BCM (lo equivalente a 70 años de consumo en España) y los recursos potenciales de petróleo son de 2.000 MMBO (lo equivalente al 20% del consumo total de petróleo en España durante 20 años). Esto implicaría un impacto máximo superior al 4% del PIB, 250.000 empleos y una contribución a la balanza comercial próxima a los 40.000 millones de €.

¿Podemos renunciar a este potencial por razones ecorreligiosas, obviando la técnica, la ciencia y la capacidad demostrada de hacer las cosas bien cuando se exige y se controla que se hagan bien?

¿Y qué significa hacerlo bien?

Hacerlo bien es identificar todos los potenciales impactos y adoptar las medidas preventivas y correctoras necesarias para evitarlos. Los impactos de la actividad de exploración y producción de petróleo en el mar más importantes son los siguientes:

     Derrame accidental de combustible.
La posibilidad de un derrame de combustible importante se restringe a la rotura de los depósitos de combustible de la plataforma, derivada de un accidente grave que afectase a su integridad (como podría ser la colisión de una embarcación contra la plataforma y/o un blow out). La probabilidad de ocurrencia de un accidente de estas características es muy baja. Para poder evaluar las consecuencias de un derrame accidental, se realizan dos tipos de modelizaciones: estocástica (probabilística) y determinística (condiciones aparentemente más desfavorables). En el caso del Proyecto de Canarias se han abordado estas modelizaciones, e identificado los impactos sobre la calidad del agua, la fauna marina, particularmente los cetáceos, tortugas y aves, así como sobre la pesca, la costa y sus usos y actividades económicas y sobre los espacios protegidos cercanos. Y se ha llegado a la conclusión de que son tan bajos que pueden ser asumidos.

     Generación de ripios y la utilización de lodos de perforación.
Los ripios y lodos de las fases de perforación pueden estar contaminados o no contaminados. El vertido al mar de los no contaminados incrementará la turbidez del agua, modificará el hábitat de las comunidades bentónicas presentes y podrá provocar su enterramiento aunque el efecto es temporal y reducido debido al volumen limitado y a que la descarga se realiza directamente en el fondo, por lo que la dispersión suele ser reducida. El impacto de la deposición de los ripios sobre la fauna bentónica y su grado de supervivencia depende de su capacidad de migrar verticalmente hacia la superficie y del grado de tolerancia a la modificación de la granulometría del sustrato. Las poblaciones bentónicas presentes en la zona, a centenares de metros de profundidad,  no se verán afectadas significativamente debido a su capacidad de recolonización y regeneración, a la reducida superficie de afección y a la ausencia de especies protegidas. Los ripios y lodos agotados de las fases contaminadas no se vierten al mar, se han de separar en la plataforma y transportar a tierra para que sean gestionados por gestores autorizados.



     Impactos sobre los cetáceos, tortugas marinas y aves.
Las principales afecciones sobre los cetáceos y tortugas marinas son los efectos causados por la contaminación acústica y el impacto de un potencial derrame de combustible en la situación de emergencia más desfavorable, ya comentado. Para la evaluación del impacto acústico de la perforación sobre la fauna marina (cetáceos, tortugas marinas, pinnípedos y peces) se debe haber abordado un estudio específico de modelización de la dispersión subacuática del ruido siguiendo las directrices de Documento Nacional de Referencia «Impactos y Mitigación de la Contaminación Acústica Marina» Las fuentes de ruido son la embarcación de apoyo, el helicóptero y las operaciones de perforación, y ninguna de ellas produce niveles que pudieran dar lugar impactos significativos.

     Impacto por blowout.
Un blowout petrolífero o reventón petrolífero, es petróleo crudo o gas que sale de un pozo a la superficie a gran presión porque no se compensó bien la presión en el orificio del pozo. La probabilidad de ocurrencia de un blowout es muy baja, siendo según Patin (1999) de 1 × 10-4 y según el tratamiento estadístico de los datos del Mineral Management Service de EEUU para el periodo 1960-2006, de 6,9 × 10-5. En todo caso se debe señalar que en caso de ocurrencia el gas (en su mayor parte compuesto por metano) ascendería en la columna de agua hasta la superficie donde se dispersaría en la atmósfera. Debido a la baja solubilidad del metano en agua salina, no es de esperar un impacto significativo sobre la composición química del agua ni sobre la fauna. La probabilidad de blow-out catastrófico (o no controlable), que es la que produciría contaminación del agua con metano, es bastante más pequeña (del orden de 10-4) que la del blow-out controlable (del orden de 5·10-3).

     Impacto por generación y vertido de aguas residuales.
La descarga al mar de aguas residuales tratadas desde la plataforma de perforación y las embarcaciones de apoyo podría alterar la calidad del agua marina, afectando indirectamente a las especies marinas. Los procesos que pueden dar lugar a aguas residuales son varios: sanitarias, de cubierta, de sentina, salmueras, de refrigeración, de pruebas de producción y mezclas de agua con lodos. En todo caso deben ser tratadas y gestionadas conforme a la normativa.

Es necesario erradicar la idea de que las situaciones accidentales son consustanciales a esta actividad ya que los accidentes son evitables mediante la adopción de las medidas adecuadas y la gravedad de las consecuencias de potenciales accidentes puede ser minimizada mediante la adopción de mecanismos de respuesta adecuados. De hecho la perforación en alta mar tiene un umbral de seguridad del 99,999 % según la EIA (United States Energy Information Administration), siendo mucho mayor la cantidad de hidrocarburos que llega al mar a partir de fuentes naturales y los residuos urbanos e industriales que la que lo hace por perforaciones offshore.

En definitiva, el riesgo cero no existe. No existe en ninguna actividad humana, pero si es posible hacer las cosas de tal manera que se reduzca a niveles aceptables. Aceptables para una población racional, que esté dispuesta a conocer, a enfrentarse al análisis desde el rigor, a asumir su responsabilidad como ciudadano consumidor, una sociedad que no se deje llevar por los miedos, las proclamas, los territorios comunes, por políticos populistas y sobre todo una sociedad que no caiga en la incoherencia de rechazar la explotación de un recurso propio en condiciones de seguridad mientras no hace nada por evitar consumir ese recurso comprado a terceros que lo producen en condiciones de inseguridad ambiental cuando no de auténtico impacto severo sobre los ecosistemas y las poblaciones en países donde la falta de democracia no permite proteger ni a unos ni a otras.





sábado, 27 de septiembre de 2014

NACIONALISMO: DEL PARLAMENTO A LA CALLE

No hay nada mas cobarde que el dinero, dicen los que se dedican a las finanzas. Solo tenemos que comprobar como la más trivial de las noticias o incluso rumores afectan las decisiones de los inversores y arrastran a los mercados de valores internacionales. Esto es así porque el desarrollo económico necesita seguridad. La atracción de inversiones, el empleo, el desarrollo, la  prosperidad de un país están íntimamente ligados a la seguridad y estabilidad que sus instituciones pueden ofrecer a sus ciudadanos y empresas.    

La seguridad jurídica es posiblemente el elemento que marca la diferencia de una forma más clara entre los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo, y en esa materia España ha demostrado numerosas veces ser un campo minado. Las primas a las renovables, la urbanización del litoral fuera de ordenación, los eternos plazos administrativos, o una maraña competencial que constituye una auténtica ginkana para los inversores, son solo ejemplos de esta realidad.

No obstante, no hay mayor inseguridad jurídica, mayor inestabilidad, mayor riesgo aparente y real que el que se deriva de poner en cuestión los pilares básicos de nuestro Estado de Derecho, de nuestro ordenamiento, de nuestra convivencia..., y esto es algo que el pulso secesionista catalán está haciendo sin reparos ni paliativos. Un país que se sigue preguntando quién es, es terreno abonado al subdesarrollo.

Frente a esta realidad está el paraíso imaginario de la paleo izquierda. Los que aspiran a un mundo ideal mil veces experimentado y mil veces fracasado, en el que un estado benefactor planifique la economía, limite las libertades individuales en beneficio de la comunidad, en el que la propiedad privada esté supeditada al Estado, en el que se fijen sueldos, se repartan bienes y servicios. Ese comunismo cavernario, disfrazado de progresismo, pintado de verde, morado o rojo, etiquetado bajo novedosas marcas, edulcorado si es necesario para encajar con mayor facilidad en la mercadotecnia de las ideas, necesita justo lo contrario: la revolución necesita agitación social, descontento, indignación, cabreo generalizado, injusticia, subdesarrollo, paro, miseria. Solo en ese caldo de cultivo puede ofrecer sus soluciones y extenderse. La revolución es incompatible con instituciones democráticas, a las que no pretende reformar, sino destruir. La izquierda revolucionaria se desenvuelve mejor en las calles. Prefiere las plazas a los parlamentos, las huelgas a los acuerdos, el paro al empleo, las barricadas a las mesas de diálogo... En este sentido se entiende perfectamente que se apunten a cualquier movilización, que estén pancarta en mano al frente de lo que sea sin dejar pasar ninguna oportunidad de agitar la coctelera.



En España, a lo anterior se suma otro hecho singular: nuestra extrema izquierda se avergüenza de su país. A diferencia de lo que ocurre en otros lugares, donde sus comunistas no renuncian al patriotismo, en España, cuarenta años de dictadura, y una transición que no permitió la venganza por ellos anhelada, han servido, sirven y seguirán sirviendo como excusa para que les produzca sarpullidos cualquier símbolo nacional, cualquier elemento de unidad y de defensa de lo común.

Considerando estas dos cuestiones es normal que la izquierda española haya hecho suya sin ningún matiz las reivindicaciones nacionalistas de independencia, aunque no haya nada más reaccionario, menos progresista y más socialmente injusto que el nacionalismo. Solo esto explica que desde la izquierda se puedan priorizar los derechos de los territorios a los de los ciudadanos, los de los "pueblos" como realidades culturales frente a los del pueblo soberano jurídicamente constituido. Esto explica que desde IU o Podemos se defienda el derecho a autodeterminación de territorios dentro de un Estado de derecho, algo que la propia ONU sólo reserva a aquellos pueblos que sufren una persecución o discriminación extrema y sistemática (resolución 2625 (XXV)).

El nacionalismo no es más que una de las más rancias formas de populismo, y como todos los populismos tiene en común la tentación de ofrecer explicaciones simples a problemas complejos: para la ultraderecha francesa de Lepen son los inmigrantes, para los yihadistas los infieles, para los euroescépticos es Europa, para Beppe Grillo son los políticos, para Podemos o IU, el capital, la banca y el libre mercado, y para los independentistas catalanes, es España. Todos tienen a mano la explicación a todos los problemas y un dedo acusador presto y bien afilado. Y de entre todos los populismos, el nacionalismo es el más peligroso, es remar hacia atrás en el río del devenir de la historia de la Humanidad, aunque una izquierda que sigue persiguiendo su Revolución y en España venganza, lo vea como un aliado circunstancial interesante que puede ayudarles a alborotar el gallinero, ignorando que el nacionalismo es lo más alejado del progresismo que dicen defender. Es el "regresismo", el regreso a unos siglos XIX y XX que contaron por millones los muertos en la vieja Europa, algo que parece no importar a estos defensores de la "justicia social". 

Por eso, claro que a IU y a Podemos les interesa el proceso independentista catalán, les interesa en la medida en que pueda derivar en disturbios, en caos, en agitación social... Necesitan jugar en casa, en ese terreno en que se desenvuelven como pez en el agua, en ese río revuelto. 

Lo que es más difícil de entender es que las clases medias catalanas hayan sido afectadas por este virus. Que a los votantes de CiU, empresarios, comerciantes, industriales, alumnos de escuelas de negocio, investigadores, universitarios, funcionarios, personas de orden, con hijos, casas, hipotecas, sueños, personas que tienen algo que conservar, los hayan llevado al huerto independentista, no tiene ningún sentido. Animados por las emociones identitarias, legítimas y humanas, enfervorecidos por la pasión de la defensa de lo propio, de lo culturalmente propio, están haciendo el juego a los que desprecian las libertades de las que gozamos.

¿De verdad creen que la independencia saldría gratis? ¿Cómo han podido dejar que la emoción les nuble la razón? Deberían saber que la economía puede aguantar un día al año de "uves", cadenas o manifestaciones, pero no las soportaría varias semanas, deberían saber que los contenedores y autobuses quemados en las calles y los pasamontañas no gustan ni en Wall Street, ni en la City de Londres (y sí, los centros financieros internacionales influyen en nuestro bienestar), deberían percatarse que las decenas de miles de cruceristas que se pasean por las Ramblas todas las semanas lo pueden dejar de hacer. ERC se frota las manos con esta perspectiva, no por la independencia, que solo es una meta volante, sino porque ese es campo abonado para el nacimiento de ese Estado Protector que anhelan dirigir. Y recordemos que los sacrificios humanos jamás les han importado, a fin de cuentas ¿qué son para los arquitectos sociales unas miles de abejas en una colmena?






domingo, 8 de junio de 2014

CONSEJOS VENDO...


Hace ya tiempo que ocurre, pero ha sido especialmente tras las recientes elecciones al Parlamento Europeo cuando muchos ciudadanos se están dirigiendo a UPyD a darnos consejos para mejorar nuestros resultados. Las expectativas que UPyD despierta en el desierto de honradez en el que se ha convertido la política española hacen inevitable este bienintencionado acercamiento.

Algunos consejos se centran en aspectos menores, en detalles tácticos que siempre son bienvenidos, otros en cambio colisionan de bruces con lo que este partido es, y a ellos me voy a referir:

Sois un partido elitista, debéis adaptar vuestro mensaje a todos los votantes y niveles culturales.

Seguro que algo podemos hacer para mejorar nuestra forma de llegar, pero no se nos debe escapar una cosa: UPyD apela al voto ilustrado, y el voto ilustrado no significa el voto de los intelectuales, de los universitarios, significa el voto pensado, informado, elegido. Nuestros mensajes no son populistas ni simples. Es mucho más fácil posicionarse en contra del fracking, de Garoña o de las prospecciones en Canarias, en "defensa del medio ambiente", que explicar y razonar que estas tecnologías pueden desarrollarse en condiciones de seguridad si éstas se imponen, si se cumplen todos los requisitos legales establecidos a nivel nacional y europeo y se aplican las mejores técnicas disponibles. Desde luego es mucho más fácil que explicar que la dependencia energética de este país es un lastre para su desarrollo económico, que los procedimientos de evaluación ambiental han de aplicarse caso a caso y deben tomarse las decisiones que en cada caso corresponda en base al conocimiento. Sólo es un ejemplo, valen otros muchos. En todos los casos nos enfrentaremos a la misma realidad: UPyD no es un partido electoralista. Esto es así porque el objetivo no es ganar elecciones, ganar elecciones es el medio para cumplir nuestros objetivos políticos. Ese pequeño detalle nos impide decir lo que la gente quiere escuchar. Hacemos política no demoscopia. Por lo tanto tendremos los votos que podamos llegar a tener, explicando nuestro discurso, simplificándolo en lo posible cuando sea necesario, pero sin caer en el populismo y la demagogia que tan bien se le da a otros. UPyD esta condenado a hacer tanta pedagogía como política o incluso más. No hay otra, en esta sociedad del fracaso escolar, de la telebasura, y del analfabetismo democrático no hay otro camino.

No participáis en las tertulias televisivas de máxima audiencia.

Participamos en aquellos espacios a donde nos invitan, que desgraciadamente son pocos, y podemos expresarnos. Es evidente que al stablishment económico y político de este país le resulta mucho más útil financiar la campaña y promover movimientos populistas que puedan erosionar a las dos fuerzas de izquierdas principales, PSOE e IU, aunque el monstruo pueda llegar a crecer más de lo que creyeron y se les escape, que a un partido reformista, radical, pero profundamente institucional, de orden, que realmente compromete los resortes del poder secuestrado por el bipartidismo y sus socios de la elite económica. Dicho lo anterior, es cierto que en ciertos formatos televisivos, donde no existe moderación, donde el que más grita y el más maleducado más habla, donde sólo se pueden soltar consignas, mensajes cortos y simples, demagogos y populistas, es imposible articular un discurso razonado. No se puede jugar al rugby si lo tuyo es el baloncesto. No hay nada que hacer en ese campo. En el ejemplo anterior, el de la energía, mientras se intentara empezar a articular el razonamiento, el populista nos habría llamado tres veces terroristas ambientales y habría tocado el sentimiento del espectador haciendo referencia a las idílicas playas, las tortugas o los pescadores artesanales. Es batalla perdida. 



Deberíais reconsiderar vuestra posición frente a Ciudadanos.

Este es el más absurdo de los consejos. Ciudadanos es el trampantojo de UPyD, algo que por fuera, en una vistazo superficial puede parecer similar, pero que es radicalmente distinto. Un partido no sólo es lo que dice, es sobre todo lo que hace. Las cosas que hace UPyD dan lugar a que un organismo internacional nos otorgue un sobresaliente en transparencia (suponemos que un 9 porque les dio apuro darnos el 10, todavía nos preguntamos donde perdimos el punto),  mientras que esos que defienden lo "mismo" obtuvieron un 3. Un partido es lo que hace y lo que no hace. UPyD no es una barra libre en la que tras la firma de un papelito se integren partidos locales de dudoso origen, en gran parte contaminados por la corrupción. En UPyD tras la acción hay programa y tras el programa una profunda base intelectual y argumental, razones, no eslóganes copiados y discursos bien presentados sostenidos sobre la nada, asidos por los finos hilos del marketing y la promoción de la prensa concertada. UPyD es lo que es, y su mejor programa son sus estatutos, su democracia interna y su autoexigencia. Que nadie dude que si hubiera un partido que defendiera los principios que defiende UPyD y sus actos se compadecieran con sus palabras, no tendríamos reticencias en unir fuerzas, pero eso a día de hoy no existe. Los ciudadanos que quieren hacer lo que quiere hacer UPyD suelen hacer algo tan revolucionario como rellenar una ficha de afiliación y unirse al equipo. No hay más. Y desde luego ese cálculo simplista de la suma de votos es una falacia. Nada garantiza en política que 3 votos a A más 2 votos a B sean 5 votos a A+B. De hecho pueden ser 6 ó 3, pero incluso en el caso se que fueran 6, esos votos no sirven si para conseguirlos hemos tenido que prostituirnos, convertirnos en algo distinto a lo que dijimos querer ser cuando nacimos y a los que somos, traicionarnos a nosotros y a nuestros votantes. Los que nos votan lo hacen porque nos conocen y no quieren que cambiemos, travestirnos es una forma de confundirlos y perder su confianza. Los ciudadanos no merecen más traidores.


No deberíais atacar a Podemos, si lo hacéis insultáis a los miles de ciudadanos de buena fe, indignados y hartos, que les han votado.

Es cierto, no debemos atacar a Podemos, no son más que otros adversarios políticos legítimos con quien debemos competir de forma sana. No es nuestra intención atacarlos, de hecho debemos ayudarles a que todos los leninistas, bolivarianos, independentistas, todos aquellos que entiendan que el uso de la violencia es una opción legítima y no debe ser patrimonio del Estado, sepan que ahí tienen su partido. Lo que si debemos hacer es desenmascararlos, porque ya que ellos ejercen una de las peores formas de corrupción que existen, la mentira y la manipulación, es deseable que los demócratas hagamos todo lo posible porque todos los que lo han votado sepan lo que han votado. A Podemos no hay que combatirlo, sólo hay que dejarlos hablar y actuar, para que todos conozcan al lobo que hay debajo de esa piel de cordero. Como ejemplos, en los siguientes vídeos se muestran sólo algunos de sus métodos y objetivos, a difundirlos, ahí tienen propaganda gratis -lamento que este blog sea mucho menos seguido que la Sexta-.
https://www.youtube.com/watch?v=cZi48UTD8Lk
https://www.youtube.com/watch?v=z5M4BSC4SmY; 
https://www.youtube.com/watch?v=j8nODoOs1A4
https://www.youtube.com/watch?v=OQ7nSDWJ5s0,




Tenéis que cambiar de portavoz, de imagen, buscad a alguien más joven que represente mejor  la renovación de la política.

Estaríamos locos si prescindiéramos del mayor activo de UPyD, la líder política más valorada de España, la que tantos militantes del PSOE como del PP quisieran tener. El planteamiento es patético, es el planteamiento de los que consideran más importante el continente que el contenido, el marketing que el producto, la forma que el fondo. Es la aportación de la frivolidad, de la tele basura, de los vendedores de espuma, de los que no tienen ni ponen ni alma, ni pasión, ni principios en lo que hacen. El marketing político lo dejamos a otros que de eso saben muchísimo, los mismos que decidieron poner a Elena Valenciano de cabeza de cartel sin considerar lo que hay o deja de haber dentro de esa cabeza y aconsejarle que hablara de machismo y aborto. Que Rosa no deja indiferente a nadie, que tiene admiradores y detractores, por supuesto, le suele ocurrir a todos los que pasan por la vida con valentía, sin complejos, con honrada ambición, con las ideas claras y la seguridad en sí mismos que da tener la conciencia tranquila y el convencimiento de hacer lo correcto. Los mediocres no los soportan porque ven en ellos reflejado lo que admiran y jamás serán. La coherencia de Rosa en el conjunto de su trayectoria vital descoloca a la parva de aplaudidores de los envoltorios de vacío que son esas organizaciones políticas que han dejado de ser instrumentos al servicio de la ciudadanía. Y por supuesto más entre los socialistas, entre los que ese escozor continúa y algunos siguen llevando muy mal la digestión. Las sectas nunca perdonan a sus "traidores". Que si es un partido personalista, dicen las mismas cadenas que habiendo prometido cubrir una rueda de prensa de Rosa, cuando se enteran que la ofrece Carlos Martinez Gorriarán, no se presentan... Que nadie se preocupe, en UPyD hay decenas de personas que podrán sustituir a Rosa cuando llegue el momento, personas que política e intelectualmente dan siete vueltas a lideresas recién salidas del invernadero del capullo, que ahora se presentan como única esperanza de un partido histórico en pleno hundimiento.
 



Tenéis que crecer más, expandiros en pueblos pequeños, en la España rural, UPyD debe presentarse en todas partes.

Pues va a ser que no. UPyD es un proyecto nacional que ha nacido para lograr una serie de objetivos que tienen que ver con la regeneración democrática de nuestro  país y reformas importantes de la arquitectura territorial y del propio Estado. Claro que el ámbito local es importante, y estamos y estaremos en todos aquellos lugares donde podamos hacerlo con garantías de que nuestros hombres y mujeres van a defender el proyecto común con solvencia. Para estar por estar ya están otros. Cada día rechazamos afiliaciones masivas, promesas de concejalías y alcaldías, de desterrados o pretránsfugas de sus partidos, de aspirantes a caciques locales que ven en UPyD una franquicia amable, una marca interesante que puede ayudarles a encontrar asiento en el pleno municipal. Si se tratara de crecer a cualquier precio ya lo habríamos hecho, conocemos todas las formas existentes para ganar elecciones locales en pueblos, pero hacerlo sería traicionarnos y lo que es peor, traicionar a los que depositan su confianza en nosotros. Ni el clientelismo, ni las promesas materiales, ni la devolución de favores, ni los bocadillos, ni las partidas de mus, ni el tráfico de peonadas, van a ser nunca nuestros argumentos ni métodos. Tardaremos en estar en todos los ayuntamientos, posiblemente nunca a lleguemos a estar en todos (entre otras cosas porque nos hemos propuesto reducirlos a más de la mitad). Tardaremos el tiempo necesario hasta que encontremos en cada uno de ellos personas honradas, que compartan el objetivo esencial, decididas a llevar nuestro mensaje y compromiso desde el convencimiento propio, no impostado ni importado. Aún así, acabaremos teniendo nuestros corruptos, será inevitable, pero que nadie dude que actuamos preventivamente y seremos radicales y expeditivos llegado el momento. 



Tenéis que estar más presentes en las movilizaciones civiles, en la calle.

UPyD nació de un movimiento social. Nadie nos va a dar lecciones en materia de activismo ciudadano. "De la Calle al Parlamento" se titula el libro de Carlos Martínez Gorriarán en el que se describen esos años, ese tránsito, y desde entonces UPyD no ha abandonado la calle. No hay un fin de semana en el que no haya una mesa informativa de UPyD en algún rincón de alguna ciudad o pueblo de España, no hay campaña en la que nuestros candidatos no celebren actos en la calle, dándole el micrófono a los ciudadanos, escuchándolos y respondiéndoles. Pero UPyD es un partido institucional, ha nacido para gobernar España y ayudar a construir Europa, y su sentido institucional obliga a separar claramente ambos ámbitos. UPyD no va a utilizar nunca la agitación social como un arma de presión política para conseguir mediante esa vía lo que no consigamos defender en los Parlamentos. A UPyD no nos verá nadie introduciendo comisarios políticos en las asociaciones vecinales, estudiantiles o profesionales, participando en el juego del reparto clientelar, igual que no forma parte de las centenares de plataformas antiesto o contraaquello que se crean cada día en toda España. Cuando coincidamos con sus fines lo diremos públicamente, pero nadie nos encontrará politizando el activismo ciudadano, injiriendo, interfiriendo y manipulando los movimientos sociales. Nuestros afiliados a título personal son libres para estar en manifestaciones y donde consideren, pero UPyD sólo ha estado y estará en celebraciones y actos muy concretos que tengan que ver con la defensa de los derechos humanos (día del orgullo gay, movilizaciones de víctimas del terrorismo...). y nunca en cabeza. El protagonismo de estos actos los tienen los convocantes, UPyD sabe estar en su sitio.



 
Dicho lo anterior, aceptamos todos los consejos. Este es un partido abierto a la ciudadanía. Cada día nos llegan mensajes privados en Tuiter o Facebook, correos electrónicos y llamadas de ciudadanos, asociaciones, empresas..., de la sociedad civil en su conjunto, en los que nos trasladan sus preocupaciones, sus problemas, sus ideas, y todas ellas las analizamos, ninguna cae en saco roto, nos dan información y nos nutren, aunque no todas las hagamos propias. Una ciudadana anónima, Elena Alfaro, en su lucha por el préstamo gratuito de libros de texto encontró en UPyD un instrumento; es sólo un ejemplo, pero que ilustra perfectamente lo que debe ser un partido para los ciudadanos, única y exclusivamente un instrumento.

miércoles, 21 de mayo de 2014

AMBICIÓN DE EUROPA



Muchos ciudadanos se preguntan estos días qué ganamos formando parte de Europa. Habrá quien quiera ver en la pertenencia a Europa sólo un interés económico, un mercado común, unos fondos de cohesión, un caladero en el que echar las redes para pescar financiación con la que volver a España para dar “formación” a parados inventados, construir aeropuertos sin aviones o túneles del AVE para cultivar champiñones…

Es muy triste que el discurso del partido del gobierno sea ese, el de ofrecer un candidato adiestrado en la lucha por los recursos, con experiencia en las negociaciones, en ese tira y afloja en el que se ha convertido la política europea. Es lamentable que el objetivo sea mandar a los más capaces para “sacar” lo máximo a Europa, siguiendo el ejemplo que durante décadas nos han dado nuestros nacionalistas internos cuando iban de excursión a Madrid a ver que con qué botín volvían mientras apuntaban con el trabuco del apoyo parlamentario (eso antes de la llegada del Mesías).
Esta pobreza de miras, esta indigencia moral, esta falta de ambición, choca de bruces con lo que realmente es Europa: un oasis de civilización en el mundo, la garantía de protección de los Derechos Humanos y la cuna del Estado del Bienestar.
Un europeo sabe que una multa no se renegocia con el policía que se la pone, que el estado no le detendrá, encarcelará, juzgará y asesinará a sangre fría por grave que sea el delito que haya cometido, que ningún niño europeo está en un taller fabricando alpargatas en vez de en la escuela, que nadie será ahorcado o acosado por su condición sexual, que ninguna mujer será lapidada por adulterio… Todas estas enfermedades que tenemos asumido que nosotros no padecemos, cosas que nos parecen tan obvias, no están garantizadas fuera de nuestras fronteras.
A Europa no sólo le debemos carreteras y ferrocarriles, eso casi que es lo de menos, le debemos el poder pedir una hoja de reclamaciones en un establecimiento, poder conocer los ingredientes de un producto que compramos, que una nueva carretera no se pueda hacer sin evaluación ambiental, que existan políticas para proteger la biodiversidad, que existan garantías en las transacciones comerciales…
Pero esta Europa sólo es el germen de lo que ha de llegar a ser. Nos encontramos en un fin de ciclo, la estructura que nos ha traído hasta aquí está agotada, no da más de sí, y tenemos la obligación de emprender decididamente la andadura de la siguiente fase. Aunque la Constitución Europea fuera abortada por los egoísmos nacionales y sustituida por el parche del Tratado de Lisboa, hemos de ser conscientes de que no queda otra solución que seguir caminando por la senda de la integración, y a ser posible a mayor velocidad.
La unión política a través de la Constitución de una Europa Federal, sobre la base de países que no han de perder su identidad, pero en la que los ciudadanos sean los protagonistas, reemplazando a los lobbies, las multinacionales y sus opacos gobiernos nacionales en el timón de la Unión, no es una opción, es la única alternativa. Hay cosas que no se pueden quedar a medias y Europa es una de ellas. El coste de la No Europa es tan alto que no podemos llegar ni a imaginarlo, y es que no sólo se puede medir en millones de euros, también, si echamos un vistazo al siglo XX, en millones de vidas. Ampliar el ámbito político que garantice nuestros derechos fundamentales será la única forma de defenderlos en las próximas décadas ante otros modelos de crecimiento, comportamiento y valores de los que tenemos que huir y a los que, por el contrario, tenemos que dar ejemplo retomando un liderazgo mundial, basado en el humanismo, que nunca debimos haber perdido.
Esta unión política, fiscal, económica, social, jurídica y cultural, se debe construir sobre el pragmatismo de la razón y la ilustración. Este empeño no necesita de identidades nacionales ni símbolos de ningún tipo para labrarse. Los sentimientos identitarios no son malos, pero tampoco necesarios. En cualquier caso, también tenemos los europeos esos símbolos, esa cultura y esa historia común para que, quién lo necesite, las pueda llevar al plano emocional.
Identificarnos con Europa es fácil, sólo hace falta pasear por las salas del Louvre, por los pasillos de los museos vaticanos o por la National Gallery de Londres para saber que formamos parte de algo. Tomarnos una cerveza en una terraza de Amsterdam o un cannoli en una pastelería de Nápoles, andar entre las estanterías de un Ikea de Goteborg o un Carrefour de Murcia, esquiar en los Alpes o hacer surf en Tarifa, apasionarnos en una final de baloncesto entre el Panathinaikos y el Barcelona… Hay muchas formas de palpar, sentir y reconocer Europa.



Habrá quien quiera ver en Stonehenge o el Panteón un santuario druida o un monumento romano, aunque son vestigios de nuestros orígenes, los de todos; habrá quien quiera seguir viendo en la Trafalgar Square de Londres un símbolo de una batalla entre el Imperio Británico y el Español, pero si lo miramos bien no es más que el símbolo de un episodio de la historia común, la de todos; habrá quien quiera ver en la plaza de la Concordia de París el símbolo del nacimiento de la república francesa, pero realmente es el símbolo de la conquista de los derechos ciudadanos y el alumbramiento del estado moderno, el de todos; habrá quien quiera ver en el memorial de Berlín al holocausto un símbolo de una atrocidad histórica que protagonizó Alemania, pero realmente es una señal de alarma y recuerdo permanente de que la barbarie está al acecho, y no hace tanto tiempo fabricó monstruos a partir de europeos civilizados.




El camino que tenemos por delante todos los europeos es apasionante, nuestros jóvenes erasmus, nuestros investigadores, nuestras empresas, nuestros clubs de fútbol, incluso nuestros burócratas, son sólo una avanzadilla. Y en este camino, como en todos los que la humanidad ha emprendido, hay entusiastas que van en cabeza como los que hemos confluido en UPyD obsesionados con el poder de la ciudadanía y con hacer posible lo necesario, caminantes oportunistas obsesionados con sistemas económicos fracasados que aprovechan cualquier crisis para retomar su viejo mantra liberticida culpando a Europa de lo que no tiene la culpa, y caminantes que arrastran los pies, mientras se miran el bolsillo y guardan sus sobres, obsesionados con mantener sus organizaciones, y sus decenas de miles de estómagos que alimentar, sin preocuparles el futuro de las próximas generaciones. Y por cierto, también hay cuatro eremitas, detrás del Mesías, que han decidido tomar el camino en la dirección contraria, la de la desintegración y la desunión, que conduce a la cueva del aislamiento, donde les han contado que la tribu podrá proteger sus señas de identidad.