viernes, 12 de agosto de 2011

DIÁLOGO EN LA RED CON UN AMA DE CASA LIBERAL

Si alguien esperaba encontrar tras el título una historia morbosa se ha equivocado de web, seguro que la red ofrece muchas otras alternativas. Este sigue siendo un blog para reflexionar sobre política y sociedad.

No obstante, tampoco he engañado con el título, pues efectivamente voy a relatar el diálogo tuitero que hace unos días mantuve con Carmela, una ama de casa liberal, tal y como ella se definió en el transcurso de la conversación.

He hecho el esfuerzo de poner en orden una sana discusión que duró bastante tiempo, porque me parecía que el despliegue dialéctico y las ideas que se esgrimieron bien lo merecen. Que nadie espere encontrar sesudos argumentos políticos, ni la erudicción de los intelectuales que teorizan sobre las ideologías. En cambio sí creo que sin pretenderlo he conseguido reunir un ramillete de las posiciones, ideas y razones personales que alimentan a buena parte de los ciudadanos de este país, y no sé si lo he logrado, también las que desde UPyD pretendemos defender, aunque evidentemente pasadas por el tamiz de la subjetividad del que escribe.

La transcripción ha sido absolutamente fidedigna, habiéndome sólo atrevido a ordenar los mensajes, pulir y unir lo que la dictadura de los 140 caracteres obliga a abreviar y dividir, retirar aquellos que se ramificaban hacia asuntos distintos a la política y las interferencias con terceros.


- Esto ha costado este año el día del orgullo Gay http://t.co/uPLsoH5

- La próxima vez celebramos a la vez la visita papal y la fiesta del orgullo gay y nos ahorramos un pastón para levantar aceras.

- Cuando el día del Orgullo Gay se autofinancie me haces la comparación.
- Me parece tan absurdo negar que la visita papal nos costará dinero como pretender por esa razón boicotearla y oponerse a ella.
- Bueno, eso es una suposición. En el caso de las Jornadas Mundiales de la Juventud yo te hablo de una realidad demostrable.
- Autofinanciación, lo que es autofinanciación, en este país de subvenciones, conciertos fiscales, cánones y sopa boba, más bien nada.
- Yo sí quiero que venga el Papa. Soy liberal y leerás cosas que no te van a gustar. Nadie ha desmentido las cifras que da la JMJ de cómo se va a financiar y si quieres a cambio te paso las cifras de lo que ahorra la Iglesia al Estado cada año. Y por otra parte de la cantidad de dinero de los millones de católicos que se van a cosas que nos parecen inaceptables, o no nos gustan o no quisiéramos pagar.
- ¿Y de donde sacas tu que yo no quiero que venga? Llevo toda la tarde discutiendo con paleoizquierdistas que se oponen. Yo también soy liberal. Me da igual que venga el Papa, no me da igual que se opongan.
- Me llama mucho la atención de las dos personas de UPyD que he tratado aquí y de Doña Rosa Diez una cosa importante: sois personas lejanas a la consigna y el sectarismo y por tanto puedo disentir o no, pero no me siento crispada y si empiezo a estarlo porque tocáis alguna herida enseguida me doy cuenta que es injusto.
- Cuando decidí seguirte sabía que no me defraudarías. Pues tienes razón. Nada sectarios, nada ideologizados, nada de consignas.
- Pero vamos a ver tú no puedes ser liberal porque eso es incompatible con la doctrina socialista. Di que eres respetuoso y honesto.
- ¿Doctrina socialista? Por favor ve a mi blog que está en mi perfil y léete el post "progresismo real". Luego me cuentas si sigues pensando que soy/somos socialistas.
- Acabo de leerlo y si bien es buen razonamiento creo que la razón no es tanta dónde o para qué se forme uno, si no su calidad humana. No hablo de buenos o malos sino de honestos y deshonestos. Pero vamos a ver. UPyD es socialista. Y eso no tiene otra lectura. Otra cosa es q tu estés en UPyD y no seas socialista eso ya...
- Estas muy equivocada.
- Hombre me baso en principio en las declaraciones de Rosa Diez para decirlo. Pero leeré vuestro programa.
- Léete el Manifiesto Fundacional.
- A ver si que lo leeré pero la propia Rosa Diez, que salió del PSOE como socialista, ha dicho que sois socialistas de centro.
- El sentido común no necesita etiquetas. Como nos exigen definición nos consideramos progresistas liberales, pero las ideologías han muerto, es mejor tener ideas.
- Es imposible que la ideología haya muerto porque es un principio que guía la administración de un modo u otro de los bienes de un país.
- Creo que el Estado debe intervenir en la economía y corregir la deshumanización del mercado, pero el motor debe ser privado.
- Ahí te quería yo ver ¿ves? pues ese es vuestro socialismo de centro que hablaba.
- Pero ¿qué liberal del mundo civilizado va a renunciar a una mínima intervención para garantizar la sanidad o la educación públicas?
- Garantizar la sanidad o la educación es mínima intervención. No cabe duda que es necesario. La cosa es como se interviene.
- Ya no existen liberales puros ni socialistas puros, todo es un continuo y circunstancial. Lo que si existe, al menos en España es corrupción moral y política, y un bipartidismo nocivo y entregado a los nacionalistas, en el que el interés general ha pasado a un segundo o tercer plano.
- ¿Pero me hablas de la clase política? ¿Qué era Reagan? ¿Qué era Margaret Thatcher?
- ¿De verdad crees que entre PP y PSOE hay diferencias ideológicas? Son dos caras de la misma moneda y solo matices los separan.
- Sí si lo creo. Sobre todo lo creo del PP de Aznar o Esperanza Aguirre. Y de ningún modo pienso que sean matices.
- Te insisto en que la prioridad, la urgencia nacional es regenerar la democracia, abrir ventanas y que corra el aire. La crisis de valores y política que tenemos encima es peor que la económica y causa de ésta y las ideologías no nos salvarán.
- Si eso es así. Pero a la derecha le hace falta un partido liberal que lo represente de verdad, y quizás se acabaría el poder del nacionalismo. No estoy contenta con el actual PP, es más estoy muy defraudada por cuanto D. Mariano (que no me gusta), nos mandó a los liberales a otro partido y ha dejado entrar a muchísima morralla altamente sospechosa que está haciendo degenerar la alternativa de derechas.
- ¿Aznar, el del movimiento de liberación nacional vasca y sus pactos inconfesables con CIU?
- Si, por que la situación era absolutamente imposible. Y al final fue ajustado con sus errores incluidos. Entonces la prioridad era España, y sacarla de la ruina en la que nos dejo González. Por poco pudo terminar con ETA y mantuvo a raya el nacionalismo. Echo mucho de menos aquellos años. Han sido un poco de descanso en mi vida.
- No creo que lo mantuviera a raya. Ahí están, salieron reforzados: Ibarretxe, Rovira….
- No por Dios esa fuerza se la dio el PSOE antes y ya ni te cuento con ZP. Milagros en Lourdes y no estoy segurísima. Oye por cierto ¿quién ese González que mencionas en "Sin embargo te quiero"?
- ¿Me sigues leyendo? ¡Que ilusión!
- Si claro que te sigo leyendo, si no como voy a saber quién eres y como piensas. Con 140 caracteres poco puedo
- ¿Quien va a ser? Felipe. Fueron declaraciones suyas de hace un mes, para morirse.
- ¿Y dices que dijo que no simpatizaba con el PSOE? Me da un ataque y ya me muero definitivamente. Son esquizofrénicos. Es lo más abyecto que he conocido. Bueno, no sé..., hay tantos que si los que tengo en mente hubieran sido presidentes... pfff
- Pensamos parecido, pero yo no comulgo con Aznar ni con Esperanza Aguirre. Creo que no se merecen tu admiración. Con ellos eres poco crítica.
- Créeme que desearía que el PSOE fuera sustituido por UPyD hace mucho. Soy derechona, pero estaría feliz con una alternativa como UPyD. Con vosotros y una derecha sin complejos los nacionalismos estaban KO.
- ¿Te das cuenta? Ese "soy derechona" es patético, es como decir "soy socialista". Sé libre, no te encasilles, atrévete a dudar...
- No, te lo ruego. No me quites y me pongas capacidad de análisis según diga las cosas. Soy muy consciente de lo que quiero y pienso. Soy enormemente crítica con mi partido (PP) y por eso no me gusta la nueva "plantilla". También por eso respeto a ciertos socialistas, y no solo respeto, admiro mucho a gente como la de Mora, o Rosa Diez. Lo he dicho con cierta amargura. ¿Por qué no se me deja pensar en libertad acusándome de derechona si mi pensamiento está definido?. Claro que dudo. Pero llega un momento en la vida que uno sabe lo que se ajusta mejor a sus ideales o a su deseo de vida. Y te repito que ser socialista o liberal o de derechas para mí no es un encasillamiento es una manera de administrar los bienes.
- Si es un encasillamiento. Administrar con eficacia, gestión profesional y honradez no es patrimonio de nadie.
- El tema es que en esa administración para mí no entra tanta, lo que llaman ahora, solidaridad (antes caridad), forzada y forzosa. Tantas ayudas, tanto reparto de riqueza tanto intervencionismo moral. Creo firmemente en la libertad de empresa y en el capitalismo.
- ¿Ves? Has usado el adverbio "tanta". Ya estamos en el terreno de los matices y el listón arriba o abajo circunstancial. O sea: PPSOE
- No creo que seamos una Nación de Naciones y creo que las CC son un terrible error. Creo que hay que fomentar el ingenio y la inteligencia, y apoyar al emprendedor. No creo en el Estado del Bienestar por el morro y creo que la gente se tiene que ganar ese bienestar.
- Y además de creer todo eso ¿crees que el hijo de un vago merece sanidad y educación?
- No creo que el hijo de un vago merezca educación ni sanidad. Creo que seríamos tan cristianos que se la daríamos.
- Yo no necesito recurrir al cristianismo para creerlo. Creo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Nunca uso el modo subjuntivo para algo así.
- Ya tú sí, pero para mí eso son leyes forzadas y dictadas por personas. Y yo si recurro a mi religión para no necesitar leyes.
- Recurrir a la religión suele ser peligroso. Lo que has escrito lo decía la Inquisición y lo dice Al Qaeda.
- Hoy no hay inquisiciones y sí una labor importantísima en el tercer mundo y las gentes desfavorecidas.
- Tras un buen rato aparece la diferencia. El hijo de un vago merece educación, salud y oportunidad de crecer y no ser un vago.
- Es sólo cuestión de definición en cuanto a la palabra merecer: hacer méritos, ser digno de premio. Y esa es la equivocación. Cuando los sentimientos no se cultivan si no que se fuerzan las cosas van muy mal. Cuando las palabras se desvirtúan también.
- Perdona pero no ha sido mi intención desvirtuar nada. La palabra “merecer” es la que es. Seguro que has escrito muy rápido sin pensarlo.
- No eres tú quien la desvirtúa... Lleva mucho tiempo desvirtuada. Tampoco he pensado que lo hicieras tú con intención alguna. En esto radica nuestra diferencia. Yo creo en la libertad del individuo hasta el punto de elegir si quiere ayudar o no al prójimo, y estoy totalmente convencida que llegaría a ser algo natural hacerlo.
- Un niño siempre es digno de merecer, y un enfermo, incluso adulto y vago merece que lo curen, en eso nos distinguimos de los animales
- Vale MERECE. En esa sutileza creo que no vamos entendernos no sé si porque yo no me explico o porque existe esa diferencia semántica entre nosotros. Te he dicho (y solo porque somos España), que me parece bien un mínimo intervencionismo en materia de sanidad y educación
- ¿Y en la India no te parece bien?
- ¿Que nosotros paguemos la educación de los niños de la india y su sanidad? Sí me parece bien pero a voluntad y por caridad.
- No digo que la paguemos nosotros, si que luchemos por un mundo en el que se respete los DDHH. La caridad solo palia los problemas no los soluciona.
- Eso es perfecto. Pero eso se consigue con el cultivo del espíritu de las personas, de la moral, los buenos sentimientos, no a la fuerza.
- Estoy de acuerdo. Pero por favor ni la moral ni los buenos sentimientos son patrimonio de ninguna religión, ni de ningún Estado.
- ¿Qué tal recurrir a las leyes como en Rusia o en Cuba?
- Leyes como en Suecia, Canadá, y el resto de mundo civilizado. Por favor, Cuba lo pudo haber sido, pero ya no es ejemplo de nada bueno.
- De tantos millones como somos de cristianos en el mundo ya hace siglos. Aún así te he dicho que sí creo que son necesarias la salud y la educación públicas. Yo he mencionado mi religión, pero en realidad hablo de valores morales. Claro que una religión que corta las manos o lapida no tiene a mi juicio ese tipo de moral necesaria. Más de un hombre al que hay que recordarle tantas veces que lo es para intentar paliar su maldad. No existe un ser más perverso.
- En eso estoy de acuerdo contigo. La crueldad y la perversión solo pueden ser humanas, en animales al mismo acto, lo llamamos instinto.
- Yo creo que también hay animales perversos, pero en mucha menos proporción. El instinto nunca es perverso, sólo instinto. Pero la perversión del instinto es lo que hace al animal y al hombre seres que MERECEN ser retirados de circulación, separados.
- No te digo que no, pero en el mundo animal impera la ley de la selva del sálvese quien pueda. Los humanos tenemos conciencia (algunos).
- Ja ja ja, ¡eso era antes! Lo que impera a día de hoy en la selva de cementos es a ver como te quito lo que tienes y "lo tuyo para mí". Impera el egoísmo y la falta de moral. No se hace nada peor por si caes en la cárcel, pero ya ni a eso se le teme.

- ¿Qué opináis del aborto en tu partido? ¿y la eutanasia? ¿y de los impuestos?
- La verdad es que no tenemos respuesta para todo. No hay posición sobre muchas cosas que no consideramos prioritarias.
- Pffff, pues las que te he preguntado son importantes.
- Aborto: a favor de una ley de plazos tipo europea. Eutanasia, ni idea (yo de acuerdo en según qué casos). Impuestos: de eso si hay varios tomos de literatura en UPyD - 140 caracteres son insuficientes-, aunque en resumen, los mínimos necesarios
- Sinceramente pienso que Rosa Diez debía absorber todos los votos del PSOE y ser la alternancia posible al PP.
- Yo prefiero pensar que los votos no son del PSOE ni del PP sino de los ciudadanos, que lo prestan temporalmente. Prefiero que esos ciudadanos libres voten lo que crean mejor sin clichés, analizando reflexivamente las opciones. Hemos venido a lo que hemos venido: regenerar la democracia, acabar con la partitocracia, devolver sentido común a la política y, como dice Rosa, a coger al PP y PSOE de la solapa y obligarlos a comportarse. No podemos permitirnos este penoso espectáculo. ¿Por qué tienes un perfil anónimo?
- A ver Paco, tú eres un hombre comprometido con la política y te interesa que se te conozca. Yo soy una ama de casa y nada relevante.
- Una cosa no quita la otra. No creo que tengas nada que ocultar, y podrías, si quisieras, mostrarte. Además nadie es irrelevante.
- No quiero porque aquí se me ha añadido mucho rojo de los de la checa y musulmanes a ver qué digo. Y no me apetece ¿que alguien me vea la cara da más seguridad?

 
- Cuando tengas tiempo lee esta entrevista a Pilar Rahola . Este el donde dije digo, digo Diego de la Izq.http://t.co/xGFjCxX
- Ya la he leído. Básicamente estoy de acuerdo con lo que dice. Para evitar el fundamentalismo religioso, la única receta es el laicismo.
- Lo que no puede ser es la multiculturalidad, sin respeto ni intención de adaptación al lugar donde uno va a ser acogido. Así que sintiéndolo mucho lo que debe hacer cada uno es montar su sociedad en su lugar de origen y luchar por ella para vivir.
- El ser humano tiene derecho a emigrar, y la obligación de adaptarse a la sociedad de acogida. Ese es el matiz.
- Escucha, somos un Estado aconfesional y aun así Europa reconoce que nuestros principios y nuestra sociedad se basa en Catolicismo
- La religión debe ser algo privado, en los hogares, libre y respetuosamente. Si pasa al Estado, Ahmadineyad o Franco, nos arruina.
- Déjate de Franco ni de puñetas con el tema, que lo que nos ocupa nada tiene que ver. Hablamos del fracaso de la multiculturalidad. No sé por qué buscas que me enfrente porque me siento molesta con lo que dices. No es tu estilo.
- ¿Que busco que te enfrentes? No pretendo molestarte, claro que no es mi estilo. Te has picado conmigo como se picó contigo el sindicalista al que esta mañana le preguntaste si era un liberado perdiendo el tiempo que tú le pagabas. No es tu talente.
- Por supuesto ¿pero por qué metes eso en algo que nada tiene que ver? Otra cosa es que occidente no reniegue de su historia. Has metido a Franco en algo que no tiene nada que ver con lo que estamos hablando. El fracaso de la multiculturalidad. Y el país receptor debe poner unas reglas inflexibles para esa acogida. La más importante que se adapte a usos y costumbres del receptor.
- Totalmente de acuerdo. Derecho a emigrar y obligación de adaptarse e integrarse a la cultura receptora
- Volvemos a discutir sobre una palabra. Tener DERECHO pues no es la idónea. Derecho a emigrar sí, si se lo concede el país receptor.
- Los derechos no se conceden, se tienen. Son naturales. El derecho a la libre circulación y residencia es parte de los DDHH. Sólo digo que cada vez que el Estado sustituye las leyes civiles, la razón, por la religión, lo que hizo Franco y hacen los islamistas, algo malo acaba pasando.
- La Comisión de Derechos Humanos estaba integrada por 18 miembros de diversas formaciones, política, cultural y religiosa.
- Me da igual: es un código internacional de mínimos. Debería ser La Torah, La Biblia, el Corán de las sociedades libres.
- Vamos hombre!!! ¿Qué dices...? ¿Que lo que decidan 18 personas que son derechos fundamentales va a ser palabra de Dios?
- Lo aprobaron una mayoría de naciones. Y es más aún, es la palabra de todos los hombres, que vale más que la palabra del Dios de sólo algunos.
- ¿Has visto lo que ha hecho tu querido PP con la matricula CAT, su relativismo moral y su todo vale por el poder? ¡Qué vergüenza!
- No lo he visto pero imagino que es en relación a CAT, ¿no? ¿Ves? me quieres picar. Te dije ayer que no me gustaba la nueva cúpula. Te dije ayer que la derecha liberal necesitaba un nuevo partido, una alternativa ya que estos se habían hecho con el PP. Sí creéis que haya que intervenir en la educación moral de los niños. Sí estáis a favor del matrimonio homosexual y más cosas como la redistribución de la riqueza y otros cuantos intervencionismos mas allá de los que se hablaron ayer que darían mucho juego.
- ¿No quedamos que los de las consignas eran otros? Anda déjalo. Tenéis que montar el PNLC, Partido Nacional Liberal Católico.
- No sé por qué ya no hay ecuanimidad entre nosotros. Sólo te he dicho lo que he leído en el manifiesto que me invitaste a leer y no es posible para mí ser de UPyD. No es necesario que me faltes al respeto con el consejo de qué partido me iría bien. Una pena. Yo jamás te diría déjalo...pero cada uno es como es.
- Mi "déjalo" lo has malinterpretado. Mi comentario sobre tu partido ideal no es una falta de respeto. Es la constatación de tus ideas. No pretendo que seas de UPyD, solo que seas libre. No te veo libre, sino atada a prejuicios y consignas
- No hay ninguna consigna, hay transcripción de lo leído y razones por las que mis ideas son simplemente liberales. Mi moral es independiente y por supuesto mi religión tiene que ver en ella (como en la tuya). No sé cómo me ves tú. Supongo que igual que te veo yo. Es difícil juzgar a las personas sin conocerlas profundamente. Soy libre
- Tú y el sindicalista de antes sois exponentes de las dos Españas que tenemos que reconciliar. Complicado.
- Vuelves a ofenderme. Te lo agradezco porque es una buena forma de conocimiento. Como tú tienes la verdad ¿qué más podemos hablar?
- Te ofendes con facilidad. Prejuzgas mi intencionalidad. Parece que estás acostumbrada a defenderte y ves ataques donde no los hay. Claro que estoy a favor del matrimonio gay, porque soy liberal de verdad. No se puede ser liberal en lo económico y profundamente intervencionista en la moral individual. Eso se llama ser conservador.
- ¿Quién ha dicho que soy intervencionista en lo moral? ¿Cuando he dicho yo que haya que enseñar moral en las escuelas den vez de en la iglesia?
- Podemos hablar de muchas cosas, pero no es posible razonar si tienes barreras mentales infranqueables. Es lo que tiene la fe.
- Otra cosa es que no sea lo que llamáis progresismo y que para mí es un despropósito. No por ser católica si no porque soy libre. Lo que no se puede es ser socialista según para qué y de derechas según para. Bueno ya ves, yo soy cartesiana en cuanto a las palabras y conceptos. Es muy importante para no desvirtuar las acciones.
- Ya tengo superado eso de derechas e izquierdas, no son solución, ni ayudan a entender la realidad. Más ideas y menos ideologías. Intervencionismo justo y progreso.
- Entonces no podemos hablar de nada. Está claro que desde ese punto de vista tendréis que hacer una buena limpia. Suerte.
- Eso sí que no lo he entendido. ¿Una buena limpia? UPyD está lleno de católicos que viven su fe en el hogar y no pretenden que el Estado imponga sus doctrinas.
- Ya pero por eso sois tan pocos. Si para poderse razonar conmigo y otro millones de personas hay que eliminar la fe.... Sinceramente me apena muchísimo comprobar que no son las cosas como yo pensaba. Te ruego que dejemos esta discusión ya.
- A mi sí que me apena. Creo que no hay que renunciar a la fe, pero si dejarla a un lado cuando de política se trata.
- Y sí, o hacéis limpia o aquí seguiremos siendo vuestro caballo de batalla. De gente como yo y gente como el sindicalista sin fe. Si en algún momento crees que hay algo que poder compartir como seres humanos aquí me tienes para cuando ocurra. Un beso

- Seguro que seguiremos compartiendo cosas como seres humanos y ciudadanos de un país que los dos queremos que vaya mejor. Besos.







jueves, 28 de julio de 2011

CACHORROS

Esta semana los cachorros del PSOE de Granada nos han ofrecido una muestra burda de manipulación, haciendo un montaje y un comunicado infame, tergiversando el sentido de unas declaraciones de la concejal de UPyD en el Ayuntamiento de la capital granadina, Mayte Olalla, sobre la conveniencia de retirar un busto de Primo de Rivera de una plaza.

No me interesa la memoria histórica. Se trata de un asunto que no quita el sueño a los que formamos parte de UPyD,  a los que nos preocupa el futuro, no el pasado, y en el que la posición del partido está más que asentada, sólo hay que tirar de hemeroteca.

Sí me gustaría en cambio reflexionar sobre los cachorros políticos: Nuevas Generaciones, Juventudes Socialistas, Segi, Joventut Nacionalista de Catalunya, Unió de Joves, Euzko Gaztedi…, todos tienen en común haberse convertido en el instrumento gamberro de sus mayores (aunque ciertamente en el caso de Segi, el gamberrismo es preferible a la madurez). No es la primera vez que nos sirven tazas de provocación, caricaturas vergonzantes de las dos españas o exageradas tribulaciones maniqueas, formando parte de la maquinaria del marketing político.

Fue precisamente en la presentación pública de Mayte Olalla como candidata a la alcaldía de Granada, que tuve el honor que ella me pidiera hacer hace unos meses, cuando al referirme a las diferencias de UPyD con el resto de fuerzas políticas, se me ocurrió decir que una de ellas es que no tenemos juventudes como cuerpo orgánico dentro del partido, que tenemos jóvenes, pero que trabajan integrados y como todos los afiliados, y dije o quise decir que eso de las juventudes, ya inventadas con éxito por los fascistas italianos, alemanes o españoles, me parecía que no podía traer nada bueno, sólo una visión sectaria de la política. Un amigo no tardó en afearme la conducta, haciéndome saber que la comparación había sido muy desafortunada.

No creo que fuera desafortunada. Evidentemente es obvio que nada tienen que ver las Nuevas Generaciones del PP o las Juventudes Socialistas, con las Hitlerjugend nazis o las Juventudes Fascistas Italianas, como nada tienen que ver el PP o el PSOE de hoy con el Partido Nacionalsocialista Alemán o con el Partido Nacional Fascista Italiano de aquellos años, pero lo que nadie podrá negarme es que la función de adoctrinamiento y adiestramiento precoz que el cuerpo de juventudes desempeña en los partidos democráticos actuales es la misma, ampliada, que tenían en aquellos. En España afortunadamente aún no hemos llegado a montar, aunque todo se andará, engendros monstruosos como la organización "Nashi" ("Nosotros"), movimiento juvenil apadrinado por presidente ruso Vladimir Putin, y que se reúne cada año en un campamento juvenil a 200 millas de Moscú donde asisten más de 10.000 jóvenes uniformados que se implican durante dos semanas en charlas, seminarios y ejercicios físicos. O sea, lo más parecido a las juventudes hitlerianas que ha brotado bajo el sol de la vieja Europa.

(http://www.elpais.com/articulo/ultima/Putin/prepara/frente/juventudes/elpepuint/20070726elpepiult_1/Tes)

No estoy descubriendo nada nuevo: todas las organizaciones, más o menos sectarias, las que tienen en sí mismas una razón de ser, la entidad suficiente y la voluntad de perpetuarse en el tiempo, recurren al proselitismo y captación de fieles en las etapas tempranas del desarrollo intelectual de éstos. Tras un intenso baño de ideologización, apuntalado por nobles objetivos compartidos y sencillas estrategias de refuerzo del sentimiento de unidad y grupo (véase lo que hacen maestros de esta técnica como el Opus Dei u otras instituciones o movimientos católicos, o sin ir más lejos, véase la propia página web de las JJSS de Granada, en la que nos muestran sus actividades solidarias, deportivas y recreativas –¡qué bien que nos lo pasamos...!- ), hay dos posibles resultados diametralmente opuestos: el abandono inmediato cuando salta el resorte del librepensamiento y la independencia en los que lo tienen, o un soldado entregado a la causa para toda la vida.

Porque entregados para toda la vida a su causa partidista están muchos ministros o el propio presidente, que no han hecho en su vida otra cosa que militar. ¿Cómo podemos esperar de José Luis Rodríguez Zapatero, Leyre Pajín, José Blanco, Bibiana Aido, Soraya Saez de Santa María o Mª Dolores de Cospedal, por citar sólo algunos, que tengan visión de Estado apartidista, libre y objetiva? Todos tienen en común haber pasado por los viveros de sus partidos a tempranísimas edades, haber recibido la semilla y el riego adecuados, y haber sido trasplantados a nuestra sociedad para formar parte de una casta política que tiene muy claro sus intereses. Es cierto que algunos de los ejemplos citados son brillantes profesionales que además acabaron con éxito sus estudios y ganaron duras oposiciones en libre competencia, aunque otros no lo necesitaron (ya lo dijo Blanco en una ocasión, “el mejor máster y carrera es el que he cursado en la casa socialista”, y se quedó tan ancho).

Y digo lo de las funciones ampliadas porque además del viejo adoctrinamiento ideológico generador de fieles, los partidos han descubierto una interesantísima misión para sus cachorros: actuar con patente de corso para el mal gusto, la provocación insana, la agitación y la kale borroka. La fiebre juvenil, los niveles elevados de testosterona y la insensata candidez, bien sirven de disculpa a estos atolondrados jóvenes (¡qué simpáticos!), para hacer lo que sus mayores no se atreven por aquello de la corrección y las formas.

No creo que nadie me pueda convencer de que no es más sano llegar a la política después de haber pasado por la vida, o por una buena parte de la vida, después de haber recorrido cierto mundo, haberse demostrado a si mismo que se sirve para algo, haber sufrido los sinsabores y disfrutado las alegrías que nos deparan los años, llegar en ese momento en el que uno pueda leer Público y La Gaceta, El País o El Mundo, con una sonrisa, sabiendo lo que se lee. Ser libres es tan difícil como necesario, y en la política española deberíamos considerarlo casi una emergencia nacional.

miércoles, 20 de julio de 2011

Y SIN EMBARGO TE QUIERO…

Nace este post como reflexión abierta acerca de las palabras de Gonzalez hace unos días, cuando dijo y se quedó tan ancho, que él no simpatizaba con el PSOE, que no era simpatizante, pero que era su partido y por tanto militante, o algo así. Incluso reconoció lo paradójico del asunto, pues suele haber simpatizantes que no militan, pero difícilmente lo contrario.

El comentario de González, que debe ser alabado en cuanto a lo que de arrebato de sinceridad tiene, nos muestra desnuda y sin tapujos una realidad que todos intuimos, pero que no llegamos a comprender cuán grave es para nuestra democracia: los partidos han dejado de ser instrumentos y han pasado a ser fines en sí mismos.

Lo que ha dicho el expresidente, ese que cuando acabó su mandato acosado por las revelaciones de El Mundo sobre los GAL, muchos pensamos que había sido el peor presidente posible (ingenuos de nosotros, lo que vendría después…), es muy grave. Es muy grave porque aquellos aspectos de la política del PSOE actual que hacen que este señor “no simpatice”, no son escarceos, ni errores de cálculo, ni humanas equivocaciones. Se trata de un rumbo perfectamente establecido, avalado explícita o implícitamente por todo el partido, que ha llevado a España a una crisis institucional y política impredecible hace unos años. La puesta en cuestión de principios esenciales de la organización territorial, del espíritu y la letra de la Constitución, el revisionismo cuando no revanchismo insensato y mezquino de los pactos de la transición, la entrega a los que no creen en el Estado de cotas de poder que ni soñaban, el desmantelamiento del Estado (y no es alarmismo “intereconómico”, la política en materia de aguas, costas, privilegios fiscales, entre otros son hechos objetivos) y sobre todo la renuncia a la defensa de solidaridad entre ciudadanos (este gobierno ha permitido los parados vascos tengan derecho a un subsidio mayor que los del resto del Estado, ha permitido que la calidad de los servicios sanitarios se haya distanciado como nunca entre comunidades autónomas, ha permitido que la educación pueda llegar a ser utilizada como un instrumento a favor de la desigualdad, ha permitido que se instale en parte de la sociedad de ciertas regiones el terrible pensamiento de que solos irían mejor, que el resto del Estado no es más que un lastre a su desarrollo...), no se pueden calificar de errores subsanables y sin importancia.

No seremos conscientes del daño que ha hecho este gobierno y el partido que lo ha sustentado hasta que no podamos verlo con la distancia suficiente, y anoto que no me he referido en ningún momento a la brutal crisis económica, pues no es necesario recurrir a ella para ilustrar el desastre.

Siendo justos, sí que ha habido una excelente consecuencia derivada de la deriva iniciada por el PSOE en esta legislatura y la pasividad cómplice y resultadista del PP: lo mejor que ha pasado en estos años, ha sido el nacimiento de Unión, Progreso y Democracia. Nacimiento basado en sólidos principios, en una necesidad real, natural, no artificial, en cuyo éxito han tenido responsabilidad muchas personas, pero en el que sin duda una de las piezas clave la ha constituido, Rosa Díez, que nunca entendió un partido como otra cosa que no fuera un instrumento, no entendió que el PSOE hubiera dejado de serlo, y no entendería a UPyD de otra forma.

Rosa no puede militar sin simpatizar. En UPyD nadie puede militar sin simpatizar. Podemos disentir de una decisión puntual, de una parte de nuestras propuestas políticas, pero ¿cómo vamos a no simpatizar con una organización política que hemos creado para regenerar la democracia, para cambiar las cosas, y mejorar la igualdad y la felicidad de los ciudadanos, no para alimentar egos personales ni estómagos agradecidos? Es manifiestamente imposible ser afiliado de UPyD y no simpatizar con UPyD. Lo de militar lo dejamos para otros.

Señor González, es muy grave lo que ha dicho, lo que piensa y lo que siente. No sería razonable que un aficionado del Betis o del Atlético de Madrid dejara de serlo ante años de mal juego, falta de títulos o mala gestión de los clubs; el fútbol es pasión, y como otros amores, se puede militar, peregrinar, adorar, sin "simpatizar" racionalmente. Pero la política es algo más serio. Nos estamos jugando mucho, no nos podemos permitir síndromes de Estocolmo, ni “sin embargos te quiero”…

Y la verdad es que cada vez que lo pienso más valor le doy a la decisión que tomó Rosa en 2007. No hay más que ver la creciente cantidad de ilustres socialistas críticos, a la que usted se ha unido recientemente (J. Leguina, N. Redondo, J. C. Rguez. Ibarra, J. Sevilla…), tan críticos como los miembros de UPyD o más con el gobierno, pero eso sí aferrados al tótem centenario, a la nostalgia de Don Pablo, a los nobles orígenes de ese edificio gris y sin ventanas lleno de funcionarios del negociado de sueños dentro de un orden en que se ha convertido esa casa.


lunes, 11 de julio de 2011

LA ARISTOCRACIA COMO QUIMERA

Estamos hartos de oír que la democracia es el menos malo de todos los sistemas políticos. Esta aseveración, no por incierta, nos suele llevar a un conformismo que permite justificar todos sus vicios y defectos.

La democracia no es un sistema ni un estado conseguido, sino un camino. Nunca será suficientemente buena, siempre existirán aristas que pulir, cuestiones por resolver. La sociedad democrática que renuncia a la mejora continua, que entra en la indolencia, que decide tener bastante con lo posible, estará en la mejor senda para dejar de ser democrática.

En España hace tiempo que abandonamos ese camino, camino que quizá nunca emprendimos porque nuestra democracia, aunque no se puede decir que nos fuera del todo regalada, quizá tampoco costó lo suficiente. Quizás nos ha pasado como a los que encuentran la riqueza heredada, y no fruto del esfuerzo y trabajo de toda una vida, que por no valorar adecuadamente lo que tienen, acaban dejándolo escapar entre las manos, dilapidándolo. Sería injusto no reconocer el sacrificio de muchos durante los 40 años de franquismo y el esfuerzo de otros tantos durante la transición, pero lo cierto es que la inmensa mayoría de la sociedad esperó sentada, ocupada en sus quehaceres, el devenir en lo que hoy llamamos democracia.

Quizá por eso la democracia española es débil e imperfecta, manifiestamente mejorable. Y no me refiero a la injusta ley electoral, que por supuesto es un patente reflejo de un vicio oculto, que nos tiene indignados a una mayoría de ciudadanos. Tampoco me refiero a la partitocracia asfixiante y monolítica que de ella se deriva y la falta de pluralidad que acarrea. No me refiero a la escasa calidad democrática con la que necesariamente hay que definir a un sistema en el que el poder judicial no es independiente. Tampoco a la que se deriva de constatar que ni el cuarto poder, los medios de comunicación, están a la altura de una sociedad democrática y plural, obligándonos a clasificarlos como prensa oficial o prensa concertada. La prensa libre, como los partidos libres, como los ciudadanos libres, como las rarezas botánicas, existen, pero en reductos de difícil acceso y en claro peligro de extinción.

Cuando digo que la democracia española es débil e imperfecta, lo hago desde el convencimiento de que todas estas situaciones no son más que el inevitable reflejo de una sociedad de pobre cultura democrática. Una sociedad de escasa educación democrática, que no se siente dueña de su futuro, que ha caído en el fatalismo, en el convencimiento de que nada puede hacerse, una sociedad que no se siente protagonista, ni responsable, que no se siente concernida, y lo que es peor, que como la mujer maltratada, ha perdido su autoestima, que sólo atina a justificar a su maltratador y buscar su escape y sosiego en las vidas ajenas (el éxito de la telebasura y la prensa rosa no puede tener otra explicación).

Cuando digo que la democracia española es débil e imperfecta, lo digo porque ésta también es una sociedad históricamente enferma, una sociedad en la que lo común, lo público, no es de todos, sino de nadie (véase el mobiliario urbano y la limpieza de cualquier espacio público ibérico); el honrado es “tonto”, el que no aprovecha la oportunidad que le brinda el despiste del conciudadano es un inadaptado; el “pillo” no sólo lo es sino que presume de serlo, en la confianza de que a su alrededor encontrará reconocimiento, no reproche. Una sociedad en la que el autor del pelotazo, el éxito fácil, el estafador, el “listo”, es admirado.

La tarea que le queda a UPyD por tanto es enorme. No se trata de conseguir más votos, sino de hacer despertar a la sociedad y reeducarla. No podremos regenerar la democracia sin estar dentro de las instituciones, y no podremos estar dentro de las instituciones si no mantenemos una permanente actitud pedagógica, si abandonamos nuestra alma de movimiento social, de avivadores de conciencias.

No es posible una democracia sana sin educación, que es sin duda el talón de Aquiles de cualquier democracia: nunca el gobierno de la mayoría será bueno, si la mayoría no cuenta con la suficiente formación, actitud crítica, capacidad reflexiva…. Es por ello por lo que para UPyD la educación es tan importante, posiblemente lo más importante.

Nuestra democracia será mejor cuanto más se parezca a esa aristocracia ideada por los clásicos: ese “gobierno de los mejores”, en su sentido etimológico. “Mejores” que la mayoría debería ser capaz de reconocer y elegir democráticamente. Evidentemente ya no son los mejores los guerreros que dieron origen a la aristocracia feudal, pero sí deberíamos ser capaces de distinguir a los mejores de nuestros días, o al menos capaces de filtrar a los malos. La empresa privada dispone de los mecanismos para seleccionar a los primeros y evitar a los segundos. Una corporación privada no se puede permitir el lujo de colocar en un puesto de responsabilidad a un miembro o “miembra”, joven, inexperto, mujer por el hecho de serlo u hombre por el hecho de serlo. Esta sociedad de escasa cultura democrática se ha habituado y acepta el hecho de que los partidos políticos dispongan en puestos públicos de enorme responsabilidad a personas cuya única experiencia vital ha sido medrar en el partido, trabajar por y para el partido sin haber demostrado su eficacia para “buscarse la vida”, sin dominar ninguna disciplina, sin la capacidad demostrada de aportar algo a la sociedad, sin otra habilidad conocida que la lealtad a la “secta”. No pondríamos nuestras vidas en manos de curanderos, ni nos fiaríamos de puentes diseñados por abogados, no dejaríamos nuestra defensa jurídica a un ingeniero o la educación de nuestros hijos a cargo de carniceros, pero no nos importa que el gobierno pueda estar en manos de cualquiera…, sin duda paradójico.

Alguien dirá que esa es la grandeza de la democracia. Quizá, pero no olvidemos que esa misma “grandeza” alzó al poder a Hitler, o sin llegar a esos extremos puso a Bush junior, a Berlusconi o a Zapatero al frente de naciones, al difunto Jesús Gil al frente de un ayuntamiento, o a Bildu al frente de otros muchos…. Más vale que no cejemos en la tarea de perfeccionar la democracia, por la cuenta que nos trae.

viernes, 24 de junio de 2011

SEGURIDAD JURÍDICA Y PROSPERIDAD

La seguridad jurídica es la base de cualquier economía que pretenda ser fuerte y competitiva. Algo que parece obvio e indiscutible es uno de los déficits de la nuestra, y en escasas ocasiones nos paramos a pensar cuán grave es el problema.

Ciertamente la inseguridad jurídica tiene diversos grados, desde el más nocivo como la falta de regulación básica o la arbitrariedad en las decisiones administrativas o judiciales, hasta otros como la excesiva complejidad en la regulación, la confusa distribución competencial o la lentitud judicial.

En España desgraciadamente nuestros políticos nos han servido numerosas tazas de unos y otros tipos de situaciones, y nada hace más daño a la economía de un país ya de por sí débil en cuanto a espíritu emprendedor, que este permanente desgaste de nuestra credibilidad.

Por citar sólo algunos ejemplos, se ha hecho un flaquísimo favor a la economía nacional cambiando una y otra vez el régimen de condiciones de la industria fotovoltaica, lo que ha hecho huir a muchos inversores internacionales que ven en España un campo administrativamente minado, en el que el capricho del gobierno puede dar al traste con cualquier intento serio de planificación empresarial; se ha hecho un enorme daño al sector eólico marino, desarrollado en el norte de Europa, y paralizado en España desde 2008, cuando se publicó un Real Decreto que el gobierno no ha querido desarrollar ante la incrédula mirada de numerosos inversores internacionales que todavía no entienden cómo se pueden adquirir compromisos legislativos en 2008 y cuatro años después no haber movido un dedo y haber incumplido todas las previsiones; se ha generado un daño irreparable en la imagen de España como país civilizado cuando ayuntamientos, CCAA y gobierno central han sido incapaces de gestionar el urbanismo litoral haciendo cumplir la Ley de Costas sin perjudicar a nadie: la corrupción instalada en muchos de los primeros, la indolencia cómplice de las segundas y la incapacidad del tercero de tomar medidas, maniatado por un sistema de organización territorial en el que a la Administración General del Estado le queda un mínimo margen de maniobra, ha dado lugar a una situación vergonzosa que ha afectado a miles de pequeños inversores europeos, que creían que en España, en Europa, tendrían una seguridad que en terceros países no era posible; se sufre permanentemente un desgaste de nuestra credibilidad cuando la distribución competencial que nos hemos dado no facilita las cosas a los administrados, sino que por el contrario induce a una ginkana administrativa, en la que la unidad de mercado es una quimera por la simple razón de que las condiciones impuestas a una misma iniciativa empresarial pueden ser radicalmente distintas de una Comunidad Autónoma a otra; se hace un daño irreparable a nuestra economía cuando las Cajas de Ahorro se gestionan con criterios políticos y no técnicos, arrastrando a nuestro sistema financiero al borde de un abismo del que aún no hemos conseguido separarnos lo suficiente; se provocan problemas innecesarios y muy graves cuando se desmontan estructuras administrativas consolidadas, mediante esperpentos como el recientemente protagonizado por la Junta de Andalucía arrogándose competencias sobre el Guadalquivir, que el Tribunal Constitucional se ha visto obligado a reconducir; se dificulta tremendamente el desarrollo y la prosperidad cada vez que la tramitación de un Plan General de Ordenación Urbana se eterniza durante años como no ocurre en ningún país de los que funcionan...

Si a todo ello sumamos un sector público empresarial desproporcionado y antieconómico, del PSOE en Andalucía o del PP en Valencia, pues ambos aplican las mismas recetas, para no resolver los mismos problemas, es evidente que la clase política andaluza y española, o al menos los grandes partidos, no han puesto las cosas fáciles a la iniciativas generadoras de riqueza y estabilidad.

Se hace necesario devolver el sentido común a la acción de gobierno, y esto es algo que si no son capaces de hacer PP y PSOE, y hasta ahora se han mostrado incapaces, alguien tendrá que venir a hacer, o hacer que hagan.

martes, 7 de junio de 2011

El matemático kazajo

No se trata de ser agorero.

Deseo firmemente que por fin estemos ante el fin de la banda criminal ETA, que esta vez sea de verdad, definitivamente.

Deseo que BILDU no sea una trampa y no sirva para volver a dar fuerzas a una organización criminal en su momento más débil.

Pero los deseos son una cosa, y la racionalidad científica otra.

Si con esa mentalidad y no otra se observa esta gráfica, de forma objetiva y sin pasiones, si le preguntáramos a un matemático kazajo, que no conociera el significado de lo que se representa en los ejes de abcisas y ordenadas, y le pidíéramos un pronóstico, creo que todos sabemos lo que diría....





En pocos meses sabremos si la tendencia sigue su historia (después de cada negociación o intento de paz, el número de muertos se incrementa), o realmente estamos ante el final definitivo de la violencia.

Esperemos que todos podamos celebrarlo, que nadie falte porque alguien haya decidido que no merece seguir vivo.

Y esperemos que los que decidieron asumir el riesgo, también asuman su responsabilidad, políticos y comisarios políticos (perdón, quise decir jueces del TC).

lunes, 30 de mayo de 2011

SUCEDIÓ EN EL AVE ó ALGO ESTÁ PASANDO

(Relato verídico)
Sábado 28 de mayo, 21:00 horas, AVE Madrid Sevilla, coche 7.

En el mismo momento que la final de la Champion comenzaba, tres miembros del Consejo Político UPyD viajábamos a Sevilla tras la reunión de este órgano durante la tarde. Como nuestros respectivos asientos estaban distantes y el vagón no parecía que fuera a llenarse decidimos sentarnos juntos, a riesgo de que sus legítimos ocupantes nos reclamaran levantarnos.

Habíamos empezado a hablar sobre nuestro parecer en relación con los excelentes resultados electorales de UPyD y lo satisfactoria que había sido la reunión del Consejo, cuando apareció un hombre joven, pantalón corto, maletín y portátil y la intención de sentarse en su asiento. Al vernos nos dijo que no nos preocupáramos, que nos quedáramos donde estábamos, y se sentó justo al lado, al otro lado del pasillo. No sé si fueron las carpetas de UPyD sobre la mesilla, o el desparpajo de mi compañera al decirle que estábamos conspirando, pero lo cierto es que en escasos minutos nos vimos envueltos en una apasionante conversación. Nuestro compañero de viaje venía de una reunión de representantes de los colectivos participantes en el movimiento 15M y Democracia Real Ya de toda España. Resultó ser un abogado sevillano, impulsor de la iniciativa Democracia 4.0. Básicamente consiste en un proyecto gestado durante los últimos dos años, que pretende que se introduzcan los cambios legislativos necesarios para que, aprovechando las nuevas tecnologías, el desarrollo de la firma digital, la normativa de protección de datos personales y seguridad electrónica, el precedente generado en el parlamento valenciano que permitió a una diputada de baja por maternidad votar desde su casa en un pleno, y sobre la base de artículo 23 de la Constitución que reconoce el derecho de los ciudadanos a participar directa o indirectamente en los asuntos públicos, el ciudadano que así lo quiera pueda participar mediante su voto, en la parte que valga (1/35.000.000), directamente en las votaciones del Congreso, restando la parte proporcional al voto de los 350 representantes elegidos.

Nos explicaba que su propuesta la estaba estudiando la Comisión Constitucional del Congreso, y que en absoluto pretende la sustitución del sistema representativo ni de los partidos políticos, sino solo complementarlo y mejorarlo con un sistema de voto directo de los ciudadanos que así lo decidan, cuando una chica rubia que estaba cinco asientos más lejos se nos acercó a preguntarnos si podía intervenir y se sentó a su lado. Ella también venía de las asambleas de Democracia Real Ya, y explicó que era una prolífica ciberactivista del movimiento desde su muro de facebook. Ambos coincidieron en la decepción con la que volvían de las asambleas, por el infructuoso intento de organización del movimiento social, la heterogeneidad de planteamientos y lo perdido que andaban la mayor parte de los chavales indignados y acampados, y ambos coincidían en que tenían el firme convencimiento de que trabajando en horizontal, desde la red, como hasta ahora, cada uno en su ámbito iban a lograr resultados muchos más espectaculares que los vividos hasta la fecha.

Tras no más de media hora de conversación, una mujer que estaba tres asientos más atrás nos pidió permiso para acercarse y se interesó por conocer los detalles de lo que allí se hablaba, nos comentó que su marido había tenido que cerrar su empresa por impagos y que algo había que hacer porque consideraba que la situación es insostenible, se mostró muy interesada en entender las propuestas de Democracia 4.0, de Democracia Real Ya y de UPyD.

Un señor que estaba en el extremo también empezó a apuntillar nuestros comentarios y a hacer apreciaciones sobre lo indignada que está la sociedad, y la necesidad de cambios profundos.

Sin darnos apenas cuenta, medio vagón de AVE, estaba hablando apasionada y educadamente de política, intercambiando pareceres en un clima de total normalidad. Una mujer joven que había conseguido dormir a su hija nos pidió que bajáramos el volumen; un turista japonés que estaba sentado tras nosotros, parecía no entender nada, pero ponía mucha atención a todo, apenas pestañeaba.

No es importante que estuviéramos más o menos de acuerdo, que unos defendiéramos la necesidad de un partido como UPyD que ha nacido para regenerar la democracia, que otros fueran partidarios de la movilización a través de la redes sociales, otros de modificar el sistema electoral impulsando la participación directa, u otros estuvieran más preocupados por la economía familiar…, lo importante es que mientras el Barcelona daba un baño de buen fútbol al Manchester, doce ciudadanos que no se conocían de nada estaban hablando de política, de política con mayúsculas, no de politiqueo, de partidos, candidatos y esas otras cosas que los medios de comunicación consideran de tanto interés.

Algo está pasando, y acabarán enterándose los que ahora hacen oídos sordos…

domingo, 29 de mayo de 2011

Progresismo real

Hace unos días una amiga me preguntó si UPyD era de izquierdas o de derechas. Empecé a esbozar mis manidos argumentos sobre la transversalidad y lo trasnochado de estos conceptos, cuando me cortó y me inquirió, “no, si ese rollo ya me lo sé, te pregunto si la gente de UPyD, con los que tú te tratas, son de derechas o de izquierdas”. La verdad es que la pregunta tiene su cosa, en el fondo lo que quería saber es si en UPyD hay más fachillas o rojillos, más rancios o progres, más pijos o hippies, más exvotantes del PP o del PSOE, porque desgraciadamente bajo estas absurdas etiquetas con las que la sociedad encasilla sociológicamente al personal, se encuentran las claves de muchas de las cosas que pasan en nuestra política, especialmente cuando hay elecciones.

Lo cierto es que el planteamiento me ha invitado a reflexionar sobre conceptos como conservadurismo y progresismo, no desde su perspectiva política, sino psicológica. Para ello lo mejor es tirar de la etimología de los términos: es de sentido común considerar al conservador como aquel más preocupado por conservar, por mantener un estado de cosas que considera aceptable que por mejorarlo, y progresista aquel más preocupado por cambiar las cosas para pasar a una situación mejor, por avanzar. Como entiendo que el egoísmo, la generosidad o el sentimiento colectivo no es patrimonio de uno u otro perfil psicológico, admitiré que tanto entre los primeros como entre los segundos hay personas que esa preocupación la trasladan al conjunto de la sociedad, mientras otras la conciben desde una perspectiva únicamente individual.

Desde luego, me niego a considerar que la maldad o la bondad tienen algo que ver con esto. Hay quien no duda en afirmar que la bondad y la maldad humanas, aunque puedan encontrarse casi en cualquier parte, no se reparten por igual entre ambos grupos. Tengo la certeza de que no es así, de que nada tienen que ver.

Lo que sí influye de forma evidente es la edad. Ya sabemos que hay excepciones que confirman la regla, pero evidentemente es más difícil encontrar un conservador con 22 años que con 70 y viceversa. La propia necesidad de autoafirmación, de crecimiento personal, el propio ciclo de la vida humana dificulta ser conservador con 22 años, aunque haberlos hay los.

¿Y la clase social, el estatus económico, tienen algo que ver? Pienso que muy poco. En ciertos momentos puede ser un acicate, un catalizador de la rebeldía, pero nada más que eso. La resignación y el conformismo, la aceptación de las circunstancias, la adaptación al “esto es lo que hay”, la desidia intelectual del inmovilista no es cosa de ricos ni de pobres. De hecho el mismo conservadurismo alienta al paisano andaluz rural, votante del PSOE, que no se pierde su diario rito de “misa” laica de las siete, con partida de cartas, cerveza y tapa en la casa del pueblo, y que teme perder su estatus, sus ayudas familiares, la beca de sus hijos, su subsidio agrario, los “derechos conquistados tras décadas de injusticia social”, que a ese notario de capital, sexagenario, votante del PP, que teme que cambien las cosas de tal manera que pueda peligrar su capacidad adquisitiva, la que le permite mantener su estatus, su automóvil de 60.000 €, su partida de golf de los sábados, su asistenta interna boliviana y la compulsiva necesidad de bolsos y zapatos de marca de su señora. Ya sé que ambos personajes no representan a los votantes del PSOE y del PP, son sólo dos caricaturas, extremas, que sólo he usado para dibujar el conservadurismo sociológico.

Lo cierto es que el mundo rural siempre ha sido conservador y el urbano progresista. Los cambios sociales importantes, las revoluciones, los movimientos culturales se han gestado en las ciudades. Y así sigue siendo, una parte de la ciudadanía que ahora ha votado al PP, sobre todo en las ciudades, lo ha hecho desde un sentido progresista, desde la necesidad de cambiar las cosas que olían mal, esa misma necesidad que en el año 82 aupó al gobierno a Felipe González y el partido socialista, llevado en volandas por una sociedad progresista que necesitaba un “cambio” (acertado eslogan de campaña elegido por el PSOE). El campo sigue aferrado a la seguridad, al miedo al cambio, ese miedo atávico que quizá antaño ante las malas cosechas y la climatología adversa, propiciaba el guardar, el conservar como única salvaguarda.

Pese a ello, lo cierto es que tanto PP como PSOE han demostrado que hoy en día son partidos conservadores, más preocupados por mantener los privilegios asociados al poder (control de la Justicia, de las Cajas de Ahorro, de la Ley Electoral, de la opacidad en la financiación de los partidos, de los mecanismos que han permitido a ambos tejer una red clientelar interna y externa que tan excelente réditos electorales aporta…), que por mejorar la vida de los españoles. Lo cierto es que hasta los nuevos votantes “progresistas” del PP, han sido bastante conservadores en su apuesta: “queremos cambios, pero dentro de un orden”. De hecho un análisis político de lo que significa progresismo o conservadurismo desde una perspectiva política real, al menos en la España actual, no se soporta de ninguna forma. Ningún partido de “derechas” europeo cuestiona el estado del bienestar, los derechos sociales alcanzados, desde un liberalismo salvaje y ninguno de “izquierdas” plantea poner freno al motor privado de la economía mediante un intervencionismo igual de salvaje. Aunque en España ambos partidos practiquen la permanente representación de la diferencia, nos intenten llevar al discurso maniqueo, caricaturizando al oponente y sus ideas de esa forma y con simplismos como el que me he atrevido a hacer antes, lo cierto es que tienen muy claro que en lo importante (para ellos), están de acuerdo y deben seguir estándolo. Lo cierto es que ambos quieren mantener su estatus y una sociedad dócil. Ambos están igual de preocupados por los cambios, por el despertar que pueda surgir del movimiento 15M, y por supuesto igual de preocupados por la existencia de UPyD, tan asustados ante los cambios como el notario y el agricultor subsidiado.

Por lo tanto, y volviendo al principio ¿cómo es la gente de UPyD?, pues evidentemente progresista. Progresistas de verdad, porque somos reflexivos, porque sobretodo somos librepensadores que no necesitamos una etiqueta para reconocernos. De hecho nos sentimos obligados a reconocernos cada día, porque cada día sometemos al tamiz del intelecto nuestras propias convicciones, nos lo replanteamos todo, hemos sustituido nuestras verdades absolutas por análisis crítico de todas las cosas. Por supuesto es más cómodo deambular por la vida sabiendo que eres del Betis, del Madrid o del Barcelona, sin plantearte por qué, sabiendo que eres católico o musulmán sin cuestionarte las razones, sabiendo que te sientes español, andaluz, gallego o vasco, sin pensar en lo que ello significa, y por supuesto creyendo saber que eres progresista, liberal o conservador, y que votas cuando toca religiosamente a unas siglas que con ello identificas, porque votas a los “tuyos”, sin titubeos. Claro que es más cómodo. Pero hay ciudadanos que tenemos la terrible necesidad de pensar y hacerlo sin ataduras ni convencionalismos, que sólo tenemos inmóviles los principios, que seguimos creyendo en el ser humano y en la utopía, esa utopía secuestrada por los funcionarios del negociado de sueños dentro de un orden que cantaba Serrat.

Estos ciudadanos, buena parte de los cuales nos hemos encontrado en UPyD y no de acampada en las plazas, porque nos hemos dado cuenta de la necesidad tres años antes y porque sabemos que para cambiar lo que no funciona en el sistema hay que formar parte del mismo, sólo estamos empezando un camino, asentado las piedras y desbrozando la maleza para que otros lo transiten después. Somos albañiles que ya hemos levantado los cimientos y paredes de un edificio en el que ahora estamos poniendo el techo bajo una molesta lluvia que nos moja. Somos conscientes de que muchos están esperando para entrar cuando el edificio sea confortable. No nos importa en absoluto, porque tenemos claro que lo importante no es el edificio, es el camino y sobre todo la necesidad de andar permanentemente, de avanzar, de progresar. Una vez creado el hábito nada será como antes.

Hemos sustituido las ideologías, que deben quedar sólo para los libros de historia y la wikipedia, por las ideas, ideas que permitan progresar a nuestra sociedad. Los escépticos se acabarán dando cuenta de que hemos creado un instrumento, un instrumento que permita a los ciudadanos recuperar el control de la política y de los políticos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

TENEMOS LO QUE NOS MERECEMOS

Lo políticamente correcto es decir que el pueblo soberano es sabio. Lo razonable es que no lo sea.

Tenemos una clase política de un nivel lamentable, especialmente cuando la comparamos con la de los países del norte de Europa, los que mantienen tasas de paro por debajo del 10%. Resulta más patente cuando se tienen que enfrentar a cuestiones de Estado, cuando han de actuar con amplias perspectivas, con generosidad, cuando de ellos han de esperarse decisiones que trasciendan a la oportunidad política…, es en esos momentos cuando nos damos cuenta del déficit en la calidad política y muchas veces también humana de nuestros gobernantes.

Pero alguna vez tendremos que coger el toro por los cuernos y reconocer que esta situación no es más que el reflejo de la sociedad que tenemos, no es más del reflejo de lo que somos. Los políticos españoles no han sido injertados ni inoculados en nuestras instituciones, no son cuerpos extraños llegados de no se sabe dónde que prosperan y se desarrollan en este caldo de cultivo, no son más que una parte de nosotros, pública y notoria, pero al fin y al cabo sólo una forma más de expresión de nuestra sociedad.

Los españoles, este grupo de seres humanos que habita en la actualidad en el territorio político e histórico que llamamos España (como me he impuesto no darle a los pueblos entidad de sujetos de derecho, no pienso usar el concepto “pueblo español”), se caracteriza por el índice de lectura más bajo de Europa, por un fracaso escolar de los más altos, el informe PISA nos sigue situando en el furgón de cola de la OCDE, estamos muy por debajo de la media europea en cuento al conocimiento de otro idioma se refiere, somos el país de Europa con menos usuarios de internet y nuevas tecnologías. España es el país de Europa occidental con menos patentes después de Portugal, nuestra mejor universidad se encuentra en el puesto 201 del mundo…

Los programas de televisión con más audiencia son los llamados de “telebasura”, que concentran un número creciente de minutos en todas las cadenas, franjas horarias y días, el diario más vendido de información deportiva supera en ocho veces al más vendido de información económica, y casi lidera el ranking general. En este país hay 800 imputados por corrupción política, y pese a ello muchos políticos imputados ganarían de nuevo las elecciones de forma clara según las encuestas. El representante de los empresarios españoles es un individuo imputado por delitos de corrupción, cuya empresa principal ha quebrado dejando a más de 1.500 empleados en la calle y de la que sacó 238 millones de euros sin justificar. En este país se dedican 7.504.590 horas al mes en tareas sindicales, lo que equivale a 57.112,5 liberados que nos cuestan como mínimo 1.664 millones de euros al año, tenemos el puesto 42 en el ranking mundial de competitividad.…

Podríamos seguir poniendo ejemplos, pero ¿de verdad nos extraña que nuestra tasa de paro duplique la de la media europea? ¿De verdad nos extraña la forma en que la crisis se ha cebado con España? Nada es por casualidad, todo es un reflejo de los cimientos, de los materiales con los que esta sociedad se ha construido, y aquí queda mucho por hacer. Desde luego ni desde la autocomplacencia, ni desde la resignación o la demagogia vamos a salir de esta crisis endémica, congénita, esa que también padecíamos aunque no nos diéramos cuenta en los tiempos de la hiperactividad ladrillera.

Podemos mirar para otro lado y echarle la culpa al retraso generado por cuarenta años de franquismo. Podemos decir sin ningún tipo de pudor ni sonrojo, como los socialistas andaluces, que es el escaso nivel cultural de los padres el causante del fracaso escolar actual. Podemos escurrir el bulto y no reconocer que si en 30 años de democracia no hemos sido capaces de hacerlo mejor, tendremos que hacernoslo mirar, algo habrá que plantearse. Afortunadamente los políticos españoles no pueden justificar su ineptitud aludiendo a ningún bloqueo comercial como los cubanos, pero aún así parece como si con ellos esto no fuera.
¿Qué referencias nos quedan? ¿Los deportistas? ¿La selección nacional, a la que hemos tenido que rebautizar como “la roja” para que no produjera sarpullidos a algunos? Desgraciadamente también los deportistas españoles están en el punto de mira de la comunidad internacional por el abuso de sustancias prohibidas para mejorar el rendimiento, tanto como lo están nuestras autoridades por haber perseguido con tan poca intensidad esta práctica deleznable.

Este país necesita políticos capaces de romper la dinámica, de destacar, de ser distintos, de no parecer ni actuar como españoles, lo cual es muy difícil, porque somos todos nosotros los encargados de seleccionarlos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Tópicos

El Gobierno andaluz ha presentado esta semana la iniciativa 'Andalucía 10', compuesta por un conjunto de acciones con las que se pretende mostrar en el contexto nacional y europeo la realidad de la comunidad autónoma, alejada de los tópicos. La campaña ha sido presentada en Madrid y encargada a una empresa de comunicación catalana.

Al Partido Popular no se le ha ocurrido otra cosa para criticar al gobierno andaluz que preguntarse por qué se ha encargado la campaña a una empresa catalana en vez de andaluza. Quizá haya que recordar al señor Arenas que en España es inconstitucional que el domicilio social del contratista sea un criterio a tener en cuenta en los procedimientos de contratación pública. Ya sabemos que existen múltiples fórmulas para burlar este precepto y que la Ley de Contratos del Sector Público tiene tantas grietas que suele ser desgraciadamente muy sencillo aplicar la discrecionalidad para contratar a quien se desee, pero asusta pensar que al eterno partido de la oposición eso sea lo que le preocupe. Este es el partido con sentido de Estado y carácter nacional que nos va a sacar de la crisis, para temblar...

Lo del PP asusta, pero lo del PSOE entristece. Nada más ni nada menos que una campaña publicitaria para combatir los tópicos sobre Andalucía y mejorar su imagen. Los ideólogos del partido, esos de la incontinencia publicitaria y el escaparate han decidido trasladar la receta que tan buenos resultados les ha dado hasta la fecha para la promoción del PSOE y sus gobiernos, a la promoción de todos los andaluces y nuestra Comunidad Autónoma. Estamos salvados, a falta de ideas, de propuestas eficaces, propaganda.

Y es que estos cretinos no se han parado a pensar eso de que Excusatio non petita, accusatio manifesta. Darle carta de naturaleza a los tópicos de los andaluces es aceptar que algo tienen de cierto, y nada más lejos de la realidad. Los andaluces, por lo menos la mayor parte de ellos, no tienen que demostrar nada, lo que tienen que hacer es salir del pozo en el que cuarenta años de franquismo y treinta de socialismo democrático les han hundido.

Lo que tiene que hacer el gobierno andaluz, o mejor aún, lo que tenía que haber hecho, es haber puesto los medios para que Andalucía no estuviera en el furgón de cola del fracaso escolar, para que no duplicáramos la tasa de paro de otras comunidades autónomas españolas, para que ser empresario en Andalucía fuera más fácil que ser empleado público…

Esta campaña es el fiel reflejo del complejo congénito del pueblo andaluz, el nos obliga a justificarnos permanentemente, a caer bien forzadamente, a ser simpáticos incluso cuando las cosas no tienen gracia…, pero sobre todo es la demostración evidente de la mala conciencia del aparato socialista, que sabe perfectamente, como el estudiante mal aplicado, como el marido infiel, que lo ha hecho mal, y el ponerse a la defensiva y el disimulo es el único recurso que le queda.

Y por cierto, señor Griñán, si han sido las últimas palabras de Puigcercos o las anteriores de Esperanza Aguirre, las que le han movido a esto, ya debería saber que paletos hay en todas partes, y que esa enfermedad sólo se cura viajando.

¡Si en España pudiéramos crear un Erasmus autonómico obligatorio en secundaria, algo para lo que evidentemente no tenemos dinero, de cuantos males nos libraríamos unos y otros…!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

UPyD, el partido viagra

En las ocasiones en que conseguimos despertar el interés de los periodistas en el ámbito local y nuestros candidatos y representantes tienen la oportunidad de expresarse y ser entrevistados, resulta inevitable la pregunta acerca de si pretendemos constituirnos como el partido bisagra que pueda resultar clave para garantizar la gobernabilidad municipal, y completar la mayoría necesaria para lograr la estabilidad política en aquellas corporaciones en que los resultados electorales no arrojen mayorías absolutas.

También resulta inevitable que nos pregunten a quién vamos a apoyar en caso de empate y si estamos dispuestos a pactar y entrar a formar parte de los gobiernos municipales.

No nos cansaremos de decir que UPyD en ninguno de los ámbitos donde concurramos a las elecciones y obtengamos representación pactaremos la entrada en el gobierno, que cualquier pacto de gobierno estaría supeditado a la aceptación de nuestros planteamientos centrales de índole nacional, fundamentalmente el relativo a la reforma de la ley electoral, algo que suponemos que ni PP ni PSOE estarán dispuestos a aceptar a cambio de una alcaldía.

Por tanto votaremos las propuestas una a una y acabaremos apoyando a uno u otro partido indistintamente en función de que lo que defienda nos parezca que redunda en beneficio de los ciudadanos o no.

Por lo tanto de partido bisagra nada, más bien partido viagra. Que nadie olvide que hemos nacido para revitalizar la política, para fortalecer la cosa pública, para regenerar la democracia, para devolver a los servidores públicos la dignidad perdida, a recordarles que sólo deben trabajar para los ciudadanos, no para los partidos, y sobre todo para recuperar la confianza perdida en los políticos, esos que hace ya mucho tiempo que han dejado de comportarse con sentido de Estado, con generosidad y amplitud de miras, para convertirse en una casta justamente repudiada por la ciudadanía, que confunde el interés general con el interés del partido cuando no el suyo propio.

Ya sabíamos que éramos el partido erótico por nuestra transparencia y porque todo lo pagamos a escote, pero considerando que hemos venido para revitalizar, fortalecer, regenerar, devolver la dignidad y recuperar la confianza perdida, y sobre todo que andamos por el panorama político nacional con la cabeza muy alta, no andan muy perdidos los que pretenden vernos como el partido viagra.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Ideas felices en el urbanismo andaluz: estamos salvados

El PP-A se ha manifestado a favor de la regularización masiva de las casi 500.000 viviendas ilegales que existen en Andalucía, tal y como se ha producido en Extremadura mediante un acuerdo entre el PSOE y el PP.

Una vez más el PP abraza medidas electoralistas, en este caso apoyando a los miles de afectados por los desmanes urbanísticos que en toda Andalucía tuvieron lugar durante los recientes años de vacas gordas, desmanes que se han producido necesariamente también con el concurso culpable de muchos ayuntamientos gobernados por este partido.

Desde luego es mucho más fácil hacer tabla rasa y legalizar masivamente todo lo construido en suelo no urbanizable, pero también mucho más injusto y peligroso. Injusto porque este tipo de medidas equiparan al que lo hizo bien y al que lo hizo mal, peligroso porque se lanza el peor mensaje posible, el que dice que frente a los hechos consumados, la ley se arruga.

Parece más razonable la política de la Junta de Andalucía del estudio caso a caso, bajo el principio de legalizar todo lo legalizable, pero analizando cada situación y sus circunstancias. Y en este punto habrá que recordarle algo al señor Arenas, ahora que aprovechando de nuevo la desgraciada coyuntura de centenares de familias que en las provincias de Sevilla, Córdoba y Jaén han tenido que desalojar sus casas y perdido sus bienes, sale a los medios como paladín de los desfavorecidos, a recordar que la Junta no ha sido previsora frente a las avenidas e inundaciones que un invierno más volvemos a sufrir. Esa falta de previsión ya la denunció UPyD hace un año, pero hay que ser coherente: es incompatible una política preventiva eficaz frente a las inundaciones con la legalización masiva de todo lo construido de forma ilegal, pues precisamente la prevención comienza con el planeamiento urbano, algo que está escrito con mayúsculas en la primera página del primer capítulo del libro del urbanismo razonable, y que al principal partido de la oposición no se le debería escapar.

Lo que no es aceptable es la forma en que la Junta de Andalucía está gestionando esta situación y está abordando el estudio pormenorizado de cada caso. No es de recibo que no se tomen las medidas para que los PGOU,s que se puedan revisar lo hagan en un tiempo razonable, y no es razonable que en algunos casos estas revisiones se extiendan a lo largo de más de ocho años. No es de recibo que se use al cuerpo de inspectores urbanísticos, se les prive de independencia y se dirijan con criterios políticos y no técnicos al desgaste de los ayuntamientos no afines y se les inste a mirar para otro lado cuando de los suyos se trata. No es de recibo que tantos miles de afectados que compraron de buena fe no encuentren una salida, mientras la mayor parte de los promotores y políticos corruptos salgan de rositas, o en el mejor de los casos tras un breve contacto con la justicia, que casi siempre compensa el beneficio obtenido por el delito cometido. Y sobre todo, no es de recibo que, como se acaba de saber, la Junta anunciara a bombo y platillo que la única solución al despropósito del Algarrobico era la demolición, mientras en las mismas fechas, enero de 2009, informaba el Plan General presentado por el Ayuntamiento indicando que el sector en cuestión “aparecía clasificado como Suelo Urbanizable Ordenado, debiendo estar clasificado como Suelo Urbano Consolidado”, yendo mucho más allá de las pretensiones del timorato consistorio. Una auténtica vergüenza que pone de manifiesto como el nivel de seguridad jurídica de nuestra comunidad autónoma se asemeja más al de Gabón que al de la Europa civilizada a la que pretendemos parecernos.

UPyD tiene las cosas muy claras en materia de urbanismo:

Es preciso abordar importantes cambios en el ámbito del planeamiento, los sistemas de gestión y de disciplina urbanística, incluyendo los de control y fiscalización de la actividad de las entidades locales, tanto desde el punto de vista interno de la organización administrativa como desde los ámbitos externos como el Poder Judicial, Ministerio Fiscal o Tribunal de Cuentas.

Hay que abordar la modificación del sistema de financiación de las entidades locales para evitar que los Ayuntamientos utilicen el urbanismo como vía esencial de financiación.

Hay que propiciar cambios en la legislación penal sobre delitos contra la ordenación del territorio, promoviendo la creación de una figura específica de prevaricación consistente en informar o aprobar cambios de clasificaciones de suelo arbitrarias o infundadas y haciendo obligatoria la demolición de construcciones ilegales, salvo situaciones excepcionales.

Hay que incrementar el número de Juzgados de lo Contencioso-Administrativo y del número de Secciones de las Salas de lo Contencioso-Administrativo, potenciando la formación en materia de urbanismo y medio ambiente de los Magistrados.

Hay que dotar adecuadamente a las fiscalías dedicadas a atajar irregularidades urbanísticas y corrupción, potenciando su dedicación exclusiva.

Hay que obligar a la inscripción obligatoria en el Registro de la Propiedad de todo procedimiento abierto en materia de disciplina urbanística, tanto en vía administrativa como judicial.

Hay que reformar la legislación de régimen local para devolver a los Secretarios e Interventores de Ayuntamiento sus funciones de fiscalización de la legalidad de las actuaciones municipales, recuperando la figura tradicional de la advertencia de ilegalidad que correspondía al Secretario y al Interventor en sus esferas de actuación.

Éstas y otra veintena de medidas forman parte del Programa Marco Autonómico de Unión, Progreso y Democracia en materia de urbanismo, que se puede consultar en

http://www.upyd.es/fckupload/pdf/programa_marco_autonomico_2010.pdf